Aunque no son graves, estas pequeñas inflamaciones en los esfínteres provocan un gran malestar. Ingerir más fibra y evitar pasar mucho tiempo sentado puede ayudar. Te contamos las soluciones para tratarlas y prevenir su aparición.

En AXA Health Keeper tenemos especialistas en Medicina General que pueden ayudarte si sufres este (y otros) trastornos.

Conocidas popularmente como almorranas, las hemorroides son varices o inflamaciones de las venas en el recto y el ano.

Surgen cuando se inflaman las venas que tenemos en el ano (externas) y en la zona inferior del recto (internas). De esta manera, pueden producir escozor, hinchazón, picor y sangrado.

Se estima que el 4,4% de la población en todo el mundo las sufre, que aparecen sobre los 20 años y que empeoran con el paso del tiempo, según datos de News Medical.

Síntomas de las hemorroides

El principal síntoma de las hemorroides es el dolor alrededor del ano y la aparición de sangre roja brillante en las heces, en el papel higiénico o goteando en el inodoro tras defecar, de acuerdo con la Sociedad Española de Medicina Interna.

Los signos de las hemorroides generalmente dependen del tipo de hemorroide.

  1. Hemorroides externas. Se localizan debajo de la piel que rodea el ano y suelen presentar:
  • Dolor o molestia en la zona anal
  • Picazón o irritación
  • Hinchazón alrededor del ano
  • Sangrado
  1. Hemorroides internas. Están dentro del recto y rara vez causan malestar. Pero los esfuerzos al evacuar pueden casuar:
  • Sangrado durante las deposiciones
  • Dolor e irritación por una hemorroide prolapsada (empuja a través de la abertura anal)
  1. Hemorroides trombosadas. Aparecen cuando la sangre se acumula en una hemorroide externa y forma un coágulo (trombo). Pueden provocar:
  • Dolor intenso
  • Inflamación
  • Un bulto duro cerca del ano

Cuáles son las causas de las hemorroides

Anatómicamente, las hemorroides son dilataciones de los plexos o almohadillas de tejido submucoso donde están contenidas las venitas y arterias superficiales del conducto anal. A menudo, se dilatan o inflaman por el esfuerzo al evacuar, aunque también lo causan otros factores como el embarazo, el estreñimiento crónico, la diarrea o el envejecimiento.

Las tres principales causas de este trastorno son:

Estreñimiento. Provoca que realicemos un sobreesfuerzo y aumentemos la tensión en la zona del esfínter.

Sobrepeso. Aumenta la presión en la zona anal y la dilatación de sus venas.

Déficit de fibra. Una alimentación a falta de fibra puede dificultar la expulsión de las heces.

Aceite de manzanilla

Cómo se cura una hemorroide

Los expertos coinciden en que la mejor forma para tratarlas y prevenirlas es mantener un ritmo de deposiciones normal, beber abundantes líquidos y defecar de forma tranquila.

Alimentos ricos en fibra. Legumbres, cereales integrales, frutas y verdura te ayudarán a que el esfuerzo que realizas para ir al baño sea menor. Introduce la fibra poco a poco.

Haz ejercicio. El sedentarismo favorece el sobrepeso, una de sus causas. Caminar o nadar 30 minutos al día mejora el tránsito intestinal. Los ejercicios de suelo pélvico también benefician.

Vegetales con vitamina K. El brócoli, los rábanos, el repollo, el nabo y las crucíferas ayudan a coagular la sangre y detener el sangrado, además favorecer la depuración del hígado.

Hidratarse bien. Tomar suficiente líquido mejorará el desplazamiento del bolo fecal y evitará la presión en la zona anal al eliminarlo.

Menos esfuerzo.  Trata de no hacer excesiva presión o contener la respiración. Tampoco aguantes las ganas, ya que las heces se secan, lo que dificulta más su evacuación.

Alimentos desaconsejados. Evita comer cereales no integrales, repostería industrial, azúcares refinados, picantes, excesiva sal, alcohol y café, ya que pueden acentuar el dolor.

No frotar la zona. Al limpiarte da pequeños toques con el papel y después usa toallitas húmedas o lávate con agua tibia.

Suplementos de fibra. Hay que tener cuidado si se consumen y beber abundante agua (unos 8 vasos al día). De otro modo, el efecto puede ser el contrario.

Reduce el tiempo. No estés mucho tiempo en la taza. Leer o mirar el móvil durante rato puede facilitar la aparición de hemorroides, ya que esa postura aumenta la presión en toda el área.

Evita algunos deportes.  Descarta aquellos que impliquen estar sentado, como la bicicleta de montaña (el golpeteo puede empeorarlo). Levantar pesas grandes tampoco es conveniente.

Tratamientos naturales para las hemorroides

Algunos remedios naturales pueden ayudar a aliviar la inflamación y calmar el dolor, los picores y/o el escozor:

Aceite de árbol de té. La Universidad de Skopje (Macedonia) concluyó que el uso de un gel con aceite de árbol de té reduce de forma significativa los síntomas. Mezcla unas gotas con aceite de oliva y moja una gasa. Aplica sobre la zona anal dos o tres veces al día.

Aceite de lavanda. Mezclado con aceite de oliva, puede reducir la inflamación y el dolor.

Aceite de manzanilla. Es eficaz para tratar la inflamación. Junta unas gotas con aceite de árbol de té y de oliva. Vierte en agua tibia y haz baños de asiento (sobre un recipiente).

Un sangrado no siempre es debido a una hemorroide. Consulta con tu médico si has notado, a la vez, que cambian tus hábitos intestinales o el color y la consistencia de las heces.

Recuerda que seguir una alimentación equilibrada (cargada de frutas y verduras), practicar ejercicio físico diario y evitar malos hábitos (tabaco, alcohol) te ayudará a prevenir hemorroides y mantenerte más sano.

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Fuentes:

Sociedad Española de Medicina Interna

News Medical

Mayo Clinic

Biblioteca Nacional de Medicina Pubmed