Los casos de infección por SARS-Cov2 continúan aumentando en Europa. Solo en los últimos días, los nuevos contagios reportados en Europa se han doblado hasta llegar casi al millón. Ahora que bastantes países empiezan a levantar restricciones sobre el confinamiento, para evitar la transmisión del virus es conveniente no bajar la guardia y tener muy presente la forma de evitar el contagio.

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Por el Dr. Pedro L. González, especialista en Medicina Preventiva y de Salud Pública

Europa concentra la mitad de los casos mundiales de infección por SAR-Cov2 y ya han muerto más de 84.000 personas en la región a causa de este virus. Cada día parecen en cada país miles de nuevos contagiados. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) llegan datos optimistas de países como España, Italia y Francia, pero su director general ha hecho un llamamiento a la precaución recordando que aún estamos “en medio de la tormenta”.

Aplanar la curva de casos significa reducir los nuevos contagios de COVID-19 de un día para otro. En los gráficos, cuando esto sucede, la curva comienza una leve pendiente hacia abajo. De acuerdo con el centro de seguimiento mundial de la Universidad John Hopkins, esto no está ocurriendo en muchas zonas y por eso es necesario recordar y reforzar las medidas básicas para evitar el contagio del virus SARS-Cov2:

  • Lavarse las manos frecuentemente: para asegurarse, es bueno repasar los pasos básicos para un completo lavado de manos y saber que llevar lentes de contacto no implica un mayor riesgo de contagio.
  • Al toser o estornudar, cubrir la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo, tirar el pañuelo inmediatamente y lavarse las manos con un desinfectante de manos a base de alcohol o con agua y jabón.
  • Mantener el distanciamiento social: dejar al menos 1 metro de distancia con los demás, particularmente si tosen, estornudan y tienen fiebre.
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca.
  • Ponerse mascarilla en sus salidas a la compra o al médico: con una de tipo quirúrgico o hecha en casa con tela de algodón es más que suficiente.

Cambiar los hábitos de higiene

Hasta que la pandemia de COVID-19 nos ha azotado, la adherencia al lavado de manos no era general, incluso entre los profesionales sanitarios. El cumplimiento con el lavado de manos entre estos, estaba por debajo del 50 % como diversos estudios lo han documentado en la época pre-COVID-19.

De la misma forma, las investigaciones realizadas sobre grupos de población ofrecían cifras de cumplimiento desalentadoras antes de la pandemia: solo el 7,8 % de las personas hacía un lavado de manos de 20 segundos y de forma adecuada al salir del baño y menos del 50 % de los observados se hacían lavados rápidos y muchas veces sin jabón.

Todas las intervenciones educativas, de instalación de dispensadores de alcohol y jabón sin contacto junto con el recuerdo constante por medio de infografías y carteles, han dado como resultado un aumento de la higiene de manos del 47 % como media.

Sin embargo, se sabe que el lavado de manos depende de la construcción de hábitos. Para eso, es importante anclar el lavado de manos a situaciones cotidianas como volver a casa, ir al baño, comer y así automatizar el hábito.

Quedarse en casa durante la cuarentena

No abandonar el confinamiento

Entre los factores que pueden hacer más difícil el confinamiento, se cuentan los efectos psicológicos negativos, incluidos síntomas de estrés postraumático, confusión o enojo. Además, el confinamiento se hace más difícil cuando hay:

  • Alargamientos periódicos de la cuarentena sin una fecha concreta de terminación.
  • Temor a la infección y estigma social.
  • Frustración y aburrimiento.
  • Pérdidas financieras o escasez de suministros.
  • Estigma social.

Para tolerar esta situación de la mejor manera posible e incluso salir reforzados de ella, lo mejor es seguir un plan de hábitos de vida adaptado a la situación tan especial que estamos viviendo.

  • Enfocar la cuarentena desde el altruismo y la conciencia social.
  • Ver el riesgo con perspectiva.
  • Tomar precauciones normales, sin exagerar. No es necesario cambiarse de ropa, zapatos, etc. a menos que se trabaje en un entorno sanitario.
  • Utilizar los métodos de “escape personal” habituales y que no signifiquen salir de casa.

Algunos investigadores sugieren que, independientemente de la obligación legal de mantener la cuarentena, hay que proporcionar una justificación clara e información sobre los protocolos.

Tener un buen conocimiento sobre pautas de prevención y control de infecciones, incluida información y justificación de las recomendaciones estándar, es un medio para tener un papel activo en la prevención de la transmisión del SARS-Cov2.

Fuentes:

Organizaciones:

  • Organización Mundial de la Salud (OMS)
  • Johns Hopkins University & Medicine-Coronavirus Resource Center
  • Sciencie Direct
  • MDPI (Molecular Diversity Preservation International)
  • US National Library of Medicine National Institutes of Health
  • The Lancet

Estudios:

  • “Perceptions and knowledge about hand hygiene in resident doctors of Son Llàtzer Hospital 2011-2017”, 3306/MEDICINABALEAR.33.01.33.
  • Seo HJ, Sohng KY, Chang SO, Chaung SK, Won JS, Choi MJ. “Interventions to improve hand hygiene compliance in emergency departments: a systematic review. J Hosp Infect”. 2019;102(4):394–406.
  • Diefenbacher S, Pfattheicher S, Keller J. “On the Role of Habit in Self-Reported and Observed Hand Hygiene Behavior”. Appl Psychol Health Well Being. 2020;12(1):125–143.
  • Brooks SK, Webster RK, Smith LE, et al. “The psychological impact of quarantine and how to reduce it: rapid review of the evidence”. 2020;395(10227):912–920.
  • Wilder-Smith A, Freedman DO. “Isolation, quarantine, social distancing and community containment: pivotal role for old-style public health measures in the novel coronavirus (2019-nCoV) outbreak”. J Travel Med. 2020;27(2):taaa020.