En actividades recreativas, la infección por SARS-CoV-2 por contacto con el agua en condiciones estándar para el baño es muy poco probable. El principal riesgo de las piscinas no es el agua. Lo son las interacciones interpersonales sin respetar las distancias mínimas de seguridad y no realizar una limpieza y desinfección adecuadas de las superficies de las zonas comunes.

Por el Dr. Pedro L. González, especialista en Medicina Preventiva y de Salud Pública y periodista científico

¿Es peligroso ir a la piscina?

Dadas las características y las vías de transmisión conocidas para el SARS-CoV-2, en el caso de las piscinas, el buen funcionamiento, mantenimiento y desinfección adecuada (por ejemplo con cloro y bromo) de piscinas, jacuzzis o balnearios deberían inactivar el virus que causa la COVID-19, según explica el ministerio de Sanidad en su guía para establecimientos.

Sin embargo, estas actividades recreativas generalmente implican una relajación de las medidas recomendadas de distanciamiento social. La transmisión de gotas ocurre cuando una persona se encuentra en contacto cercano (a menos de 2 metros) con alguien que presenta mayoritariamente síntomas respiratorios (por ejemplo, tos o estornudos) y, por lo tanto, corre el riesgo de tener sus mucosas (boca y nariz) o conjuntiva (ojos) expuestos a gotas respiratorias potencialmente infecciosas.

Mientras que es posible contagiar al tocar alguna superficie contaminada con el virus activo, según el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) , esta no es la vía principal de transmisión del coronavirus. Por lo tanto, es mejor no preocuparse en exceso por la posibilidad de contagiarse a través de la hamaca o la silla y más por la persona que está cerca, ya sea en la cola de la entrada o en algún paso más estrecho del lugar.

En los espacios cerrados, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), también podría ser una transmisión por aerosolización en espacios cerrados o en gotas menores a 5 micras, como fuente de exposición secundaria.

Las personas mayores y aquellos con  enfermedades subyacentes  corren un mayor riesgo de enfermar gravemente a causa de la COVID-19 que los adultos más jóvenes y saludables. Por eso, este verano deben ser aún más precavidos y seguir con más importantes las medidas de precaución:

  • evitar las horas del día en que sea más probable que la piscina esté concurrida
  • lavarse las manos a menudo
  • usar mascarilla
  • respetar las pautas de distanciamiento social , incluso dentro del agua

En lo relativo al agua del mar, aunque actualmente no existen datos de la persistencia del SARS-CoV-2, el efecto de dilución, así como la presencia de sal, son factores que probablemente contribuyan a una disminución de la carga viral y su inactivación por analogía a lo que sucede con virus similares.

Sin embargo, la supervivencia del SARS-CoV-2 en agua de ríos, lagos, pozas de agua dulce y no tratada es superior en comparación con las piscinas y el agua salada, y por tanto deben ser extremas las medidas de precaución para evitar aglomeraciones, siendo recomendados los medios acuáticos menos aconsejables en relación con otras alternativas.

recomendaciones para las piscinas sobre el covid-19

Recomendaciones para las piscinas en el verano de la COVID-19

En general, si se puede mantener la distancia física y llevar a cabo una mascarilla el mayor tiempo posible, ya se está haciendo lo mejor para prevenir un contacto. Sin embargo, para los casos de lo que es así es bueno seguir las siguientes recomendaciones que ofrecen los CDC (Centros para el Control de Enfermedades) y el ministerio de Sanidad :

  • Apartar tu silla de la persona que está a tu lado.
  • Minimizar las actividades en el agua y el tiempo de permanencia dentro de la piscina.
  • Los miembros de cada familia deben permanecer cerca de otros, deben nadar juntos y tomarse descansos juntos.
  • Lavarse las manos a la entrada de la instalación. Se recomienda usar calzado exclusivo para la piscina.
  • Llevar una bolsa de plástico para material desechable que debe depositar convenientemente cerrado en un cubo de basura a la salida de la instalación.
  • No compartir elementos de juego o natación. Lleva tus propias gafas para nadar, juguetes acuáticos y máscaras de buceo.
  • Tampoco utilizar protector solar de otras personas, sombreros o neveras portátiles.
  • Asumir que el bronceado tendrá que ser con mascarilla. Al final, puede ser un símbolo de conciencia y preocupación por el bienestar de los otros.
  • Pagar con tarjeta de crédito o mediante aplicaciones móviles.
  • Atender a los mensajes de prevención mediante carteles y / o megafonía.

No hay una única manera de mitigar el riesgo de contraer la COVID-19 en espacios abiertos, aunque de alta concentración de personas. Se necesita un esfuerzo colaborativo comunitario, un enfoque múltiple, que incluye distanciamiento y aislamiento social, además de higiene y el uso de una mascarilla.

En  AXA Health Keeper  tenemos una serie de artículos en torno a COVID19 que te ayudará a navegar mejor estos tiempos de pandemia. Infórmate con nosotros.

Fuentes: