Los macronutrientes son esenciales para nuestra alimentación. Suministran la mayor parte de la energía que necesita nuestro cuerpo para funcionar y para mantenerse en buen estado. Debemos incluirlos en la dieta de forma equilibrada si queremos beneficiarnos de todos ellos.

Regístrate enAXA Health Keepery deja que nuestros  endocrinos y nutricionistas  te guíen y te enseñen a comer de forma equilibrada y sana.

Los nutrientes que nuestro cuerpo necesita para el buen funcionamiento se dividen en dos grupos: macronutrientes y micronutrientes. Los primeros los necesita el cuerpo en grandes cantidades porque proporciona energía (calorías). Los micronutrientes son las vitaminas y los minerales, nutrientes esenciales que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades para funcionar de manera correcta. Son los que se conocen como vitaminas y minerales.

Necesitamos los macronutrientes para proporcionar energía y los micronutrientes para ayudar a que nuestro cuerpo esté sano y digiera esos macronutrientes.

Qué son los macronutrientes

Los macronutrientes son los elementos de los elementos que necesitamos para crecer. Todos se obtienen a través de la alimentación porque el cuerpo no los produce por sí solo. Constituyen los principales ingredientes de la alimentación. Las calorías que comemos cada día se distribuyen por estos macronutrientes.

Tipos de macronutrientes

Los carbohidratos, las proteínas y las grasas son los tres principales macronutrientes. Si bien todos proporcionan energía importante al cuerpo, cada uno cumple con distintas funciones.

  • Hidratos de carbono : son los azúcares, almidones y fibras que se encuentran en frutas, cereales, verduras y hortalizas. Son la fuente más importante de energía rápida en la alimentación porque se descomponen fácilmente en glucosa, que los músculos y el cerebro necesitan para funcionar. Los carbohidratos, además de encontrarse en alimentos saludables, también están presentes en otros menos recomendados. La distinción debe hacerse entre simples y complejos. Los simples son los «malos» porque suelen liberar azúcar más rápido porque están hechos con azúcar procesado y no contienen vitaminas ni minerales. Incluyen el pan blanco, pasteles, refrescos y otros alimentos altamente procesados.Los complejos, o los “buenos”, se procesan lentamente y están llenos de varios nutrientes. Alimentos como cereales integrales sin procesar, verduras,
  • Proteínas: muchos aminoácidos, algunos de los cuales podemos producir nosotros mismos. Son necesarios para el crecimiento normal y el mantenimiento de la salud. También proporciona energía. Pueden ser de origen animal, cuando proceden de la carne, el pescado, la leche y los huevos, de derivados cárnicos, como el embutido o de derivados lácteos, como los yogures y los quesos. Las proteínas de origen vegetal proceden de los cereales, las legumbres, los frutos secos y la soja. Al menos el 50% de las proteínas de la alimentación deben ser de origen animal
  • Grasas : es el nutriente energético por excelencia. ofrecen ácidos grasos esenciales (que no podemos producir nosotros mismos, pero necesitamos en cantidades), así como energía. Son necesarios para una variedad de procesos corporales y para mantener la estructura normal de las células del cuerpo. También proporciona vitaminas esenciales liposolubles. Las grasas están formadas por los triglicéridos, los fosfolípidos y el colesterol. Pueden ser saturadas o insaturadas. Las saturadas proceden, en un porcentaje muy elevado, de alimentos como la carne y bollería. Abusar de ellas incrementa el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.Las insaturadas, en cambio, tienen un perfil más saludable, sobre todo el aceite de oliva.

Tipos de macronutrientes

Cuál es la cantidad de macronutrientes recomendada

Como cada uno de estos macronutrientes tiene funciones fisiológicas distintas, las cantidades recomendadas son distintas. El Plato de alimentación saludable de la Universidad de Harvard recomienda llenar la mayor parte del plato con hidratos de carbono saludables, como verduras y frutas.

Estas deben ocupar aproximadamente la mitad del plato. Los céreales integrales y las féculas, en cambio, deben llenar un cuarto del plato. Esto debería traducir en 225 a 325 gramos de hidratos de carbono al día.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo diario de proteínas de 0,8 a 1 gramos por cada kilo para una persona adulta sana. La recomendación para el consumo de grasas saturadas que hace la Asociación Americana del Corazón (AHA) es que estas aporten del 5% al ​​6% de las calorías. Por ejemplo, para unas 2.000 calorías al día, no más de 120 deben proceder de grasas saturadas. Esto se traduce en unos 13 gramos de grasa saturada al día.

Recuerda que no hay ningún alimento que aporte todos y cada uno de los nutrientes que nuestro organismo necesita. Tenemos que conseguir que en la alimentación haya productos de origen y de grupos alimentarios distintos.

No dudes en consultar con el médico o el nutricionista para que te ayude a seguir una alimentación saludable.

¿Quieres saber si tienes un estilo de vida saludable? Puedes hacer nuestro test de estilo de vida saludable en nuestra app .

Fuentes:

  • Universidad de Harvard
  • Fundación de Nutrición Británica
  • Clínica Mayo
  • Organización Mundial de la Salud (OMS)
  • Asociación Americana del Corazón (AHA)