Los hongos en los pies, aunque no son una dolencia grave, sí pueden causar incomodidad como picor o enrojecimiento en la piel. Si te han aparecido pero no sabes por qué ni cómo eliminarlos, tenemos la respuesta. Aprende a prevenirlos de forma eficaz.

 

En AXA Health Keeper tienes dermatólogos y podólogos a tu disposición. Regístrate y consúltales.

Con la llegada del buen tiempo nuestros pies se liberan y pasan de los zapatos a las sandalias. Y es justo ahora cuando hay más riesgo de que aparezcan hongos en los pies. Factores como el calor, la sudoración y el contacto con el agua pueden favorecer su aparición.

 

Cómo sé si tengo hongos en los pies

 

Las infecciones en los pies pueden estar provocadas por hongos (micosis), levaduras o mohos. Los hongos, que suelen ser bastante contagiosos, tratan de habitar zonas como la piel de entre los dedos, la planta del pie y, en algunas ocasiones, las uñas.

Los síntomas que nos pueden alertar de que tenemos hongos son alteraciones en la piel:

  • Enrojecimiento
  • Picor
  • Sensación de quemazón (sobre todo, con agua caliente)
  • Descamación
  • Ampollas
  • Mal olor
  • Hiperhidrosis (sudoración excesiva)

El contagio se puede producir por contacto directo con escamas de piel infectadas o por los hongos presentes en el suelo húmedo de duchas y piscinas públicas, en toallas o por el uso de zapatos de otra persona.

No debemos confundir los hongos con los callos, que son durezas que aparecen como mecanismo de defensa ante el roce continuado del calzado o una presión continua.

 

Tipos de hongos

 

Los médicos apuntan que las infecciones más comunes acostumbran a ser:

  • Pie de atleta (o tiña podal): este nombre hace referencia a las zapatillas usadas por los atletas y que proporcionan el entorno ideal para el crecimiento de hongos. Normalmente el picor empieza en la parte de atrás de los dedos, en el pliegue que los une al pie y entre los dedos. La piel se vuelve blanquecina y puede abrirse y formar grietas dolorosas.
  • Onicomicosis: es la infección de las uñas. En este caso, la uña se vuelve amarilla, se engrosa y se deforma. Es frecuente, además, que cuando se corta, se deshaga. Suele afectar sobre todo al dedo gordo y puede infectar el resto de uñas con facilidad.

La causa más común en la mayoría de las infecciones son los dermatofitos, un tipo de hongo que suele albergarse en la piel humana y que, cuando encuentra condiciones favorables, prolifera e infecta la piel.

 

Medidas preventivas

 

Según la Asociación Médica Americana de Podología, podemos prevenir la infección de hongos en los pies siguiendo algunos de estos consejos:

  • Higiene diaria de pies: se deben lavar con agua tibia y jabón, enjuagar y secar bien, prestando especial atención a la piel de debajo de los dedos. Los pies limpios y secos resisten mejor las enfermedades.
  • Usar un calzado de material natural: esto ayuda a que los pies “respiren” y transpiren con mayor facilidad. También es recomendable usar calcetines de algodón.
  • Usar toallas secas: no es aconsejable utilizar tejidos húmedos ni compartir toallas con otras personas.
  • Cambiar de calzado y calcetines: ponerse otros zapatos o calcetines tantas veces como sea necesario. Esto ayuda a evitar la humedad en la piel. La sudoración excesiva es una gran aliada de los hongos.
  • Utilizar chancletas: es importante usar este tipo de calzado en espacios públicos, como duchas o piscinas.
  • Cortarse la uñas: las uñas pueden albergar y propagar la infección. Hay que cortarlas y limpiarlas regularmente. No aplicar esmalte a las que se tenga sospecha que pueden estar infectadas (suelen estar decoloradas).

 

Cómo tratar los hongos en los pies

 

Si, a pesar de la prevención, no te libras de los hongos, consulta con un médico o dermatólogo, que es quien dará con el tipo de infección concreta y aplicará el tratamiento adecuado.

Las infecciones leves se pueden resolver usando medicamentos antimicóticos tópicos, que se venden sin receta, aunque antes de aplicarte una crema pregunta a un sanitario o farmacéutico.

Para infecciones más graves o resistentes, el médico puede considerar necesario recetar medicamentos orales. En el caso que se complique con una infección bacteriana, también pueden ser necesarios los antibióticos.

Los pies acostumbran a ser los grandes olvidados. No les prestamos la atención que se merecen y solemos acordarnos de ellos solo cuando nos duelen. Porque conocemos la lección: hay que mimarlos día a día para mantenernos sanos y bonitos.

 

¿Consideras que tienes buena salud? ¡Descubre la edad de tu salud en la calculadora de la APP!