Las chinches de cama constituyen una de las plagas más comunes. En el pasado, su incidencia se redujo de forma importante debido a la proliferación de insecticidas efectivos. Sin embargo, las infestaciones se han vuelto más frecuentes en los últimos años debido, principalmente, a la mayor movilidad de la población y las resistencias a los insecticidas.
La eliminación efectiva de las chinches de cama es de vital importancia para garantizar la comodidad y la seguridad en el entorno doméstico y hostelero. A continuación, te explicamos las particularidades de esta plaga y cómo se puede eliminar.
Qué son las chinches
Las chinches de cama −Cimex lectularius, pertenecientes a la familia Cimicidae, dentro del orden Hemíptera− son pequeños insectos parásitos hematófagos que parasitan a las personas y se alimentan de su sangre durante la noche.
Todos los individuos (adultos, machos y hembras, y las ninfas o insectos jóvenes) se alimentan de sangre. Para ellos, los humanos constituyen un tipo de huésped muy propicio, ya que habitan espacios cerrados, duermen regularmente en el mismo lugar y tienen una piel fina con una abundante irrigación sanguínea.
La picadura por medio de la cual obtienen la sangre suele provocar picor y síntomas leves. No existen evidencias que relacionen las chinches de la cama con la transmisión de infecciones o enfermedades.
Infestación y expansión de las chinches
Las chinches de cama se trasladan y dispersan por los viajeros. Gracias a elementos como maletas, mochilas y también en algunos muebles, pueden pasar de un sitio a otro. En lugares donde exista una renovación constante de los huéspedes como hoteles, albergues y residencias, el riesgo de aparición de chinches es más elevado.
Las chinches de cama tienen muy bien definidos sus nidos o refugios. En ellos se produce la parte esencial del ciclo de vida del insecto y es donde completan su desarrollo.
Suelen convivir individuos en distintos estados de desarrollo, incluyendo huevos, ninfas y adultos.
Las chinches: consejos para identificarlas en la cama
Para identificar a las chinches adultas hay que tener presente su forma oval con una longitud de 4 a 7 mm y coloración marrón. Tienen seis patas y no tienen alas, aunque se mueven a gran velocidad.
Además de las picaduras, se puede identificar la presencia de chinches de cama por:
- Las mudas de las ninfas.
- Los huevos.
- Los excrementos (de color marrón oscuro o negro), con olor que recuerda al cilantro.
Las ninfas son la versión en desarrollo de las chinches adultas y presentan una cutícula delgada y transparente.
Los huevos tienen un tamaño de 1 mm de largo por 0,5 mm de ancho, con un color blanquecino y opaco.
Picadura de las chinches y sus síntomas
Las áreas expuestas de la piel suelen ser donde aparecen las picaduras de las chinches de cama, por lo que la mayoría de las picaduras se localizan en abdomen, cuello, brazos y piernas.
Comúnmente, hacen un recorrido por la piel, picando dos o tres veces en la misma zona. Después, continúan avanzando y produciendo por el camino más picaduras. De este modo, el patrón incluye lesiones múltiples, a menudo con una distribución lineal o agrupadas. Las picaduras presentan una apariencia variable, a menudo como hinchazones o ronchas rojizas, parecidas a las lesiones por picaduras de pulgas.
La molestia y el picor derivado de las picaduras suelen ser elevados y, en casos esporádicos, se pueden producir infecciones secundarias por el rascado y reacciones alérgicas.
Tratamiento de la picadura de las chinches
Una vez detectadas las picaduras de las chinches se recomienda lavarlas con agua y jabón y aplicar una crema para disminuir el picor.
Cuando el picor es muy intenso, el médico nos puede prescribir antihistamínicos orales. Si el picor desaparece o es leve se reduce el riesgo de aparición de infecciones, ya que también disminuye el rascado.
Ante un picor muy intenso o cuando se produce una reacción alérgica, se recomienda visitar al médico.
Consejos para la eliminación de chinches
Cuando se localizan chinches en una habitación o domicilio, antes de abordar cualquier método de eliminación, es crucial identificar y monitorizar su presencia. Los signos comunes de infestación incluyen la presencia de manchas de sangre en las sábanas, excrementos de color oscuro, olores desagradables y la aparición de ronchas en la piel. Para determinar la gravedad de la infestación suele ser útil la inspección regular de las áreas afectadas y la utilización de trampas adhesivas específicas para chinches.
Es muy importante poder identificar todas las zonas, habitaciones y camas afectadas. Si se aplican métodos de eliminación dejando zonas al margen en las que también haya insectos, estos volverán a proliferar en un periodo corto de tiempo.
El lugar más habitual donde se pueden encontrar las chinches es la cama. Una inspección minuciosa de las camas conlleva su desmontaje e inspección de todas sus partes, incluyendo superficies, costuras, recovecos, etc.
Las chinches son sensibles al calor. Exponer los objetos infestados a temperaturas superiores a los 50 °C durante un período prolongado puede eliminar tanto las chinches adultas como sus huevos. Los tratamientos térmicos pueden incluir el uso de secadoras de ropa de alta temperatura, planchas de vapor o incluso calentar la habitación a través de equipos especializados.
En el caso de tejidos y prendas de vestir, el lavado a 60 °C durante 30 minutos puede asegurar la eliminación de las chinches en cualquiera de sus estadios de crecimiento.
También se pueden aspirar las áreas afectadas, prestando especial atención a las costuras de los colchones y los muebles cercanos. Después de aspirar, hay que deshacerse de la bolsa de aspirado en un envoltorio de plástico bien sellado.
Por otro lado, el uso de insecticidas específicos para chinches puede ser efectivo para controlar las infestaciones. Los productos químicos más comunes utilizados para eliminar chinches contienen piretroides, un tipo de insecticidas sintéticos.
En cualquier caso, una vez identificadas todas las zonas donde se encuentran las chinches anidadas, se suele proceder a la aplicación de tres productos de las distintas familias de insecticidas para, de este modo, hacer frente a las posibles resistencias.
Si fuera necesario o no se consiguiera erradicar la plaga, sería recomendable recurrir a los servicios de exterminación por parte de profesionales cualificados.
Fuentes
- Madrid Salud. Prevención y control de infestaciones: Chinches de cama. Consultado: 19/05/2023.
- Stefka J et al. Cimex lectularius and Cimex hemipterus (bed bugs). Trends Parasitol. 2022; 38(10): 919-920. Doi: 10.1016/j.pt.2022.04.006.
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- Akhoundi M et al. Bed Bugs (Hemiptera, Cimicidae): Overview of Classification, Evolution and Dispersion. Int J Environ Res Public Health 2020; 17(12): 4576. Doi: 10.3390/ijerph17124576.

Dr. Pedro L. González
Responsable de la redacción/ supervisión de los artículos publicados en AXA Health Keeper.
Pedro Luis González es médico especialista en Medicina Preventiva y de Salud Pública, periodista científico (Col·legi de Periodistes de Catalunya) y tiene varios postgrados en ciencias del comportamiento, administración sanitaria y diseño de sistemas de salud.
Life Coach y conferenciante público, ha creado la Propuesta Habittude basada en la ciencia del comportamiento aplicada a la autogestión de la salud, creando diversos servicios digitales de gestión del bienestar y del estilo de vida como forma de resolver la crisis de la cronicidad en los sistemas sanitarios.
Representa a la Organización Europea de Medicina del Estilo de Vida (ELMO) en España y trabaja con diversos actores sanitarios en el avance del pensamiento innovador para el empoderamiento de los ciudadanos respecto a su propia salud.