La moon cup o copa menstrual es un producto de higiene íntima femenina saludable, natural y sostenible. Usarla es sencillo, práctico y muy cómodo. Te ayudamos a elegir la que mejor se adapta a ti y te decimos cómo colocarla bien.

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Qué es una copa menstrual

La copa menstrual o moon cup es un producto de higiene femenina reutilizable. Su forma se asemeja a una taza pequeña y flexible, como una especie de embudo, casi siempre hecho de elastómero termoplástico o silicona médica hipoalergénica.

Este vasito se introduce en la vagina para atrapar y recoger el líquido de la menstruación, no para absorberlo, como hacen los tampones. En los últimos años su uso se ha generalizado como alternativa ecológica y antialérgica, porque es reutilizable y no contiene químicos.

Un estudio publicado en la revista médica The Lancet concluye que las copas menstruales pueden ser una opción segura para la higiene menstrual y una alternativa a los productos sanitarios desechables, incluso donde las instalaciones de agua y saneamiento son deficientes.

Tipos de copa menstrual

En el mercado existen numerosos modelos, marcas y tamaños. Entre los más habituales encontramos los siguientes tipos:

Con aplicador. Lleva un sistema en forma de inyección (como los tampones) que facilita la colocación y extracción de la copa. Si eres primeriza, esta es la mejor opción.

Dura o blanda. Hay copas duras (para mujeres con la pared vaginal más fuerte), intermedia (mayoría de mujeres) y blanda (para mujeres con más sensibilidad vaginal).

Con tirador. Algunas llevan un aro en la punta para facilitar su extracción de la vagina. Otras versiones vienen con anillo, una especie de palito o forma de bola.

Packs de varias tallas. Se venden paquetes con copas de talla pequeña y grande. Puede ser una buena idea si eres principiante, así eliges la que mejor se adapta a ti.

Cómo elegir una copa menstrual

Si estás pensando en utilizar por primera vez una copa menstrual, y tienes dudas al respecto, habla con tu matrona. Aunque puedes usar cualquiera de las marcas disponibles, primero tendrás que averiguar qué talla necesitas.

La mayoría se venden en tres medidas: S (pequeña), M (mediana) y L (grande), pero también hay marcas que usan las letras A (copas pequeñas) y B (copas grandes) o su capacidad en ml.

Para determinar el tamaño más adecuado para ti debes tener en cuenta estos parámetros:

Edad. Las pequeñas son para menores de 30 años, que no han tenido un parto vaginal. Las copas de tallas grandes son para mayores de 30 años o que han dado a luz.

Cuello uterino. Si tu cuello de útero está muy bajo, es recomendable usar una copa más pequeña, porque es más corta y se te ajustará mucho mejor.

Flujo. Suele asociarse la capacidad de la copa con la cantidad de flujo de tu cuerpo. Necesitas una copa mayor si tienes un flujo muy abundante.

Suelo pélvico. Si tienes los músculos vaginales fuertes (sea cual sea tu edad), es preferible que elijas una copa pequeña de textura más dura.

Cómo se coloca la copa menstrual

Ponerse la copa menstrual por primera vez requiere un poco de maña, pero, una vez dominas la técnica, resulta muy fácil. Es conveniente hervir diez minutos la copa antes del primer uso y después de cada menstruación, antes de guardarla.

La copa menstrual queda bien ajustada si no ocasiona molestias, toca las paredes vaginales y no aparecen manchas de sangrado en la ropa interior. Debes colocarla justo detrás del hueso púbico, debajo del cuello uterino.

1. Relájate. Elige un momento en el que estés tranquila y puedas concentrarte sin interrupciones. Si estás nerviosa, los músculos vaginales se tensan y dificulta la introducción.

2. Sigue las instrucciones. Lee el manual de la copa y repite los pasos, uno a uno, para asegurarte de una buena colocación. Lávate las manos antes de tocar la copa.

3. Inserta la copa. Puedes hacerlo sentada, de pie o en cuclillas. Dóblala por la mitad hasta formar una ‘C’. Guíala hacia el interior de la vagina con el borde más amplio primero.

4. Colócala bien. Una vez dentro, gírala para que pueda abrirse completamente y quedar bloqueada en su lugar. Debe apuntar hacia la parte baja de la espalda, como un tampón.

5. Comprobación. Pasa un dedo alrededor de la copa para asegurarte de que no hay espacios y no está torcida. Da un suave tirón, si notas una ligera resistencia, es que está bien situada.

6. Extraer la copa. Vacíala de 2-4 veces al día. Lávate las manos y relaja los músculos. Gira la copa hacia un lado para separar un borde de la pared vaginal y liberar la succión.

7. Limpieza. Antes y después de cada uso la copa debe limpiarse para evitar olores. Enjuaga con agua fría (después con agua caliente) y jabón del cuerpo, y sécala con la toalla.

Puede ser que la primera vez que uses una copa menstrual no salga como pensabas. No te desanimes, vuelve a intentarlo en otro momento.

Recuerda que una copa menstrual no duele, de hecho, apenas ‘se nota’. Si tienes molestias o dudas respecto a su uso, consulta con tu matrona o tu ginecólogo.

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Fuentes:

Mayo Clinic

The Lancet