Hemos sido testigos de cómo, además de las muertes, invalidez, y el COVID-19 persistente, la esperanza de vida de la humanidad ha descendido en dos años. El coronavirus continuará haciendo daño a los susceptibles por edad, por tener enfermedades debilitantes y por factores de riesgo que aún desconocemos. Es el momento de dejar de ir detrás del SARS-CoV-2 y empezar a tener una estrategia más proactiva.

Por el Dr. Pedro L. González, especialista en Medicina Preventiva y de Salud Pública y periodista científico 

Después de dos años de pandemia y seis olas, y entrando en la séptima, a pesar de los millones de dosis de vacunas, vemos como las nuevas variantes de Ómicron se ceban con todos indistintamente si están vacunados, o se han enfrentado a uno, dos, o más eventos de infección.

Además, se ha puesto en evidencia la tendencia preocupante a una inducción de anticuerpos mucho menor frente a Omicron en comparación con la cepa original de Wuhan.

Para explicarlo, los virólogos hablan del fenómeno conocido como imprimación de la respuesta inmune, que ocurre cuando hay una menor capacidad respuesta a un nuevo antígeno por estar cebado por la primera exposición (ya sea por la infección o por la vacuna). Esta menor capacidad de respuesta se une a que las variantes nuevas de Omicron escapan más a la detección por el sistema inmunitario.

Los beneficios de las vacunas de refuerzo 

Los refuerzos de vacuna proporcionan un beneficio inequívoco para la protección contra el COVID-19 grave y es probable que ayuden, al menos en cierto grado, a reducir la COVID persistente y, ciertamente, tienen algún efecto, aunque solo temporal, (2 meses) para reducir la infección y la transmisión.

Por otro lado, existen numerosas pruebas de que los anticuerpos IgA de la mucosa son lo que se necesitará para ayudar a bloquear las infecciones y la transmisión. Así se ha relevado en un nuevo estudio que demuestra una reducción del 60-80% de las infecciones de inicio en función de los anticuerpos IgA de la mucosa, no relacionados con los anticuerpos IgG.

Algunos trabajadores sanitarios formaron estos anticuerpos IgA como respuesta a la vacunación y/o a la infección, pero hay una forma de inducirlos mediante vacunas nasales u orales. Todavía no se conoce la durabilidad de este efecto, pero sería mucho más fácil tomar un spray nasal de forma repetitiva, con la expectativa de muchos menos efectos secundarios, que ponerse una inyección cada 4 meses.

Anciana recibe la inmunización a través de la vacuna antiviral.

Nuevas variantes de Omicron más infecciosas y cansancio de las vacunas 

Tenemos una nueva variante de la que preocuparnos: La B.A.2.75.2, hija de la BA.2.75, con tres nuevas mutaciones en la proteína llave a las membranas de las células, que son preocupantes. Esta variante tiene el mayor escape inmunológico que los investigadores han visto hasta ahora.

Dadas estas observaciones, nuestra actual estrategia de vacunas contra la BA.5, es muy probable que no ayude a contrarrestar la BA.2.75.2. Siempre iremos por detrás del virus de esta manera.

En suma, hay que enfrentarse a la tríada de más huida inmunitaria, más imprimación y la inevitabilidad de nuevas variantes que ya están empezando a despuntar. Con este escenario, muchos expertos se cuestionan la validez de los refuerzos de vacuna cada 4 o 6 meses, sin horizonte temporal.

En algunos países ya se detecta cansancio sobre las vacunas, de la misma manera que se produjo el cansancio sobre las medidas de protección contra el contagio: mascarilla, distancia social, ventilación de interiores.

Eso sin tener en cuenta los errores de comunicación que han sido comunes a la mayoría de agencias de salud pública y a toda la información sesgada, anti vacunas, errónea y desinformada que contribuye a que, en Europa, solo entre el 50% y el 60% de la población a riesgo tenga todos los refuerzos. Cifra que baja al 33% en los Estados Unidos.

Los círculos especializados insisten en que hay que exigir a los gobiernos inversiones más estratégicas que sirvan para innovar y encontrar soluciones más duraderas, agradables y eficaces que la actual estrategia de vacunación.

Fuentes:

  • A Bivalent Omicron-Containing Booster Vaccine against Covid-19. Spyros Chalkias, M.D., et al. September 16, 2022 DOI: 10.1056/NEJMoa2208343
  • Imprinted SARS-CoV-2 humoral immunity induces convergent Omicron RBD evolution. Yunlong Cao,et al. bioRxiv 2022.09.15.507787; doi: https://doi.org1101/2022.09.15.507787 
  • Anti-Spike Mucosal IgA Protection against SARS-CoV-2 Omicron Infection. September 14, 2022 DOI: 10.1056/NEJMc2209651
  • Omicron sublineage BA.2.75.2 exhibits extensive escape from neutralising antibodies. Daniel J. Sheward,et al bioRxiv 2022.09.16.508299; doi: https://doi.org/10.1101/2022.09.16.508299
  • Covid-19 vaccine tracker: the global race to vaccinate. Updated SEPTEMBER 16 2022 by FT Visual & Data Journalism tea