Tras un proceso respiratorio, como una faringitis, o un catarro fuerte, al volver a hacer deporte, es posible que te veas un poco ahogado y eso repercuta en tu rendimiento. Por eso es recomendable que aprendas a expandir bien tus pulmones y a respirar de forma consciente y profunda. Además de oxigenar mejor y recibir más energía, eliminarás pequeñas tensiones y optimizará tu esfuerzo.

Por eso hoy vamos a enseñarte algunas posturas y estiramientos de yoga, que puedes ensayar en tu casa, antes de salir a entrenar y que te van a ayudar mucho. ¿Recuerdas todos los beneficios del yoga? Ya te hemos hablado de ellos.

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Posturas de yoga que te ayudan a respirar mejor.

  1. Postura básica de relajación.

    Sentado con las rodillas flexionadas y los pies cruzados. Manos sobre las rodillas. Junta los dedos índice y pulgar. Encorva la espalda y los hombros. Comienza una respiración profunda y lenta por la nariz y ve enderezando tu espalda y llevando los hombros hacia atrás. Tu vientre se hincha según entra el aire. Tu barbilla se eleva. Mantén la posición erguida y elimina el aire por la boca, lentamente, mientras tu vientre se deshincha, pero tu espalda sigue recta. Repite varias veces de forma consciente.

  1. Bhujangasana o postura de cobra.

    Tumbado boca abajo. Las manos con las palmas apoyadas en el suelo a la altura de los hombros. Presiona en el suelo u eleva la cabeza y el torso mientras inspiras, haciendo fuerza primero con la espalda y luego con los hombros para mantener la postura. Los brazos deben quedar estirados y la cabeza alta. No separes las caderas del suelo, si puedes. Mantén la postura y la apnea unos segundos y baja mientras espiras lentamente.

  1. Matsyasana.

    Comienza tumbado en savasana, es decir, boca arriba con los brazos junto al tronco. Palmas de las manos contra el suelo, casi bajo los glúteos. Pies en punta. Presiona con los codos y levanta el pecho, arquea la columna y deja la cabeza caer hacia atrás. La nuca se comprime y la cabeza queda apoyada en la coronilla. Todo esto mientras inspiras expandiendo los pulmones. Espira e inspira varias veces aguantando la postura y termina inspirando para volver al inicio.

  1. Ustrasana.

    De rodillas, con las piernas un poco separadas, para que los muslos no se toquen. Manos sobre la cadera. Inspira y ve arqueando la espalda hacia atrás. Tu cabeza queda con la barbilla apuntando al techo. Espira en esa postura. Vuelve a inspirar y echa las manos atrás hasta que cogen los tobillos. La cabeza va aún más hacia atrás. Adelanta las caderas y mantén los muslos en vertical. Aguanta la postura respirando normal durante unos 20 segundos.

  1. Urdhva Hastottasana.

    De pie con las piernas algo separadas y brazos a lo largo del cuerpo. Inspira y levanta los brazos por encima de la cabeza. Entrelaza los dedos de las manos y coloca las palmas hacia arriba. Estira hacia el cielo y separa un poco los talones del suelo. Espira y baja a la posición inicial. Ahora inspira de nuevo y eleva los dos brazos separados pero muy estirados. Inclina el tronco hacia un lado. Mantén la postura y respira normal. Inspira de nuevo y vuelve a la postura inicial. Repite al otro lado.

Todas estas posturas, mejoran la postura y el equilibrio y además el yoga quema muchas calorías y te puede ayudar a endurecer la tripa y controlar el peso.

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