8 Ejercicios de flexibilidad que puedes hacer en casa | Axa

8 Ejercicios de flexibilidad para hacer en casa – Infografía

La mayoría de la población no se considera flexible, así que cuando vemos a alguien realizando el famoso “spagat” lo miramos con mucha envidia. Lo que desconocemos es que la flexibilidad se entrena, y que no sirve sólo para hacer posturas imposibles y ser el que más se dobla en las clases de yoga, sino que mejorar la flexibilidad de tendones, ligamentos y fibras musculares mediante ejercicios específicos, puede ahorrarnos muchas lesiones y molestias en el futuro.

En AXA Health Keeper tiene a tu disposición gimnasios donde podrás entrenar tu flexibilidad y entrenadores personales que te apoyarán. Hoy te vamos a enseñar cómo ganar flexibilidad ejercitándote en casa. Regístrate y conócenos un poco más.

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¿Qué es la flexibilidad?

La flexibilidad es la capacidad que tienen nuestras fibras para estirarse ante un movimiento. La amplitud del movimiento de una articulación, no sólo depende de la elasticidad de las fibras, pero es uno de los factores que puede influir más negativamente.

Con la edad, las fibras pierden colágeno y se vuelven más rígidas. El sedentarismo también influye negativamente en la movilidad de las articulaciones. En principio las mujeres tienen algo más de flexibilidad, ya que su cuerpo está preparado para el embarazo y el parto, pero con la edad, la pérdida de elasticidad se iguala a los hombres.

Sin embargo, un entrenamiento continuo con ejercicios de flexibilidad que fortalezcan y mejoren la elongación de las fibras, acompañado con una alimentación adecuada, puede conseguir que mejores la flexibilidad muscular y que realices movimientos articulares de mayor amplitud y sin riego de contracturas o fisuras.

Tipos de flexibilidad

Para entrenar la flexibilidad de tu cuerpo te puede basar en:

  • Flexibilidad estática. La persona realiza un estiramiento de músculos y tendones por sí mismo sin movimiento, en posición fija. Cada elongación debe durar al menos 20 segundos.
  • Flexibilidad dinámica. Son ejercicios en movimiento que precisan de un número mínimo de repeticiones y que van incrementando la fuerza y la intensidad. Se llama también flexibilidad activa.
  • Flexibilidad pasiva o asistida, que se utiliza en recuperación tras cirugías o parálisis, de forma que una persona o máquina sea la que imprima la fuerza desde fuera.

Para que empieces a entrenarte en tu propia casa, aquí te dejamos:

8 ejercicios de flexibilidad:

  1. Torsión de espalda. Sentado en el suelo. Pierna derecha estirada. Dobla la izquierda y pásala por encima de la derecha. Coloca el brazo izquierdo por encima de la rodilla flexionada y presiona con el codo para hacer una torsión de espalda. Siente el estiramiento. Repite al otro lado.
  2. Sentado. Estira la pierna derecha y flexiona la izquierda llevando el pie hacia la ingle. Mantén el equilibrio. Inclina el cuerpo hacia delante para intentar tocar los dedos de los pies. Cambia de pierna.
  3. Muslos y cadera. Tumbado boca abajo. Flexiona una pierna y coge el pie con la mano del mismo lado. Tira de ella todo lo que puedas sin que el muslo se despegue del suelo. Cambia de pierna.
  4. Más difícil todavía. Coge el pie por detrás y tira de él hasta que llegue a la cabeza. No bloquees la rodilla de la otra pierna para no quedar en hiperextensión y deja el brazo libre estirado hacia delante para mantener el equilibrio.
  5. Lumbares. Estira una pierna y encoge la otra cogiéndote de la rodilla y tirando de ella hacia el pecho. La pierna estirada no debe levantarse del suelo. Cambia de pierna.
  6. Abductores. Sentado en el suelo. Abre las piernas estiradas lo más que puedas e inclina el torso hacia delante, sin doblar las rodillas. Estira los brazos e intenta bajar un poco más.
  7. Zancada en sofá. Una pierna se adelanta, como en las zancadas normales, con la rodilla en 90 grados y la otra está estirada hacia atrás, pero apoyada en un sofá o en una silla. Es difícil mantener la posición. Aguanta y cambia de lado.
  8. El puente. Es una postura de yoga y estira columna, pecho, cuello y hombros. Boca arriba en el suelo con las rodillas flexionadas. Levanta la pelvis y el torso hasta los hombros. Estira los hombros hacia abajo para que queden bien apoyados en el suelo. Mirada al techo y brazos estirados y apoyados en el suelo.

Combina ejercicios de flexibilidad con estiramientos estáticos y dinámicos, siempre con un buen calentamiento para no hacerte daño. En AXA Health Keeper tenemos fisioterapeutas que podrán darte consejos.

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