Se calcula que un tercio de todos los alimentos que se producen a nivel mundial se pierden o se desperdician. Un mal hábito al que debe ponerse freno y contra el que ya se lucha desde distintos ámbitos. Seguro que a ti tampoco te gusta tirar comida. ¡No lo hagas más! Ahorra a la vez que colaboras con el medioambiente con estas 5 apetitosas recetas.

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Desperdicio alimentario

El desperdicio de alimentos es el descarte de alimentos inocuos y nutritivos para el consumo humano. Los productos suelen desperdiciarse a lo largo de toda la cadena de suministro, desde la producción agrícola al consumo en el hogar, por varios motivos:

  • Porque los alimentos frescos no tienen la forma, el tamaño o el color que se consideran normales.
  • Porque están cerca de la fecha de caducidad.
  • Porque se han preparado grandes cantidades que no se usan.

Esto se traduce en el desperdicio de 1.300 millones de toneladas por año, un problema que se relaciona con un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuye al cambio climático.

Prevenir el desperdicio de alimentos

Reducir la cantidad de comida que se desperdicia también está en tus manos. La FAO enumera algunos consejos que puedes seguir en casa:

  • Prepara porciones más pequeñas de las recetas: siempre puedes repetir si te quedas con hambre.
  • Compra lo que necesitas: a menudo solemos comprar más de lo necesario. Para evitarlo, intenta planificar con antelación y haz una lista de la compra antes de ir al supermercado.
  • Puedes comprar frutas y verduras “feas”: los vegetales con formas y colores diferentes son tan buenos como el resto.
  • Sigue la regla de “lo que primero entra, sale primero”: al guardar la compra, sitúa la comida antigua delante y la que acabas de comprar detrás para asegurarte de que gastas primero lo más antiguo.
  • Revisa la fecha de caducidad y la de consumo preferente: la primera nos indica que no es seguro comer el producto pasada la fecha indicada; la segunda nos indica que, pasado el día, el producto no está en su mejor momento de calidad, pero se puede consumir. Revisa bien el etiquetado para que no se te pasen estas fechas.
  • No tires las sobras: úsalas como ingredientes para otros platos o recaliéntalas para otra comida. Recuerda que, si quieres usar las sobras, es muy importante que las guardes en la nevera dentro de las dos horas de haberlas preparado.

Qué hacer con la comida que nos sobra

Con estas ideas, elaborarás deliciosas recetas y aprovecharás todas las sobras:

1. Ensalada de pollo: el pollo combina bien con diferentes tipos de alimentos. Es perfecto para realizar cualquier tipo de ensalada, ya sea con lechuga o con pasta. Si te sobran pechugas o pollo asado, desmenúzalo en trozos pequeños. Después, combínalos con lechuga, canónigos, tomate, queso y huevo duro. Alíñalo la ensalada con un poco de aceite de oliva.

 

5 recetas con restos Ensalada de pollo

 

2. Patatas cocidas gratinadas: te han sobrado patatas cocidas y no sabes qué hacer con ellas. Sazónalas con sal y pimienta, hazlas puré y rellena unos moldes individuales. Cúbrelos con una mezcla de pan rallado y queso parmesano. Introduce los moldes en el horno hasta que se doren. El queso formará una capa crujiente que combina muy bien con la textura más blanda de las patatas.

 

5 recetas con restos Patatas cocidas gratinadas

 

3. Pudin de arroz: has hecho arroz blanco y te sobra una ración o dos. Añádele leche, azúcar y una pizca de sal. Cuécelo de fuego lento a medio durante 15 minutos (o bien hasta que adquiera una consistencia espesa y cremosa). Aparte, en un tazón pequeño, bate bien un poco de leche y un huevo. Agrega la mezcla al arroz. Mézclalo bien y cocina durante unos minutos. Añade nuez moscada y canela. Mézclalo bien.

 

5 recetas con restos Pudin de arroz

 

4. Croquetas de pescado: utiliza un pescado que te haya sobrado. Por ejemplo, merluza. Desmenúzalo en trozos pequeños. Pica bien pequeña una cebolla. Aparte, en un recipiente, añade mantequilla, aceite y la cebolla picada. Póchalo todo a fuego bajo. Añade un poco de harina hasta que se tueste ligeramente. Añade la leche caliente y mézclalo bien. Sazónalo con pimienta y sal. Deja enfriar un poco la masa y, con la ayuda de dos cucharas, haz la forma de las croquetas, pásalas por huevo y pan rallado. Fríelas en aceite hasta que se doren.

 

5 recetas con restos Croquetas de pescado

 

5. Lasaña con verduras: una de las mejores maneras de aprovechar las verduras que nos han sobrado es hacer una lasaña. Pueden ser de cualquier tipo: espinacas, zanahorias, berenjenas, calabacín… Haz la besamel con leche desnatada y, aparte, sofríe y sazona todas las verduras juntas con un poco de aceite. Mezcla el sofrito con una salsa de tomate frito. Ya tienes el relleno. Para el montaje de la lasaña, coloca las verduras entre capas de pasta. En la del final, vierte la besamel.

 

5 recetas con sobras Lasana

 

Como ves, aprovechar la comida que te sobra es fácil. Puedes combinar los alimentos de numerosas maneras. Recuerda que es importante seguir una alimentación equilibrada y mantenerse activo. ¡Te animamos a cuidarte para que te sientas mejor!

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FUENTES:

  • Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)
  • Eatingwell
  • Foodnetwork