El sobreentrenamiento puede dejarnos sin energías. ¡Descubre cómo recuperar la energía!
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Qué es la fatiga muscular

La fatiga muscular es la incapacidad de continuar la actividad física, como resultado de un agotamiento extremo de las fibras musculares, debido a un entrenamiento físico intenso y de alto rendimiento. El daño muscular limita el rendimiento muscular, disminuyendo la fuerza, el pico de potencia y la velocidad.
Esta afección es muy común en profesionales y amantes del deporte, ya que someten al cuerpo a un intenso esfuerzo muscular, llegando a veces al límite de sus fuerzas y a un cansancio excesivo. Los expertos recomiendan en este punto: parar, descansar y recuperarse.

Fatiga muscular. Síntomas

Los síntomas pueden variar en función de la personas, el tipo de actividad física y el tiempo de entrenamiento:

Dolor en las articulaciones

Dolor muscular crónico, especialmente en la columna vertebral, espalda baja y piernas

Decaimiento y debilidad

Temblores, calambres y/o espasmos musculares

Dificultad para detenerse y coger algo

Fatiga muscular. Tratamiento

Un estudio de la Unidad de Fisioterapia y Biomecánica de la Universidad de Deusto apunta que existen diferentes métodos de recuperación post-ejercicio, como los medios físicos, además de los fisiológicos, nutricionales o farmacológicos. Los analizamos:

Masaje terapéutico: es la técnica por excelencia en las terapias físicas. Tiene una acción antiinflamatoria, favorece la movilidad muscular, reduce el estrés y mejora la función inmune del organismo.

Inmersiones en agua: los baños en agua fría, y alternando agua fría y caliente, minimizan la fatiga y aceleran el proceso de recuperación tras el ejercicio. Además, se ha comprobado que reducen el dolor y mejoran la calidad del sueño.

Medias de compresión: usar medias de compresión después del ejercicio reduce el dolor muscular y mejora la fuerza, la potencia y la agilidad muscular. Utilizadas durante la carrera o ejercicio estas prendas pueden mejorar el rendimiento deportivo.

Hipoxia intermitente: consiste en colocarse una máscara con aire hipóxico, que simula la preparación en alta montaña con poco oxigeno. Este sistema mejora la capacidad de recuperación de la frecuencia cardíaca y favorece el rendimiento deportivo.

Ayuda nutricional: es preciso tomar hidratos de carbono de alto índice glucémico inmediatamente después de la actividad física, puesto que mejoran la recuperación de los depósitos de glucógeno muscular. También es vital una adecuada hidratación.

Reposo: el descanso es necesario para que los músculos se regeneren y notar, así, los frutos del entrenamiento. Es preciso dormir al menos 8 horas diarias, aunque a veces el ejercicio intenso puede demandar más.

Qué tomar para el cansancio muscular

Los nutrientes que ayudan a mejorar el cansancio son las proteínas, los ácidos grasos esenciales (omega 3 y 6), magnesio, vitaminas del grupo B y antioxidantes.

Nueces: ricas en proteínas vegetales, fósforo y zinc son adecuadas para el agotamiento físico. Comer 2-3 al día son suficientes para beneficiarse de sus propiedades.

Legumbres: aportan energía por los hidratos de carbono y las vitaminas del grupo B, entre otros. Se aconseja que las personas fatigadas que consuman al menos tres veces a la semana algún plato.

Plátano: es la fruta más rica en magnesio, aunque también posee potasio, minerales esenciales para relajar los músculos y el buen funcionamiento del corazón.

Perejil: es uno de los alimentos con mayor contenido en vitamina C, además de brindar ácido fólico, hierro y betacarotenos.

Pepitas de calabaza: son muy beneficiosas para deportistas y para aliviar el cansancio físico, gracias a que la vitamina E, el selenio y el zinc y tienen una acción antioxidante.

Cítricos: la vitamina C es uno de los antioxidantes más potentes. La encontramos en los vegetales que se consumen crudos. Intenta ingerir algún cítrico en cada comida.

Cuando aparece un estado de fatiga durante mucho tiempo es necesario acudir a un médico para que determine que no hay otra causa posible.