Vivimos más años, pero no siempre cómo nos gustaría. Nuestros hábitos diarios pueden ayudarnos a prevenir enfermedades, alargar nuestra longevidad y aportarnos mayor bienestar. Un estudio revela las claves para una salud sólida y duradera. Toma nota.

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Aunque la esperanza de vida ha aumentado en todo el planeta, aún existen enfermedades crónicas (cómo el cáncer o la diabetes) que pueden disminuir nuestra calidad de vida. Y es que deseamos vivir muchos años, pero, vivir con salud.

La clave para mantenernos sanos y jóvenes podría estar en cómo vivimos, es decir, en lo que comemos, cuánto nos movemos o si fumamos y bebemos. Se sabe que el 80% de las dolencias cardiovasculares y el 90% de la diabetes son atribuibles a factores del estilo de vida.

Una investigación reciente asegura que seguir unos hábitos de vida sanos puede aportarnos mayor bienestar, retrasar dolencias y alargar nuestra longevidad.

Esperanza de vida, ¿qué es?

El término «esperanza de vida» se refiere a la cantidad de años que una persona puede creer vivir. Por definición, se basa en la media de la cantidad de años que viven los miembros de una población en un cierto período.

Según datos del Banco Mundial, la esperanza de vida se ha duplicado en todas las regiones del mundo. No obstante, muy pocas personas morirán exactamente a la edad indicada por la esperanza de vida, incluso si los patrones de mortalidad se mantienen constantes.

Asimismo, las estimaciones de la esperanza de vida son medidas estadísticas y no tienen en cuenta los hábitos de una persona. Así, por ejemplo, la esperanza de vida no es muy útil para una persona que lleva un estilo de vida poco saludable.

Alimentación saludable

Esperanza media de vida

No solo queremos vivir más. Queremos vivir mejor. Nuestro deseo es cumplir años sanos y felices, sin ninguna enfermedad crónica importante y con una buena calidad de vida. Es decir, deseamos alargar lo que llaman ‘la vida útil’.

La Harvard T.H. Escuela Chan de Salud Pública ha demostrado que seguir un estilo de vida saludable en la mediana edad se asocia con una mayor esperanza de vida libre de enfermedades crónicas importantes (cáncer, diabetes tipo 2 o dolencia cardiovascular).

Las personas con cinco hábitos saludables (alimentación equilibrada, ejercicio regular, peso sano, no beber demasiado alcohol y no fumar) viven con salud más de una década adicional que las que no siguen estas rutinas.

Según el estudio, una mujer de 50 años con al menos cuatro de los cinco hábitos sanos (o de bajo riesgo) podría esperar vivir hasta los 84 años antes de contraer una enfermedad crónica.

Esto significa que las personas que practican estos hábitos de estilo de vida saludables no solo viven más tiempo, sino que viven mejor.

Factores que influyen en la esperanza de vida

Los científicos de Harvard han definido cinco factores que influyen en la esperanza de vida:

  1. Fumar. El tabaco es el factor de riesgo con mayor peso para morir a causa de una enfermedad (cáncer, dolencias cardíacas, derrames cerebrales, diabetes, enfisema pulmonar). Solo las personas que nunca han fumado se consideran de bajo riesgo.
  2. Peso. Tener un peso saludable, es decir, ni demasiado alto ni demasiado bajo es un factor clave que ayuda a vivir más y mejor. Aunque muchas personas con bajo peso están sanas, en algunos casos puede ser síntoma de un cáncer no detectado o enfermedad degenerativa.
  3. Alcohol. Está demostrado que es carcinógeno y aumenta el riesgo de lesiones y las causas accidentales de muerte. Un consumo de ‘bajo riesgo’ significa menos de una copa de vino al día para las mujeres y máximo de dos copas, para los hombres.
  4. Alimentación. Se considera de ‘bajo riesgo’ una dieta que prioriza las frutas y verduras (varias porciones al día), cereales integrales (arroz, bulgur, pasta), frutos secos y pescado. Aún es más sana si se limita el café, las bebidas energéticas y las carnes rojas y procesadas.
  5. Ejercicio. Practicar al menos media hora al día (o 3,5 horas a la semana) de ejercicio aeróbico de intensidad moderada (caminar a paso ligero) se considera ‘bajo riesgo’ a la hora de contraer enfermedades. Pero, cuanto más ejercicio, mejor para tu salud y tu longevidad.

Además de estos factores, los investigadores creen que el comportamiento (actitud positiva o gestionar el estrés) y los hábitos de sueño tienden a acompañar un estilo de vida saludable.

Incluso las personas del estudio que tenían cáncer, cerca del 40% de las que seguían cuatro o cinco hábitos sanos, estaban vivas después de 32 años. Las personas con diabetes y enfermedades cardiovasculares también duraban más si tenían rutinas beneficiosas.

Como ves, llevar un modo óptimo de vida no solo retrasa la aparición de enfermedades, sino que mejora la supervivencia de las personas que ya las sufren. Ahora que ya sabes la receta para vivir más años con una salud fuerte, ¿cambiarás algunas cosas?

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Fuentes:

  • Nutrition Action Healthletter
  • Harvard T.H. Escuela Chan de Salud Pública
  • Our World in Data
  • Banco Mundial. Datos