Muy al principio de la pandemia, estaba claro que la diabetes y el coronavirus tenían una profunda relación. Junto con la obesidad, la diabetes era un factor de riesgo clave para una COVID-19 grave. Pero a medida que se desarrollaba la pandemia, los datos empezaron a sugerir que se trataba de una calle de doble sentido. La COVID-19 podía dar a los pacientes una mayor probabilidad de desarrollar diabetes.

Por el Dr. Pedro L. González, especialista en Medicina Preventiva y de Salud Pública y periodista científico. 

Un aumento de los casos de diabetes dio el primer indicio. Luego el Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos señaló un riesgo elevado para los niños.

Ahora, dos grandes estudios en adultos apuntan a una elevación similar del riesgo de diabetes de tipo 2 (la del adulto) tras la infección por SARS-COV-2. Estos datos están llevando a los científicos a creer que la diabetes puede ser una característica importante de la COVID-19 persistente.

El estudio más reciente apareció en The Lancet Diabetes and Endocrinology. Los investigadores realizaron un estudio de seguimiento que utilizó datos de más de ocho millones de pacientes. El grupo con una prueba COVID-19 positiva fue de 181.280 pacientes. Luego había dos grupos de control con más de cuatro millones de pacientes cada uno.

Los investigadores tuvieron cuidado de controlar un amplio conjunto de covariables. Al final, encontraron un aumento del 40% en el riesgo de padecer una diabetes tras la infección por el SARS-CoV-2. La conclusión a la que llegaron es que las pruebas actuales sugieren que la diabetes es una faceta del polifacético síndrome de COVID-19 y que las estrategias de atención a las personas contagiadas deben incluir la identificación y el control de la diabetes.

El segundo estudio, publicado en la revista Diabetologia, utilizó un panel de un millar de consultas médicas en Alemania. Analizaron una muestra de más de 35.000 pacientes con COVID-19 documentado, incluso los casos más leves, y el mismo número de controles, emparejados por puntuaciones de propensión, datos demográficos y características clínicas. Encontraron un riesgo de un 28% mayor de diagnóstico de diabetes tras el SARS-CoV-2.

Los investigadores creen que esto puede ocurrir debido a las respuestas inmunitarias al coronavirus a través de un aumento del sistema inmunitario tras la remisión, lo que podría inducir una disfunción de las células beta pancreáticas y una resistencia a la insulina. Otra posibilidad es que los pacientes hayan corrido el riesgo de desarrollar diabetes por tener obesidad o prediabetes, y el estrés que la COVID-19 provocó en su organismo, lo aceleró.

Con estas evidencias, está bastante claro que la diabetes y la COVID-19 interactúan de forma que no nos hacen ningún bien. Cada una nos predispone a un mayor riesgo de la otra. Funciona en ambas direcciones.

Hombre con tratamiento de insulina por diabetes tipo 2.

El nuevo reto de la diabetes relacionada con la COVID-19 

Se ha visto que, en enfermos diabéticos bien controlados, parece como si hubieran pasado muchos años en la evolución de su diabetes y necesitan ahora más tratamientos que no necesitaban antes. Es decir, enfermos que antes no necesitaban insulina ahora sí la necesitan.

Para caracterizar a estos pacientes y comprobar el impacto de la COVID-19, se ha puesto en marcha el registro Covidiab. El objetivo es tener el mayor número posible de casos de diabetes de nueva aparición para los que podamos tener también un conjunto mínimo de datos clínicos.

Observando esta información se puede inferir si es clínicamente plausible -o no- un papel de COVID-19 en el desencadenamiento de la diabetes, y qué tipo de diabetes se asocia más frecuentemente con COVID-19.

La conexión está clara, pero es necesario un mayor seguimiento para comprender si la diabetes de tipo 2 después de una COVID-19 leve es sólo temporal y puede revertirse después de que se hayan recuperado por completo, o si conduce a una enfermedad crónica.

Fuentes:

  • Risk for Newly Diagnosed Diabetes >30 Days After SARS-CoV-2 Infection Among Persons Aged <18 Years — United States, March 1, 2020–June 28, 2021. MMWR – Weekly / January 14, 2022 / 71(2);59–65.
  • Rising diabetes diagnosis in long COVID. The Lancet Endocrinología & Diabetes. Yan Xie, MPH
    Ziyad Al-Aly, MD . March 21, 2022 DOI:https://doi.org/10.1016/S2213-8587(22)00044-4 VOLUME 10, ISSUE 5, P311-321,
  • Rathmann, W., Kuss, O. & Kostev, K. Incidence of newly diagnosed diabetes after Covid-19. Diabetologia (2022). https://doi.org/10.1007/s00125-022-05670-0
  • https://covidiab.e-dendrite.com