Aunque cueste creerlo, quemamos calorías simplemente por estar de pie. Varias investigaciones demuestran que en esta posición utilizamos más músculos que sentados, lo que implica un mayor gasto energético. Te contamos cuántas calorías quemamos exactamente.

Busca en AXA Health Keeper el experto que necesites y pregúntale todas tus dudas. Regístrate aquí mismo.

Pasamos sentados mucho tiempo, ya sea en el trabajo o en casa. Concretamente, los europeos lo hacemos 7 horas cada día. El problema es que permanecer en esta postura durante tan largos periodos se relaciona con un mayor riesgo de obesidad, enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Existe un consenso muy generalizado sobre la necesidad de levantarse más de la silla y adoptar posturas menos perjudiciales. Una de ellas es estar de pie. Estudios realizados a este respecto demuestran que, además de ser una postura más saludable, nos permite quemar más calorías que estando sentado.

Estar de pie quema calorías

La diferencia entre estar de pie o sentado en términos de calorías quemadas se examinó en un meta análisis publicado en 2018 en European Journal of Preventive Cardiology. En él, investigadores de la Clínica Mayo inspeccionaron un total de 46 estudios y observaron a más de 1.180 personas con una edad promedio de 33 años y un peso de 63 kilos.

Estas fueron dos conclusiones principales:

  1. Mayor gasto energético. Estar de pie durante seis horas permite quemar por minuto 0,15 kilocalorías más que por estar sentado. Por tanto, si una persona de 65 kilos está unas seis horas de pie al día, quemaría unas 54 kilocalorías adicionales por día. Suponiendo que la ingesta de alimentos no aumente, esto equivaldría a 2,5 kilogramos en un año.
  2. Más los hombres que las mujeres. Por sexo, los hombres quemaron 0,2 calorías adicionales por minuto mientras estaban de pie. Fue el doble que las mujeres, que quemaron 0,1 calorías. Esta ligera diferencia se atribuyó a que los hombres tienen más masa muscular.

En una escala de 0 a 100 de actividades para quemar calorías, sentarse estaría en el 0 y nadar y caminar en el 100. Estar de pie, por su parte, se encontraría entre el 5 y el 10. Según los expertos, la razón es que el individuo utiliza más músculos cuando está de pie que cuando está sentado.

En otro estudio, publicado en 2017 en la revista Circulation, se analizaron alrededor de 700 investigaciones sobre el gasto de energía. Estas fueron las conclusiones:

  1. Mayor gasto energético. Estar de pie quema aproximadamente dos calorías adicionales que estar sentado durante 15 minutos. Sentarse en un escritorio implica un gasto de unas 20 calorías durante 15 minutos, mientras que estar de pie durante el mismo tiempo supondría alrededor de 22 calorías.
  2. Importa lo que haces cuando estás sentado. Existen diferencias, incluso, entre estar sentado en el trabajo y en el sofá. Sentarse y ver la televisión quema cuatro calorías menos por hora que estar sentado mientras trabajamos frente al ordenador.

Con todo, debe tenerse en cuenta que estas cifras varían en función de nuestro metabolismo y sexo. Y, según aseguran los expertos, aunque estar de pie no es suficiente para perder peso, sí podría ayudar a prevenir un aumento. También admiten que, aunque estar de pie es mejor que sentarse, no es suficiente para llevar un estilo de vida saludable.

 

Cuántas calorías se queman. Otros efectos

Otros efectos de estar de pie

Estar de pie es una postura natural y, por sí sola, no representa ningún peligro para la salud. Pero cuando, por trabajo o cualquier otra circunstancia, tenemos que pasar muchas horas en esta posición sin poder caminar ni sentarnos, puede tener consecuencias para la salud como:

  • Dolor en los pies.
  • Hinchazón de piernas.
  • Fatiga muscular en general.
  • Dolor lumbar.
  • Rigidez en el cuello y hombros.

Estas dolencias se deben sobre todo a la restricción a la hora de moverse. No se alternan los músculos y falta flexibilidad.

Consejos para trabajar de pie

Para evitar los problemas derivados de estar de pie durante un tiempo prolongado, es aconsejable:

  • Alternar estar de pie con estar sentado: tómate un tiempo para sentarte y usa periodos de descanso cortos.
  • Cambiar de posición con frecuencia: intenta caminar y estirarte, adoptando distintas posiciones corporales.
  • Usar zapatos cómodos: es preferible elegir zapatos con funciones de soporte y comodidad. Evita los tacones altos, las chancletas o sandalias de tira.
  • Poner una alfombra en el suelo: si el suelo es duro, no amortigua la zona donde estamos parados, lo que aumenta el impacto en las piernas y los pies.
  • Mantener una posición correcta: a menudo solemos adoptar una mala postura que deriva en un desequilibrio y dolor en el cuello. Acostumbramos a extender la cabeza más allá de los hombros en lugar de relajarnos. Esto aumenta la presión sobre el arco del pie y los músculos que lo soportan, lo que hace que trabajen más y se tensen. Flexiona los pies y tira la cabeza hacia atrás.

Recuerda que, si quieres mantenerte física y mentalmente activo y sano, es importante llevar a cabo una alimentación equilibrada, además de practicar ejercicio físico de forma regular.

¿Tienes un corazón sano? Averígualo con nuestro Test de riesgo 
cardiovascular de la App.

FUENTES:

  • Mayo Clinic
  • European Journal of Preventive Cardiology
  • Circulation