La COVID-19, activa o pasada, puede mostrar síntomas de enfermedades cutáneas, según han revelado los últimos estudios en el área dermatológica. Muchas veces aparecen de forma temprana y sirven para la actuación temprana sobre la enfermedad.

Por el Dr. Pedro L. González, especialista en Medicina Preventiva y de Salud Pública y periodista científico

De esta manera, las erupciones cutáneas, febriles o no, son un síntoma de la COVID-19 que puede permitir un diagnóstico precoz o guiar el pronóstico y el tratamiento de la enfermedad. Otro síntoma que puede alertar de infección por COVID-19 son las alteraciones en las palmas de las manos y en las plantas de los pies, en concreto, una sensación de ardor y rojez seguido, en algunas ocasiones, por una descamación o la aparición de unas pequeñas manchas.

Es posible que haya muchos pacientes con manifestaciones cutáneas que están pasando o hayan pasado una infección con síntomas mínimos y, por tanto, no se hayan hecho PCR para coronavirus.

El último estudio, publicado en Biology, es una de las principales investigaciones sobre la COVID-19 desde el punto de vista de la dermatología. En ella han participado 11 investigadores que han analizado una treintena de casos de cinco países.

Según el artículo publicado, la COVID-19 representa “un gran simulador, como lo fue la sífilis en su día”, es decir, que adopta los síntomas de otras enfermedades cutáneas. Sin embargo, el tratamiento no puede ser el mismo, ya que el origen de estos síntomas es la infección por coronavirus.

Los investigadores han descrito que las manifestaciones dermatológicas más frecuentes son lesiones de urticaria y las similares a los sabañones. Se trata de heridas rojizas, parecidas clínicamente a los sabañones, que al principio son asintomáticos, aunque con el tiempo provocan dolor. Suelen aparecen en manos y pies.

Otros estudios sobre lesiones dermatológicas relacionadas con el SARS-CoV2 han descrito la aparición de erupciones o exantema maculopapular, la livedo racemosa (un patrón reticular de decoloración rojiza y azulada de la piel), manchas rojizas en la piel y, en casos más graves, falta de oxígeno en los extremos de los dedos y muerte del tedio celular o necrosis.

Sanitario desinfectándose las manos

La descamación de la lengua provoca la pérdida del gusto en la COVID-19

La llamada lengua COVID, consiste en un aumento del tamaño de la lengua y otras lesiones linguales como una descamación en parches, es decir, zonas de la lengua más lisas y que se asocian en muchas ocasiones a la pérdida del gusto.

Este hallazgo ha sido descrito en una investigación publicada en el  British Journal of Dermatology sobre datos de más de 600 pacientes del hospital de campaña que se creó en Madrid. Se concluye que el 25% de los enfermos por COVID-19 presentaron alteraciones en la lengua y boca y hasta el 40% lesiones en palmas y plantas.

En todos los trabajos realizados se ha demostrado que la existencia del virus en las células endoteliales (las que tapizan los vasos sanguíneos) favorece la activación de los mecanismos que desencadenan la inflamación que origina las lesiones dermatológicas

Además, existen problemas aún por abordar, especialmente los relacionados con los mecanismos fisiopatológicos subyacentes a la infección por SARS-CoV-2, lo que puede conducir a una mayor claridad sobre la naturaleza de las respuestas de las células T a la COVID-19.

No hay que olvidar que la aparición de alergias o el agravamiento de problemas de la piel como el eccema de manos irritativo o el acné, la rosácea y la dermatitis seborreica en la cara son algunos de los efectos del uso repetido de geles hidroalcohólicos y mascarilla, unos problemas que han hecho incrementar las citas en las consultas dermatológicas, pero que no están relacionados directamente con la infección por coronavirus.

Fuentes:

  • Prevalence of mucocutaneous manifestations in 666 patients with COVID-19 in a field hospital in Spain: oral and palmoplantar findings. Nuno-Gonzalez A, et al. Br J Dermatol. 2021 Jan;184(1):184-185. doi: 10.1111/bjd.19564.