El coronavirus activo está presente en el exudado de la nariz hasta 9 días después del inicio de los síntomas. Sin embargo, la cantidad de virus alcanza su punto máximo con los primeros síntomas y dentro de los 5 días siguientes. Es entonces cuando se recomienda el aislamiento estricto y avisar a los contactos estrechos y convenientes.

Por el Dr. Pedro L. González, especialista en Medicina Preventiva y de Salud Pública y periodista científico

Investigadores británicos han analizado 79 estudios globales con el objetivo de identificar el período de máximo contagio de los pacientes con COVID19. El resultado ha sido publicado en The Lancet Microbe y se trata del estudio más exhaustivo sobre la transmisión de los tres coronavirus respiratorios.

En la revisión, se encontraron fragmentos de virus inactivos en hisopos nasales hasta 17 días después de la aparición de los síntomas. El análisis de los resultados de los estudios del SARS-CoV2 mostró que la duración media del desprendimiento del ARN viral en el tracto respiratorio superior fue de 17 días. En las heces o el suero, la duración fue algo menos, en torno a los 15 días.

Se detectó desprendimiento de ARN del virus hasta 83 días tras los síntomas. No obstante, no se pudo aislar ningún virus viable más allá de los 9 días.

Estos hallazgos sugieren que, en la práctica clínica, puede que no sea necesario repetir las pruebas de PCR para considerar que un paciente ya no es infeccioso, ya que podría seguir siendo positivo durante mucho más tiempo y no indica necesariamente que puedan transmitir el virus a otros. En los pacientes con síntomas no graves, su período de contagiosidad podría contarse en cambio como 10 días a partir de la aparición de los síntomas.

Otros estudios también han demostrado que las personas infectadas también son contagiosas 48 horas antes de presentar síntomas. Las personas asintomáticas también pueden transmitir el virus, aunque con menos fuerza, probablemente porque no tosen.

De los 79 estudios analizados por los investigadores británicos, doce de ellos informaron sobre personas asintomáticas infectadas con el SARS-CoV2 y, de éstos, seis examinaron la rapidez con que las personas eliminaban el material viral de su cuerpo.

Lo que vieron es que, aunque las cargas de ARN viral parecen ser muy similares entre los que tienen y los que no tienen síntomas, los individuos asintomáticos podrían eliminar el material viral de sus cuerpos más rápidamente. Esto sugiere que, al principio de la infección, los que no tienen síntomas pueden ser tan infecciosos como los que sí los tienen, pero lo son durante un período de tiempo más corto.

Es conocido que la capacidad de contagiar comienza 2 días antes del inicio de los síntomas, es decir, al final del período de incubación que es de 5 días de promedio. Así, el 97,5% de las personas que desarrollan la enfermedad lo hace dentro de los 11,5 días posteriores a la exposición al virus.

Por esta razón, el implantar estrictas medidas de aislamiento de los pacientes infectados y sus contactos, tengan o no síntomas, es la clave del éxito de la lucha contra la epidemia. Esto es lo que han logrado algunos países asiáticos como China o Singapur.

Resultados test COVID-19

La transmisión asintomática de la COVID19 es incierta

La contribución relativa de la transmisión asintomática o presintomática en la dinámica de transmisión general de la pandemia sigue siendo incierta. Entre 55 portadores asintomáticos con qRT-PCR positiva para SARS-CoV-2 en muestras de frotis faríngeos, 14 desarrollaron COVID-19 leve, 39 ordinario y 2 grave.

Una revisión de estudios de modelos basados ​​en números de casos chinos informó un número de reproducción básico medio (R0) de 2,79. Esta tasa de transmisión supera a la de la gripe estacional (R0 ~ 1.3). De acuerdo con ello, para detener la epidemia de coronavirus habría que cortar la transmisión en más del 60%.

El R0 variará según el entorno y puede reducirse sustancialmente mediante medidas restrictivas como se observó entre marzo y mayo en la mayor parte de Europa Occidental. Otro aspecto a tener en cuenta es el de la superpropagación, en el que un pequeño número de casos es responsable de un número desproporcionado de contagios.  Se ha visto que es una característica tanto del SARS-Cov2 como del MERS-CoV, y es la causa de múltiples brotes en el hospital, cuarteles o colegios.

La mayoría de los datos de estos estudios se obtuvieron a partir de pacientes que fueron admitidos en el hospital. Por lo tanto, estos hallazgos pueden no aplicarse con la misma exactitud a personas con una infección más leve, aunque se ha comprobado que, en estos casos, el virus se elimina con mayor rapidez.

Fuentes:

  • SARS-CoV-2, SARS-CoV, and MERS-CoV viral load dynamics, duration of viral shedding, and infectiousness: a systematic review and meta-analysis. Muge Cevik, MRCP et al
    The Lancet Microbe. Published:November 19, 2020DOI:https://doi.org/10.1016/S2666-5247(20)30172-5
  • COVID-19 pandemic—a focused review for clinicians. M. Cevik , et al Clinical Microbiology and Infection Published:April 25, 2020DOI:https://doi.org/10.1016/j.cmi.2020.04.023
  • High Contagiousness and Rapid Spread of Severe Acute Respiratory Syndrome Coronavirus 2. Sanche S, et al. Emerg Infect Dis. 2020 Jul;26(7):1470-1477. doi: 10.3201/eid2607.200282. Epub 2020 Jun 21. PMID: 32255761; PMCID: PMC7323562