Sentirte sin aliento al hacer deporte es bastante común. Pero, la sensación extrema de falta de aire o de respiración sibilante puede ser un signo de asma inducido por el ejercicio. Conoce más sobre esta condición, sus síntomas y cómo tratarla.

En AXA Health Keeper contamos con un buen equipo de neumólogos que encontrarán el tratamiento adecuado, en caso de problemas respiratorios. Consúltales.

Cuando hacemos ejercicio, ponemos nuestro cuerpo a prueba y muchas veces lo llevamos al extremo. El cansancio y la falta de aire son frecuentes tras un esfuerzo continuado. Estos signos pueden indicar que estamos haciendo un buen trabajo físico o bien alertarnos de algo serio.

En este caso, hablamos de asma inducido por el ejercicio (EIB) en el que puede haber un broncoespasmo (estrechamiento del bronquio). Se trata de una afección respiratoria provocada por la actividad física intensa.

Qué es el asma inducido por el ejercicio 

El asma inducido por el ejercicio (EIB) es un estrechamiento o contracción de las vías respiratorias -bronquios y bronquiolos- que están en los pulmones. Este tipo de asma provoca falta de aire, silbidos en el pecho, tos y otros síntomas durante el ejercicio o después de este.

Esta afección, también conocida como broncoconstricción inducida por el ejercicio, afecta normalmente  a quienes padecen asma crónico. Pero, también la pueden sufrir personas en buena condición física.

El EIB suele ocurrir dentro de los 2 a 5 minutos después del ejercicio, alcanza su punto máximo pasados 10 minutos y se resuelve en unos 60 minutos. Un estudio publicado en la revista Nature encontró que la mayoría de afectados pueden hacer ejercicio y mantenerse activos con fármacos para el asma y medidas preventivas.

Cuáles son las causas del asma inducido por el ejercicio

Aunque las causas no están claras, las personas con asma crónico y alergias tienen mayor riesgo de sufrir EIB. De hecho, en torno al 90% de las personas con asma padecen broncoconstricción inducida por el ejercicio, una condición también muy común en los atletas de élite.

Las actividades de alta intensidad y aquellas que involucran respiraciones profundas durante periodos prolongados, como correr largas distancias, nadar o jugar a fútbol, pueden inducir broncoespasmos. Asimismo, estos factores pueden actuar como desencadenantes o aumentar el riesgo de sufrirlos.

  • Aire frío y seco (puede irritar las vías respiratorias y contraer los músculos)
  • Contaminación del aire
  • Sustancias irritantes (como el cloro)
  • Sustancias químicas para equipos de limpieza para hielo

Usar mascarilla facial

Síntomas del asma inducido por el ejercicio

Los síntomas del asma inducido por el ejercicio suelen empezar tras el ejercicio físico y pueden alargarse durante una hora o incluso más. Estos suelen ser los síntomas más comunes:

  • To, sibilancia, falta de aire
  • Dolor u opresión en el pecho (más intensa que la que provoca una sesión de ejercicios, puede afectar a costillas y espalda)
  • Mareo (se produce cuando las vías respiratorias están tan obstruidas que no reciben suficiente oxígeno)
  • Fatiga al hacer ejercicio
  • Evitar realizar las actividades (es un signo común en los niños pequeños)

Tratamiento para el asma inducido por el ejercicio 

El asma inducido por el ejercicio es una condición manejable, que no impide a quienes la padecen llevar una vida normal y practicar ejercicio. Estos son los tratamientos habituales:

  • Inhaladores. De acción rápida, se utilizan antes del ejercicio. Suelen incluir albuterol y levalbuterol, sustancias que relajan los músculos que rodean las vías respiratorias.
  • Fármacos. Para controlar el asma crónico a largo plazo, los médicos pueden recetar antiinflamatorios orales o esteroides inhalados.

Maneras de evitar el asma inducido por el ejercicio 

Además de las pautas médicas, se pueden prevenir o minimizar los síntomas de la broncoconstricción siguiendo determinadas pautas.

  • Alargar el calentamiento. Si antes se dedicaban 5 minutos, ampliar a 10 antes de empezar a ejercitarse.
  • Respirar por la nariz para calentar. Así, se humedece el aire antes de que entre a los pulmones.
  • Usar mascarilla facial. Es práctica cuando se hace ejercicio, sobre todo, en los meses más fríos del año.
  • Evitar el polen. Si se tienen alergias, no hacer ejercicio en el exterior cuando hay una gran carga alta de polen en el aire.
  • Evitar las carreteras y espacios con altos niveles de contaminación.

Como ves, el asma inducido por el ejercicio es una afección respiratoria habitual, que puede tratarse de forma sencilla (pero con consejo médico) para mantener la rutina deportiva.

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Fuentes:

Exercise-induced bronchoconstriction: prevalence, pathophysiology, patient impact, diagnosis and management. Aggarwal, B., Mulgirigama, A. and Berend, N. Nature. Agosto 2018. https://doi.org/10.1038/s41533-018-0098-2

¿Qué es al asma inducido por el ejercicio y cómo saber si lo tengo? Jenny McCoy. Health. Abril 2021. https://www.health.com/condition/asthma/exercise-induced-asthma

Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria. https://www.aepap.org/