La candidiasis es una afección cutánea provocada por un hongo del tipo Candida y puede afectar a varias partes del cuerpo. Puede aparecer cuando nuestro sistema inmunológico está debilitado. Te explicamos cuáles son los principales síntomas y cómo prevenirla.

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Qué es la candidiasis

Existen muchos tipos de hongos que habitan en el cuerpo humano. Uno de ellos se llama Candida, un tipo de levadura que normalmente vive en pequeñas cantidades en zonas como la boca, el área genital o la piel sin que cause ningún problema.

Nuestro cuerpo funciona como un ecosistema diverso. Cuando todos los miembros del sistema se equilibran a favor de las bacterias buenas, todo va bien. Sin embargo, si nuestro sistema inmunológico está debilitado, el equilibrio de las bacterias “buenas” y “malas” en nuestro cuerpo puede cambiar.

Esto permite que el hongo Candida crezca sin control y se multiplique. Causa una infección que se denomina candidiasis y la más común está provocada por la Candida albicans. Aunque la mayoría de las infecciones por hongos no son contagiosas.

Algunos de los factores que pueden llevar al crecimiento de Candida son:

  • Tomar antibióticos.
  • Una alimentación rica en azúcar y carbohidratos refinados.
  • Un sistema inmune debilitado.
  • La toma de anticonceptivos
  • Diabetes.
  • Altos niveles de estrés.

Tipos de candidiasis y síntomas

Podemos hablar de distintos tipos de candidiasis en función de la zona del cuerpo a la que afecta:

Candidiasis bucal: se desarrolla en la boca o la garganta. Puede causar manchas blancas (lengua, paladar y alrededor de los labios) y pérdida de sabor y dolor al comer. También pueden aparecer zonas de piel agrietadas, rojas y húmedas en la comisura de los labios.

Candidiasis vaginal: suele provocar picazón, dolor durante las relaciones sexuales, molestar al orinar y flujo vaginal anormal. Generalmente no se transmite por vía sexual.

Candidiasis cutánea: puede presentarse en cualquier parte del cuerpo, pero sobre todo en los pliegues cálidos del cuerpo donde se produce fricción (axilas, ingles, bordes de los dedos o las uñas de los pies). Suele mostrarse en forma de erupción roja acompañada de un intenso picor. En ocasiones, también aparecen ampollas.

Candidiasis profunda: los hongos contaminan el torrente sanguíneo y se extienden por todo el cuerpo. Causan una infección grave que suele afectar a personas con sistemas inmunitarios gravemente debilitados. Puede provocar varios síntomas, como fiebre, shock y fallo multiorgánico.

 

Candidiasis diagnóstico

 

Diagnóstico y tratamiento de la candidiasis

Para diagnosticar la candidiasis se realiza un examen directo (observar la aparición de manchas y aftas), otro microscópico a partir de los tejidos afectados, un urocultivo y otros estudios complementarios.

El tratamiento consiste en:

  • Medicamentos antimicóticos: se utilizan para tratar personas sanas con candidiasis bucal, cutánea o infecciones vaginales. Se administran por vía tópica (cremas o pomadas), oral (pastillas) o endovenosa. En el caso de las candidiasis mucocutáneas, suele administrarse un tratamiento local con preparados tópicos que, en algunos casos, puede completarse con un tratamiento oral.
  • Probióticos: cuando los tratamientos aplicados no son efectivos, varios estudios (entre otros el publicado en PubMed) han demostrado la eficacia del consumo de probióticos a la hora de disminuir la recurrencia de la candidiasis y mejorar la recuperación. En concreto, los probióticos ayudan a equilibrar las bacterias y hongos y también favorecen la inmunidad.

Una vez comenzado el tratamiento, los síntomas suelen desaparecer o disminuir en unos 2 o 4 días. En las infecciones más graves, se recurre a la terapia intravenosa, que puede durar entre 14 y 21 días.

Cómo prevenir la candidiasis

 Una buena higiene y un buen estado de salud impiden la invasión de piel y mucosas por Candida. Debemos:

Secar bien la piel y los pliegues: es importante mantener la piel lo más seca posible, especialmente después de una ducha.

Mantener una buena higiene bucal: prevenir la candidiasis bucal pasa por cepillarse bien los dientes varias veces al día.

Usar ropa adecuada: en el caso de la candidiasis vaginal es recomendable usar ropa interior de algodón, que no sea ajustada, para evitar que se irrite la piel. Si vamos a la playa o a la piscina, debemos evitar permanecer con el traje de baño húmedo puesto.

Restringir el uso de antibióticos: además de la higiene, en la candidiasis vaginal es muy importante minimizar el uso de antibióticos de amplio espectro. Aunque no se transmite sexualmente, se recomienda no mantener relaciones sexuales hasta que la infección se haya curado, ya que esta puede agravarse y tardar más tiempo en curar.

Seguir una dieta adecuada: reducir la ingesta de alcohol, azúcares e hidratos de carbono. Los azúcares, las harinas fermentadas y la bollería aumentan la cantidad de hongos presentes en el organismo.

Por tanto, la prevención es clave para evitar la candidiasis y la alimentación juega un papel fundamental. Te invitamos a llevar una alimentación equilibrada y a consultar con el médico si crees que sufres esta infección.

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FUENTES:

  • Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)
  • Harvard Medical School
  • US National Library of MedicineNational Institutes of Health (PubMed)