A medida que más personas se vacunan, los empleadores están empezando a hacer que los trabajadores vuelvan a la oficina después de más de un año de trabajar desde casa. Sin embargo, es probable que la transición no sea fácil, y muchos trabajadores temen perder ciertas ventajas y estar menos seguros si se alejan del trabajo a distancia.

Por el Dr. Pedro L. González, especialista en Medicina Preventiva y de Salud Pública y periodista científico

Después de más de un año de trabajo a distancia provocado por la pandemia de la COVID-19, muchos empresarios están empezando a reabrir sus oficinas, y los trabajadores tienen sentimientos encontrados. Algunos están encantados con la idea de encontrarse con sus colegas en persona, pero otros temen estar menos seguros si se ven obligados a desplazarse en transporte público y volver a pasar ocho horas en un espacio reducido con sus compañeros.

Es totalmente normal sentir cierta ansiedad social al pensar en volver a la oficina e interactuar con un grupo de compañeros de trabajo. Es importante atender a las señales de advertencia del estrés, como la falta de aliento, los dolores de cabeza, la pesadez en el pecho, el aumento del ritmo cardíaco y los dolores corporales en general.

Cómo disminuir el estrés que conlleva la vuelta a la oficina:

La psicología positiva nos abastece con una serie de estrategias y técnicas:

  • Empieza a adoptar desde una semana antes la rutina de un día de trabajo normal, para permitir una transición más
  • Al ir a la oficina, intenta centrarte en los posibles beneficios, como la reducción de la soledad y la mejora de la productividad. Piensa en las menores distracciones que tendrás por parte de niños o familia y que vas a recuperar una frontera más firme entre la vida laboral y la familiar.
  • Adoptar un enfoque gradual para socializar también puede ayudar a aliviar la ansiedad que te pueda producir la nueva situación. Puedes ajustarte a las medidas de prevención recomendadas para la interacción física con tus colegas: mascarillas, saludos, ventanas abiertas, etc.
  • Intenta no sentirte culpable si no estás totalmente encantado de volver a tu oficina y no te presiones para rendir al máximo de inmediato. No pasa nada por tener una cierta sensación de pé
  • No hay que olvidar cuidarse con comidas sanas, horarios de sueño coherentes, actividad física adecuada y tiempo de relajación.
  • Intenta reservar un tiempo al día para actividades que te ayuden a desconectar y relajarte. Estas pueden ser:
    • practicar técnicas de atención plena y respiración (hay aplicaciones que pueden ayudarte)
    • hacer algo que te relaje, como leer, escuchar música o tomar un baño
    • hacer algo de ejercicio suave, como salir a caminar o probar una sesión de yoga o pilates.

La duración de la transición puede variar de una persona a otra. El periodo de adaptación puede durar entre tres semanas y tres meses, por término medio.

Mujer tomando un baño relajante

La mayoría quiere volver, pero no como antes de la pandemia

Los que están deseando volver a la oficina parecen ser la minoría. Una encuesta realizada en Francia revela que el 66% de los franceses reclama un lugar de trabajo «híbrido» tras la crisis. También muestra que hay una necesidad de flexibilidad, más allá del teletrabajo: el 70% de los empleados se siente atraído por la semana de 4 días y el 74% quiere un mejor equilibrio vital.

Varios estudios subrayan la importancia de la oficina, a la que no pueden renunciar 3 de cada 10 empleados. Esto significa que el teletrabajo no es para todos, y que hay que mantener el espacio de la oficina. Cabe destacar que los estudios realizados revelan que hay una gran necesidad de vínculos informales.

Estos lazos se pierden un poco después de un año de crisis, y los empresarios empiezan a darse cuenta de su valor. Por último, se observa que la experiencia laboral dista mucho de ser uniforme y que deberá responder a las aspiraciones individuales de conexión, bienestar o búsqueda del equilibro vital

En cualquier caso, si la experiencia de teletrabajar te ha funcionado, habla con tu jefe para ver si puedes seguir fichando a distancia -al menos durante una parte de la semana- para mantener cierta flexibilidad.

Fuentes: