Sufrir molestias en la parte posterior de la pierna puede venir por motivos diversos. Analizamos las posibles causas y tratamientos.
En AXA Health Keeper tenemos fisioterapeutas y traumatólogos que te ayudarán a superar este tipo de lesiones. Regístrate.

Dolor en la rodilla

El dolor suele ser una advertencia de nuestro cuerpo que nos avisa de que algo no funciona correctamente. De acuerdo con la Sociedad Española del Dolor, el principal problema se encuentra en aquellos daños que deberían desaparecer pero no lo hacen.
El 80% de la población ha sufrido alguna vez en su vida dolor de espalda, cervicales o en las rodilla, siendo mayor la incidencia entre las mujeres. En este artículo trataremos de analizar las causas de la molestia en la corva o parte posterior de la pierna, y esclarecer los tratamientos posibles.

Dolor detrás de rodilla. Causas

Existe una gran variedad de posibles causas de dolor posterior en la rodilla: tendinopatía de músculos, desgarros, distensiones musculares, etc., aunque las lesiones más comunes son las lesiones de los tendones, según el Instituto Nacional de Salud de EEUU.

– Sobrecarga del poplíteo: el poplíteo es un músculo pequeño en forma de triángulo, que se encarga de iniciar la flexión y mantener la estabilidad de la rodilla. Actividades como correr o hacer sentadillas pueden hacer trabajar en exceso el poplíteo, haciendo que pierda elasticidad y se inflame el tendón (tendinopatía).

– Sobreestimulación del gemelo: los músculos gastrocnemios y sóleos, situados en la parte de las pantorrillas pueden contribuir también al dolor. Ambos músculos se unen en el tendón de Aquiles, el más grueso y fuerte de todo el cuerpo. Mientras que el gastrocnemio participa en la flexión de la rodilla y del tobillo, el sóleo ayuda a impulsar el cuerpo hacia adelante en la zancada.

– Inflamación del bíceps femoral: sucede cuando el músculo que se encuentra en la parte posterior del muslo se inflama. A veces, incluso, el dolor puede llegar hasta la zona media, involucrando también a los isquiotibiales. El bíceps femoral se compone de dos partes, la cabeza larga, que se adjunta al isquión, y la cabeza corta, que se une al hueso del fémur. Cuando caminamos y corremos, se activa el bíceps femoral que nos permite flexionar y extender la rodilla y la cadera.

– Quiste de Baker: se da cuando la cantidad de líquido sinovial (presente en las articulaciones) de la rodilla, se excede y forma una bolsa en la región polpítea. Este quiste puede notarse como un globito de agua, que puede romperse y causar dolor y hematoma en la zona. Puede aparecer por una ruptura en el cartílago del menisco, lesiones del cartílago o en personas con artritis o artritis reumatoide.

Dolor detrás de la rodilla: terapia manual

Dolor detrás de la pierna. Tratamiento

Ante la aparición de las primeras señales de dolor, lo mejor es reducir el entrenamiento y acudir a un fisioterapeuta para tratar de forma inmediata.
Generalmente, mediante terapia manual es posible relajar, aflojar la zona posterior de la rodilla y resolver estas molestias. También el ejercicio terapéutico puede formar parte del abordaje fisioterapéutico, ya que en dolencias del aparato locomotor es preciso restaurar y restablecer un movimiento óptimo. Asimismo, la mayoría de quistes Baker se resuelven por sí solos con el tiempo, aunque otros necesitan ser extirpados quirúrgicamente.
En cualquier caso, debe ser siempre un profesional sanitario quien examine a la persona y la diagnostique con precisión.
Recuerda que para mantenerse físicamente y prevenir lesiones, es recomendable tonificar los músculos de las piernas, estirar después de cada entrenamiento y hacer días de descanso.