La contaminación en las ciudades puede influir en tu rendimiento deportivo. La sensación de salir a correr al aire libre, cuando el tiempo lo permite y disfrutar del entorno, de las vistas, del viento y la humedad en tu piel, es una auténtica gozada. Pero correr y polución no son buenos pasajeros de viaje. En las grandes ciudades, la contaminación del aire, puede convertir ese momento en un problema, que afecte a tu rendimiento e incluso tenga efectos negativos en tu salud.

En AXA Health Keeper tenemos profesionales en medicina deportivaotorrinolaringólogos y neumólogos que evitarán que tengas ningún problema. Regístrate y consúltales.

¿Qué efectos son esos? Toma nota, esto es serio:

  • Problemas a nivel respiratorio. El aire contaminado produce inflamación en los bronquios y eso te hará respirar con más dificultad y te producirá tos.
  • Las defensas a nivel pulmonar disminuyen y estás más expuesto a sufrir infecciones respiratorias, tipo neumonía, y a largo plazo problemas más graves como enfisema, bronquitis crónica o edema.
  • Se irrita la garganta y los ojos y se produce picazón y sequedad.
  • El aire contaminado contiene más dióxido de carbono, lo que afecta al sistema nervioso central, produce disnea y puede causar mareos y desorientación.
  • La oxigenación de los tejidos disminuye, por lo que tu rendimiento deportivo se resiente y se llega antes al umbral de fatiga.
  • La circulación sanguínea se ve comprometida, porque la frecuencia cardíaca se desacelera y esto puede dar lugar a problemas cardiovasculares.
  • El aire contaminado contiene partículas tóxicas que aumentan los radicales libres. Esto acelera el envejecimiento de la piel y los tejidos, e incrementa el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer.

Vale. Los efectos nocivos de la contaminación están claros. Pero si vives en una gran ciudad, algo podrás hacer para seguir practicando running sin correr riesgos. ¿No te parece?

  • Lo primero es conocer los índices reales de polución cuando vayas a salir a correr y optar por quedarte en el gimnasio y entrenar en una cinta de correr esos días.
  • Procura no salir por mitad de la ciudad, donde hay más circulación de coches y el aire está más sucio. Siempre hay alguna zona arbolada o un parque que tenga el aire algo más limpio.
  • No salgas a correr a mediodía. No solo hace más calor, sino que es cuando hay más contaminación. A última hora de la tarde el aire quizá esté algo recalentado, pero seguro que habrá menos tráfico.
  • Respira por la nariz. El aire se filtrará antes de llegar a los pulmones y en invierno llegará caliente. Si respiras por la boca, la garganta te picará y toserás.
  • Hidrátate. No sólo para recuperar el líquido que sudes sino para mantener las vías altas húmedas y evitar la carraspera.
  • Como última solución existen máscaras antipolución con filtros para no dejar pasar las partículas tóxicas y evitar rinitis o sinusitis, en personas con predisposición a sufrir enfermedades respiratorias y alergias. Permiten inspirar y espirar gracias a una válvula específica para expulsar el CO2. Cada vez son más cómodas, no pesan y tiene buena sujeción, pero pueden resultar algo molestas si se llevan gafas, pues el vaho que traspira puede empañar los cristales. Las utilizan tanto runners como ciclistas y es una buena opción para evitar tener que quedarse a cubierto.

Desde AXA Helath Keeper  nos preocupamos por tu salud y sólo por registrarte tienes acceso gratuito a orientación médica telefónica las 24 horas del día.