La anemia es un trastorno de salud en el que la concentración de hemoglobina en sangre disminuye. La hemoglobina es una proteína que está en los glóbulos rojos y que contienen hierro, y es la encargada de transportar el oxígeno hasta las células, por lo tanto si ésta disminuye el aporte de oxígeno se ve comprometido de modo que la realización de actividades de cierta intensidad se pueden ser afectadas.
Encuentra en AXA Health Keeper tu endocrino y nutricionista para solventar todas tus dudas. Regístrate ya.Infografía: cómo prevenir y combatir la anemia

Atención deportistas: Cómo prevenir y combatir le anemia.

En la práctica de un deporte las necesidades de oxígeno aumentan por ello en estado de déficit de hemoglobina el rendimiento deportivo se reduce ostensiblemente.

La anemia más frecuente en deportista es la denominada anemia ferropénica, en la que el número de glóbulos rojos no disminuye, pero sí su tamaño y la hemoglobina que contienen. El aporte de oxígeno es menor, la eliminación de CO2 se ve afectada y la carga del corazón es mucho mayor. Por tanto el deportista se fatiga con más facilidad y su recuperación es más lenta.

Existe también la “falsa anemia”, que se produce porque algunos deportistas tienen más volumen plasmático y eso hace que un niveles de hemoglobina y hematocrito sean menores (te lo explicamos en el hematocrito del deportista, ¿recuerdas?), pero no afecta a su rendimiento ni a la oxigenación de su tejidos.

¿Cuáles son las causas más frecuentes de anemia?
•    Falta de hierro.
•    Deficiencia de vitamina B12.
•    Abuso de drogas.
•    Pérdida de sangre.
•    Deficiencias genéticas.
•    Mala alimentación.

Los deportistas, y entre ellos los runners, están más expuestos a sufrir anemias porque sus necesidades de hierro se ven aumentadas y no siempre son satisfechas, porque e trabajo muscular intenso puede repercutir en la absorción intestinal del hierro, por la sudoración excesiva, por el impacto contra el suelo que puede producir hemólisis en la pisada, y por una inadecuada alimentación, baja en alimentos animales.

¿Qué síntomas son los más comunes?

•    Aumento de frecuencia cardíaca.
•    Disminución de marcas y rendimiento.
•    Pile pálida.
•    Dolores de cabeza.
•    Fatiga y debilidad.
•    Pérdida de apetito.
•    Confusión y bajo rendimiento intelectual.

¿Y qué podemos hacer para remediarlo?

Básicamente se intentará reponer los niveles de hierro.  Bien con suplementos de hierro que prescribirá el médico si lo considera necesario o bien con medidas dietéticas:

•    Incrementar alimentos de origen animal: pescado, marisco,  carne, huevos, que contienen hierro hemo, que se absorbe mejor y combinarlo con alimentos ricos en hierro no hemo (de peor absorción), como cereales integrales, legumbres, verduras y hortalizas.
•    Ingerir alimentos con vitamina C, para optimizar la absorción del hierro: naranjas, mandarinas, kiwi, fresas, pimientos, tomate, verduras de hoja verde.…
•    Combinar alimentos para mejorar el aporte proteico y de minerales, como garbanzos con bacalao, lentejas con arroz, alubias con pimientos..
•    Incluir germinados en las ensaladas, que aumentan el hierro asimilable.
•    Reducir la ingesta de alimentos que interfieran en la absorción del hierro como café, té, cacao, pan y lácteos.
•    Cocinar con pocas grasas, siempre primando el uso de aceite de oliva virgen.

Si eres deportista profesional, consulta a un nutricionista para recuperar adecuadamente tus niveles de hierro y no hagas sobre-esfuerzos hasta estar recuperado.
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