Hoy celebramos el Día Mundial de la Diabetes, que una vez más se dedicará a concienciar sobre el impacto de la diabetes en la familia. En AXA Health Keeper nos gustaría explicarte en qué consiste la diabetes gestacional.

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 Qué es la diabetes gestacional

La diabetes gestacional es una forma de diabetes que eleva los niveles de glucemia durante el embarazo de mujeres que, antes de la gestación, no sufrían esta enfermedad. En todo el mundo, se desarrolla en uno de cada 25 embarazos y se asocia a complicaciones tanto para la madre como para el bebé.

Durante el embarazo, las hormonas pueden complicar el trabajo de la insulina y provocar la aparición de una alteración en el metabolismo de los hidratos de carbono (HC). En consecuencia, la glucosa se eleva (hiperglucemia).

La diabetes gestacional suele aparecer generalmente en la mitad del embarazo y, en la mayoría de los casos, después del embarazo, desaparece. Sin embargo, las mujeres que la sufren y sus hijos tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 más adelante. Además, es una enfermedad que puede conllevar riesgos como macrosomías (niños muy grandes) y complicaciones en el nacimiento.

Según la Federación Internacional de la Diabetes (FID), casi la mitad de las mujeres con antecedentes de diabetes gestacional desarrollan diabetes tipo 2 de los cinco a los diez años posteriores al parto.

Causas de la diabetes gestacional

 No se sabe con certeza por qué algunas mujeres tienen diabetes gestacional. Aunque sí se sabe que, durante el embarazo, la placenta que conecta al bebé con el suministro de sangre de la madre produce niveles altos de otras hormonas. Casi todas ellas inhiben la acción de la insulina en las células y esto eleva el nivel de azúcar en sangre.

A medida que el bebé crece, la placenta produce cada vez más hormonas que contrarrestan la insulina. En la diabetes gestacional, las hormonas de la placenta causan un incremento del azúcar en la sangre hasta un nivel que puede afectar el crecimiento y bienestar del bebé.

Además, ser mayor de 25 años o tener antecedentes familiares de diabetes o sobrepeso son factores de riesgo a la hora de sufrir diabetes gestacional.

Riesgos de la diabetes gestacional

El azúcar en la sangre mal controlado en una mujer con diabetes gestacional puede causar problemas tanto en la madre como en el bebé:

  • Gran peso del bebé al nacer: el bebé está “sobrealimentado” y crece más. Además de provocar molestias en la mujer al final del embarazo, también puede causar problemas en el momento del parto.
  • Mayor probabilidad de parto por cesárea: una mujer con diabetes gestacional tiene más riesgo de necesitar una cesárea para dar a luz.
  • Presión arterial alta (preeclampsia): es un problema grave que debe controlarse de cerca porque puede causar daño tanto a la mujer como al bebé. También puede provocar que el bebé nazca más pronto de lo previsto o causar convulsiones en la mujer durante el parto.
  • Bajo nivel de azúcar en la sangre (hipoglucemia): las personas que toman insulina u otros medicamentos para la diabetes pueden desarrollar un nivel de azúcar en la sangre muy bajo. Si no se trata rápidamente, puede ser muy grave.

No es habitual que la diabetes gestacional cause síntomas. Pero si lo hace, es probable que sean leves como fatiga, visión borrosa, sed excesiva o necesidad excesiva de orinar.

El médico realiza dos tipos de pruebas para detectar si una embarazada sufre diabetes gestacional:

  • Prueba de tolerancia a la glucosa inicial: tras beber una solución de glucosa en jarabe, realizan un análisis de sangre para medir el nivel de azúcar: por debajo de 130 a 140 miligramos por decilitro (mg/dL) es considerado normal. Si el nivel de azúcar es mayor, significa que hay más riesgo de sufrir diabetes gestacional.
  • Prueba de tolerancia a la glucosa de seguimiento: consiste en medir el nivel de azúcar en ayuno y, después, beber otra solución dulce (con una concentración de glucosa más alta). Cada hora, se controla el nivel de azúcar durante tres horas. Si dos de los resultados son más altos de lo normal, el diagnóstico es diabetes gestacional.

Cómo tratar la diabetes gestacional

La diabetes gestacional se puede controlar. La clave es actuar rápidamente. El tratamiento tiene como objetivo mantener los niveles normales de azúcar en la sangre. Cuantos más hábitos saludables adoptes antes del embarazo, mejor.

En la mayoría de los casos, es suficiente seguir una serie de pautas para controlar la diabetes gestacional:

  • El consumo de alimentos saludables: elige alimentos ricos en fibra, con bajo contenido graso y pocas calorías. Es preferible optar por las frutas, los vegetales y los cereales integrales, así como prestar atención a los tamaños de las porciones. Es importante limitar los hidratos de carbono.
  • Práctica de ejercicio regular: mantente activa con ejercicio, al menos 30 minutos de actividad moderada dos días a la semana. Puedes andar a paso ligero todos los días o nadar en la piscina. El ejercicio disminuye el nivel de azúcar en sangre al estimular al organismo para que la glucosa vaya a las células, donde se usa para producir energía.
  • Tomar insulina: si la dieta y el ejercicio no son suficientes, pueden ser necesarias inyecciones de insulina para bajar el azúcar en sangre.

Recuerda hacerte todos los controles periódicos necesarios y consulta siempre a tu médico si tienes alguna duda.

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Fuentes:

  • Federación Internacional de la Diabetes (FID)
  • Fundación para la Diabetes
  • Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)
  • Mayo Clinic