Automedicarse significa adquirir y tomar medicamentos sin receta y sin el consejo del médico. En la mayoría de los casos, se suele recurrir a ella para tratar pequeñas dolencias como resfriados, dolores de cabeza o trastornos digestivos. Se calcula que más del 30 % de la población se automedica, con el consiguiente riesgo de sufrir efectos adversos o no deseados.

Consulta a los profesionales de AXA Health Keeper y cuida de tu salud con nosotros. Regístrate.

Qué es la automedicación

La automedicación consiste en obtener un medicamento sin receta médica o en usar un medicamento ya recetado con anterioridad para tratar una nueva afección similar. Tal y como aclara la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), hablamos de automedicación irresponsable cuando tomamos un fármaco por iniciativa propia o por consejo de otra persona, sin consultar con el médico. El dolor, la fiebre, la tos y los problemas gastrointestinales son los síntomas que dan lugar con mayor frecuencia a la automedicación, según un estudio publicado en Elseiver. Y los medicamentos que más se suelen utilizar son los antisépticos, los antigripales, los analgésicos (como el ibuprofeno y el paracetamol), los digestivos, los laxantes y los antiácidos.

Riesgos de la automedicación

Tomar medicamentos de forma segura significa conocer aspectos como cuál es la dosis correcta, el momento adecuado de tomarlos, la manera y la frecuencia. En este sentido, la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense (FDA) reconoce que no tomar un medicamento según lo prescrito por un médico puede empeorar la situación. Y lo puede hacer sobre todo en tres grupos de personas: embarazadas, niños y ancianos. Algunos de los principales riesgos de la automedicación son:

  • Interacciones con otros fármacos: si estás tomando otros medicamentos, es probable que ambos interaccionen, lo que perjudicaría tu salud.
  • Ocultamiento de ciertas enfermedades: si consumes un medicamento sin prescripción médica, se puede dificultar un posterior diagnóstico en caso de que tengas que acudir al especialista. Estás modificando el curso natural de la enfermedad, lo que, a su vez, puede modificar los síntomas o hacerlos desaparecer.
  • Empeoramiento de los síntomas: algunos fármacos pueden ocasionar molestias abdominales, mareos, dolor de cabeza, etc. que no desaparecen si tomas de manera continuada determinados medicamentos.
  • Resistencia a los fármacos: el uso incontrolado de antibióticos es una de las causas más habituales de la elevada tasa de resistencia detectada para los antibióticos de uso más común.
  • Riesgo de dependencia: el uso mantenido de fármacos como ansiolíticos o antidepresivos puede provocar problemas de dependencia y de abuso que deben ser abordados por un especialista.

Pese a todo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que la automedicación puede ser adecuada en el caso de síntomas de naturaleza autolimitada (en unos días suelen desaparecer) y que, por sus particularidades, se pueden diagnosticar fácilmente.

 

Automedicarse Consejos

Consejos para la medicación

Los errores en el consumo de medicamentos son habituales. Para hacer un buen uso, ofrecemos algunos consejos:

  • Consultar con el médico antes de tomar un medicamento que no te hayan recetado. A pesar de que hay muchos fármacos que no necesitan receta para su venta, no significa que estén exentos de riesgos.
  • No aceptar medicamentos aconsejados por amigos o familiares. En la mayoría de los casos desconocemos todos los motivos por los cuales la otra persona está tomando ese medicamento en particular. Cada persona y circunstancia son distintas, por tanto, lo que a una le ha funcionado no tiene por qué hacerlo con otra.
  • En el caso de dolencias o síntomas frecuentes como dolor de cabeza, puedes consultar con el médico qué medicamentos puedes tomar y cómo automedicarte de forma responsable.
  • Leer bien la composición: es importante que te fijes en los principios activos que contiene el medicamento para evitar duplicidades. La composición de unos y otros medicamentos puede ser parecida, como ocurre en algunos antigripales.

A pesar de que algunos de los fármacos más utilizados para automedicarse son seguros y se venden sin receta, no es conveniente tomarlos sin consultar antes con el especialista. Habla con tu médico. Evitarás riesgos.

¿Crees que sigues un estilo de vida saludable? ¡Descúbrelo en la 
calculadora de la APP!

Fuentes:

  • Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense (FDA)
  • Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC)
  • Organización Mundial de la Salud (OMS)
  • Elseiver