Las verduras congeladas son una excelente opción para no dejar de consumir verduras cuando no podemos encontrarlas frescas. Te explicamos cómo congelar verduras correctamente.
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Cómo congelar verduras frescas

La mayoría de las verduras se pueden congelar, excepto aquellas que contienen mucha agua, como el apio, la lechuga o los pepinos, porque crearán cristales de hielo y al descongelar la textura del vegetal cambiará.
La mejor forma de congelar las verduras es escaldadas, pero algunas como el ajo o la cebolla troceada, el perejil, los guisantes o las habas, sí se pueden congelar en crudo.
No congeles verduras que vayas a consumir en crudo, porque su olor y sabor variará.
Limpia bien con agua y trocea las verduras a congelar. Introduce en una bolsa de plástico con cierre hermético y procura que no quede mucho aire.

¿Qué es escaldar?

Escaldar es meter las verduras en agua hirviendo durante apenas unos minutos. Así se destruyen los microorganismos y se preparan para poder ser congeladas, sin perder sus propiedades, nutrientes ni sabor.
El escaldado consigue que estas verduras se cocinen posteriormente en menos tiempo, (como en el caso del brócoli, el kale o el romanescu) pero aun así es importante recalcar que DEBEN ser cocinadas antes de consumirlas.
Una vez escaldadas deja enfriar y trocea a tu gusto para que puedas descongelar porciones pequeñas. Introduce en bolsas de congelación o en un recipiente hermético. No es necesario que las descongeles antes de cocinarlas.
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Verduras ultracongeladas

En el mercado existen muchas verduras que se venden ultracongeladas. Las verduras se recogen en su punto justo de maduración, se lavan para retirar los restos de tierra, pesticidas y/o insectos que pudieran tener y se escaldan.
Después se congelan a menos 20 grados. Todo este proceso se realiza en menos de 24h, así se asegura que los alimentos mantienen sus propiedades nutricionales. Además, la ultracongelación evita la proliferación de patógenos y la degradación del alimento.

Verduras congeladas ventajas

Consumir verduras ultracongeladas tiene varias ventajas:

  • Las verduras se recogieron en su punto justo de maduración, por lo que no han perdido nutrientes como, por ejemplo, algunas vitaminas (como la vitamina C o la vitamina A) que por efecto de la luz y el aire se oxidan y se pierden.
  • Las verduras están listas para cocinar. Ya no tienes excusas.
  • Suponen un ahorro de dinero.
  • Permiten disponer todo el año de productos, fuera de temporada. Importante para personas veganas.
  • Son fáciles y rápidas de preparar.
  • No tienen conservantes porque el proceso de ultracongelación no lo necesita.
  • Pueden estar almacenadas en el congelador por largas temporadas.

Verduras congeladas desventajas

Las verduras congeladas precisan ser cocinadas para ser consumidas. La mejor opción es cocerlas o hacerlas al vapor.
Si las descongelarlas primero soltarán mucha agua, por lo que tendrás que escurrirlas a conciencia. Tenlo en cuenta antes de cocinar.
Algunas vitaminas como la vitamina K puede no aguantar el proceso de congelación, por ejemplo, en alimentos como las lechugas o los espárragos.
Recuerda que es importante no romper la cadena de frío para que se conserven adecuadamente y que, una vez descongeladas NO se pueden volver a congelar.
Combina varias verduras y échale imaginación. ¡¡Ya no tienes excusas para no cocinar verduras!! En AXA Health Keeper queremos que aprendas a comer bien.