Un metaanálisis publicado recientemente en el International Journal of Infectious Diseases concluye que el riesgo y el pronóstico clínico de la COVID-19 están relacionados con un nivel bajo de vitamina D. Sin embargo, los datos son inconsistentes. Se podría pensar que después de casi un año de estudios, la respuesta sería clara. Pero aún estamos lejos de ello.

Por el Dr. Pedro L. González, especialista en Medicina Preventiva y de Salud Pública y periodista científico

 Además de proteger la salud ósea, la vitamina D juega un papel importante en el sistema inmunológico. Se cree que mejora la función de las células T, que protegen al cuerpo de los patógenos y pueden ayudar a modular las respuestas inflamatorias si el cuerpo está bajo ataque por algún germen. Los niveles bajos de vitamina D también se han asociado con una mayor susceptibilidad a las infecciones.

La mayor parte de la investigación de COVID-19 / vitamina D se realiza en forma de estudios observacionales, en los que los investigadores analizan la correlación de los niveles de vitamina D en sangre con el riesgo de contraer COVID-19 o la gravedad de la enfermedad. Hasta ahora, ha habido bastantes estudios de este tipo y los investigadores han realizado metaanálisis (recopilación de estudios) para agrupar todos los datos y tratar de sacar conclusiones generales.

A juzgar por esos metaanálisis, la situación podría parecer optimista. En uno de ellos se encontró que, aunque la vitamina D no se asoció con el riesgo de contraer COVID-19, se vio que era más probable que en los casos graves hubiera una deficiencia. En otro, se observó que un nivel más alto de vitamina D, a veces se asocia con un menor riesgo de infección y hospitalización. Y en un tercero se hallaron niveles más bajos de vitamina D en pacientes con COVID-19, en comparación con aquellos sin la enfermedad.

El problema es que gran parte de esta investigación es de baja calidad, con muestras de pacientes pequeñas y análisis cuestionables. Más importante aún, la investigación observacional está plagada de lo que los epidemiólogos llaman confusión. Por ejemplo, si las personas mayores, o aquellas con piel más oscura, tienen más riesgo de deficiencia de vitamina D, y tienen más riesgo de COVID-19 grave por otras razones, este tipo de estudio podría vincular erróneamente la deficiencia y la enfermedad.

Hacen falta ensayos clínicos aleatorizados, donde los investigadores administren a los pacientes con COVID-19 vitamina D o un placebo y prueben si la vitamina produce un mejor resultado. Sorprendentemente, hasta la fecha solo existen dos.

El primero fue un estudio español que encontró que los pacientes COVID-19 que recibieron un tipo de suplemento de vitamina D tendían a mejorar. Pero se trataba de un estudio piloto con solo 76 participantes y algunos fallos claros en su diseño.

El segundo es un estudio algo más grande de Brasil, que de manera bastante convincente, no encontró beneficios de la suplementación con vitamina D para los pacientes con COVID-19 grave. Aún no se ha publicado en una revista sujeta a revisión.

Mujer tomándose un suplemento de Vitamina D en pastillas con agua

La vitamina D es un reclamo fácil contra la COVID-19 no exento de efectos secundarios

Muchas personas reclaman el uso de la vitamina D porque es barata y porque durante los confinamientos recibimos menos luz solar, de forma que las reservas del organismo disminuyen.

Sus defensores dicen que incluso si la vitamina D no ayuda a combatir la COVID-19, seguramente es una buena idea tomar suplementos de todos modos. Pero este argumento no deja claro en qué dosis se deberían tomar, pues en las necesarias para obtener el efecto anti COVID-19, los efectos secundarios vendrían rápido.

Hay muchos más ensayos de vitamina D y COVID-19 en camino, por lo que pronto obtendremos una respuesta más definitiva. Hasta entonces, descartemos las afirmaciones exageradas sobre sustancias casi mágicas. Puede parecer insatisfactorio, pero, como ocurre con tantos aspectos del debate sobre el coronavirus, la única visión científica sensata sobre la vitamina D es la incertidumbre.

Si se consume una dieta rica en proteínas, fibra, vitaminas y minerales, no es necesario consumir ninguno de los suplementos que se comercializan en torno al coronavirus. Para conseguirlo, llena la mitad de tu plato con verduras y frutas, y los cuartos restantes déjalos para alimentos ricos en proteínas (pollo, pescado, legumbres, huevos, etc.) y algunos cereales integrales, como avena o arroz integral.

Fuentes:

Low vitamin D status is associated with coronavirus disease 2019 outcomes: a systematic review and meta-analysis– Nanyang Liu, et al Open Access Published:January 01, 2021 DOI: https://doi.org/10.1016/j.ijid.2020.12.077

Vitamin D deficiency aggravates COVID-19: systematic review and meta-analysis

Marcos Pereira et al. Published online: 04 Nov 2020  https://doi.org/10.1080/10408398.2020.1841090

Low serum vitamin D level and COVID-19 infection and outcomes, a multivariate meta-analysis Jie Chen, Lixia Xie, Ping Yuan, Jianyong Ma, Peng Yu, Chunhua Zheng, Xiao Liu medRxiv 2020.10.24.20218974; doi: https://doi.org/10.1101/2020.10.24.20218974

https://retractionwatch.com/2020/10/26/paper-suggesting-vitamin-d-might-protect-against-covid-19-earns-an-expression-of-concern/

Effect of calcifediol treatment and best available therapy versus best available therapy on intensive care unit admission and mortality among patients hospitalized for COVID-19: A pilot randomized clinical study. Entrenas Castillo M, et al. J Steroid Biochem Mol Biol. 2020;203:105751. https://dx.doi.org/10.1016%2Fj.jsbmb.2020.105751

Effect of Vitamin D3 Supplementation vs Placebo on Hospital Length of Stay in Patients with Severe COVID-19: A Multicenter, Double-blind, Randomized Controlled Trial Igor H. Murai, et al medRxiv 2020.11.16.20232397; doi: https://doi.org/10.1101/2020.11.16.20232397

Vitamin D sales are up. But experts still don’t know whether it can prevent or treat covid. Washington Post. By Allyson Chiu Jan. 11, 2021 at 2:00 p.m. GMT+1