No hay quien se aclare. Cuando ya habíamos aprendido lo que era el entrenamiento  HIIT o High Intensity Interval Training, en el que se alternaban actividades de alta y baja intensidad, ahora resulta que el entrenamiento de baja intensidad o LISS es la última moda para ejercitarse. ¿Pero cuál es mejor y por qué?

En AXA Health Keeper queremos que estés informado de todas las nuevas modalidades de actividad, pero si tienes dudas busca a nuestros entrenadores personales y ellos te ayudarán. Regístrate.

Entrenamiento HIIT

El entrenamiento HIIT , es un entrenamiento en intervalos de alta intensidad que consigue mejorar la resistencia y quemar más grasas, porque metaboliza la glucosa de forma más efectiva mediante el trabajo de las mitocondrias. Esto sucede al elevar el ritmo cardíaco hasta el 80-90% e intercalándolo con períodos de intensidad baja, donde reducimos el pulso al 60%.

  • En las rutinas HIIT hay período cortos de esfuerzo de intensidad del 90%
  • Las recuperaciones son más largas.
  • Se preserva e incluso incremente la masa muscular. Para ello puedes, por ejemplo, terminar la sesión con musculación.
  • Precisa de 24 h de descanso entre sesiones.
  • Activa al máximo el metabolismo, debido al EPOC (Excess post-exercise oxygen consumption) que hace que sigamos quemando calorías tras el esfuerzo para reponer el glucógeno y oxigenar la sangre).
  • Se puede realizar este tipo de entrenamiento con rutinas de cardio hitt, hitt running, o ejercicios HIIT aislados (como el test de burpee).
  • El HIIT no lo puede realizar todo el mundo. ¿Recuerdas, por ejemplo, la exigencia de las rutinas de crossfit?

Entrenamiento LISS

Es un entrenamiento de baja intensidad pero de duración más larga. Se mantiene siempre el mismo esfuerzo, porque el ritmo no varía y la frecuencia cardíaca se mantiene en rangos estables.

Es ideal para que lo practiquen tanto deportistas experimentados, como personas que empiezan, de cualquier edad y condición. Este tipo de entrenamiento crea una base aeróbica para aquellos que comienzan o puede ser una forma de recuperarse poco a poco tras una lesión.

El LISS o Low Intensity Steady State, según sus siglas en inglés, se practica en sesiones de unos 45 minutos, de actividad aeróbica, con una intensidad entre el 60 -75% del ritmo cardíaco máximo.

Recuerda que la FCM, la frecuencia cardíaca máxima que no deberías sobrepasar, se puede calcular con la fórmula de la edad.

Hombres: 220-edad    Mujeres: 226-edad

Es decir si tienes 44 años y eres mujer tu FCM sería de 176, por lo tanto en una sesión de LISS, no deberías pasar de 132 pulsaciones por minuto.

La actividad más propia para este tipo de entrenamiento es el power walkin, es decir ,caminar a paso ligero, o el senderismo,  la marcha nórdica, la natación, subir escaleras y practicar en la elíptica, remo o bici estática.

Beneficios del entrenamiento LISS

  • Se reduce el riesgo de lesiones.
  • Se reduce el peso. Aunque se gastan menos calorías, se disminuye el porcentaje de grasa corporal porque manteniendo la intensidad en un 65% durante largo rato el combustible que se utiliza proviene de la oxidación de las grasas.
  • No aumenta el volumen de los músculos.
  • Se evitan abandonos puesto que la exigencia es menor y no hay frustración por no conseguir metas.
  • Es recomendable para personas que no deben aumentar demasiado las pulsaciones.
  • La recuperación es óptima y más rápida.

En conclusión.

El LISS te mantiene en forma y consigue que realices el ejercicio necesario para llevar una vida sana y equilibrada. Si eres deportista habitual, y esto te parece poco, combínalo con días de cardio HIIT y días de descanso y cuida, por supuesto, la alimentación en cada momento.

Pregunta en nuestros gimnasios o a tu fisioterapeuta si vienes de una lesión. En AXA Health Keeper estamos para ayudarte. ¡anímate!