El dolor de cuello o cervicalgia es, junto con el de cabeza, una de las molestias más comunes en los humanos. De hecho en muchas ocasiones están relacionadas y el dolor de cuello produce a la larga cefalea, o bien una migraña puede terminar irradiándose al cuello y espalda.

Desde AXA Health Keeper nos comprometemos en ayudarte a cuidar de tu salud por dentro y por fuera. Regístrate aquí mismo y descubre nuestros servicios de bienestar o busca a nuestros especialistas en traumatología.

¿Cómo se produce el dolor?

La causa más frecuente de un dolor cervical es la tensión en la zona o la distensión muscular. Esto es debido frecuentemente a una postura inadecuada en las actividades diarias o a un movimiento brusco que produce una lesión fibrilar. Puede ser por la postura en la que duermes, en la que te colocas ante el ordenador o ante la televisión, incluso por la postura en la que caminas, o por la torsión brusca al hacer deporte. También puede ser derivado de otras afecciones como fibromialgias, artritis, rotura de discos vertebrales, esguinces…etc.

¿Cómo evitar el dolor de cuello?

Si bien a veces, son consecuencia de un problema ante el que no podemos actuar con antelación, existen muchos consejos que podemos adoptar para conseguir prevenir su aparición.

Infografía - Cómo evitar el dolor de cuello en el trabajo

  1. Siéntate bien erguido ante el ordenador. Si no adoptas una postura adecuada (no sólo para trabajar sino en cualquier faceta de tu vida) y curvas la espalda, tiras de los trapecios y estos terminan contrayéndose y produciendo dolor muscular cervical.
  2. Coloca la pantalla del ordenador a la altura de los ojos. Es imprescindible que no necesites bajar la cabeza para mirar la pantalla, sino que la línea de tus ojos y el ordenador sea paralela a la mesa. La barbilla alta. Si no estarás permanentemente forzando el cuello y te dolerá hasta la cabeza.
  3. No duermas sin almohada. Bien si duermes de lado o boca arriba, no tener una almohada sólo conseguirá que fuerces la curvatura natural del cuello y te levantes con dolor.
  4. No te pongas tres almohadas. Tampoco es conveniente que estés semisentado, salvo que tengas problemas respiratorios y en ese caso es mejor elevar la cabecera del colchón que ponerte una almohada más alta.
  5. Evita el estrés. Vale, es muy fácil decirlo. Pero la tensión y la ansiedad hace que eleves los hombros y los mantengas contraídos, así que sufrirás dolores no sólo de cuello sino de espalda y cabeza.
  6. Relájate cuando te notes tenso. Unos minutos es suficiente. Respira profundo y ponte una canción. Bailar te ayudará a eliminar el estrés y descontraer la musculatura.
  7. Descansa a ratos. Si trabajas sentado o vas de viaje, cada hora o cada dos como mucho, para, levántate, mueve las piernas para activar la circulación, oxigena bien, y cambia la distancia a la que miras. Bebe abundante líquido, que disminuye la fatiga.
  8. Estiramientos de cuello. Cuando puedas realiza estos estiramientos. Puedes realizarlos al levantarte o bien a media jornada. Van a conseguir que restaures la función muscular, aumentes la resistencia y la fuerza de los músculos del cuello y disminuyas el dolor:

estiramientos cuello y espalda

  • Inclina la cabeza hacia el lado derecho empujándola con la mano derecha. Aguanta 10 segundos y cambia de lado.
  • Haz rotaciones de cabeza a derecha e izquierda. Cinco veces por cada lado.
  • Con las dos manos cruzadas sobre la nuca empuja la cabeza hacia abajo y aguanta 20 segundos.
  • Estira los dos brazos por encima de la cabeza, con las manos entrelazadas, como si tiraran de ellos hacia arriba. Aguanta 20 segundos.
  • Sin bajar los brazos, flexiona un codo y deja que la mano toque la espalda, mientras el otro brazo sujeta el codo flexionado. Aguanta 15 segundos con cada brazo.
  • Estira los brazos todo lo que puedas, con las manos entrelazadas, por delante del cuerpo a la altura del pecho. Aguanta 15 segundos.
  • Junta las manos por detrás de la espalda y estíralas como si tiraran de ellas. Aguanta 15 segundos.

No te olvides de practicar deporte tres veces por semana y de cuidar tu postura cuando entrenes o salgas a hacer running. De ello depende gran parte de la prevención de los dolores musculares, no sólo del cuello.

Consulta tus dudas a los profesionales que encontrarás en el cuadro médico de AXA Health Keeper. ¿Aún no nos conoces?