No es lo mismo pesarse por la mañana que por la noche. La cifra puede oscilar y no ser la correcta. El momento, el lugar e, incluso, la báscula influyen en el resultado. Te decimos cuál es la manera adecuada y saludable de pesarse.

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La báscula es una herramienta muy útil para controlar el peso. Pero necesitamos saber cómo y cuándo utilizarla para que la información que recibimos sea precisa y útil. Los expertos en nutrición y endocrinología insisten en que no es necesario pesarse cada día. De hecho, para evitar obsesionarse, nos recomiendan que lo hagamos como máximo una vez a la semana.

Y es que no es tan importante la frecuencia con la que nos pesamos, sino cómo lo hacemos. La clave es la coherencia y el equilibrio. Porque el peso es un valor que varía: puede cambiar de la mañana a la noche, de un día a otro o, incluso, si hemos practicado ejercicio físico o no.

Cuál es la mejor hora para pesarse

¿A qué hora tenemos que pesarnos? ¿Antes o después de comer? ¿Por la mañana o por la noche? ¿Existe un momento del día que sea mejor que otro?  Hay muchas variables que pueden influir en el peso y que pueden explicar esos kilos de más o de menos.

Todos estos factores sobre el peso pueden dificultarnos conocer la cifra correcta, sobre todo, si queremos ver el progreso (porque estamos haciendo dieta) o si necesitamos efectuar un control rutinario, por motivos de salud.

Así, lo recomendable es pesarse de la misma manera siempre y siguiendo estos pasos:

  • Una vez a la semana, siempre el mismo día. No te peses cada día porque acabarás obsesionándote. Fíjate un día a la semana (siempre el mismo) para pesarte.
  • A la mañana. Es aconsejable subirte a la báscula justo después de levantarte e ir al baño, pero siempre antes de desayunar.
  • Con la misma ropa y descalzo. Con o sin pijama, pero siempre igual. Un estudio publicado en International Journal of Obesity recoge que el peso de la ropa puede fluctuar entre 500 gramos y un kilo.
  • Siempre en la misma báscula. Si te pesas en casa, hazlo siempre en el mismo aparato. Si lo haces en el gimnasio o en la farmacia, recoge siempre el peso que te dé allí.
  • Nunca tras hacer ejercicio. Es posible que peses menos si has acabado de hacer ejercicio físico. Esto se debe a la deshidratación, no a la pérdida de peso real.
  • Si eres mujer, evita pesarte en el periodo. Intenta no pesarte durante los días de menstruación ya que, por acción de las hormonas, tu cuerpo retiene más líquidos.

Medida de la cintura

Cuál es el peso ideal de una persona

Subirnos a una báscula nos indica el peso, pero esta información por sí sola no es del todo completa. No nos ofrece datos sobre la composición del cuerpo (músculo, grasa, agua, etc.).

Algunos parámetros más globales que suelen usarse para medir el peso son:

El Índice de Masa Corporal (IMC). Mide el peso en relación con la altura. Para una persona adulta los parámetros son: menos de 18 (bajo peso); entre 18-25 (peso normal); entre 25-30 (sobrepeso); entre 30-40 (obesidad); más 40 (obesidad mórbida).

La circunferencia de la cintura. Coloca una cinta métrica por encima de los huesos de la cadera y después de haber exhalado. Esta medida ayuda a saber si se tiene riesgo de desarrollar obesidad, enfermedades cardíacas y/o circulatorias. Para los hombres, una cintura sana mide menos de 102 cms. Para una mujer, menos de 88 cms.

El IMC puede ser una guía rápida para evaluar si alguien está dentro del peso saludable o no. La medida de la cintura nos ayuda a determinar si la grasa visceral se almacena alrededor de los órganos abdominales.

El peso ideal puede variar según la edad, la altura, el sexo o la distribución de la grasa. La clave está en seguir una alimentación equilibrada (que incluya las calorías necesarias, ni más ni menos) y en practicar ejercicio físico de forma habitual.

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Fuentes:

International Journal of Obesity

Organización Mundial de la Salud (OMS)

Fundación Británica del Corazón (BHF)