Los datos contenidos en la documentación que Pfizer ha enviado a la Food and Drug Administration (FDA) revelan que la vacuna contra la COVID-19 funciona igual de bien en personas obesas que en las no obesas. De esta forma, se han calmado las preocupaciones sobre si la vacuna protegería más a unas personas que a otras.

Por el Dr. Pedro L. González, especialista en Medicina Preventiva y de Salud Pública y periodista científico

De esta manera, se da fin a la polémica desatada por un grupo de científicos que expresaron en una investigación publicada en Obesity Reviews hace unas semanas, su preocupación por que la vacuna contra la COVID-19 ni fuera efectiva en personas con exceso de peso.

Esta preocupación se debe a que, por tradición, las personas con obesidad son excluidas de los ensayos clínicos, ya que, con frecuencia, esta circunstancia se asocia a enfermedades crónicas que podrían enmascarar los resultados. Sin embargo, los ensayos clínicos con estas vacunas no están teniendo en cuenta este hecho y están incluyendo a personas con obesidad o sobrepeso.

Las personas con obesidad tienen un mayor riesgo de complicaciones con la COVID-19: un 46% más riesgo de contagiarse de coronavirus, un 113% más riesgo de hospitalización por COVID-19, un 78% más riesgo de ingreso en UCI respecto a la población con normo peso, y el riesgo de mortalidad es un 48% superior.

La vacuna de Pfizer se suministra en dos dosis, con tres semanas de separación entre ellas. Con la información  aportada de los ensayos en fase III, se ha sabido que, a la semana de recibir la primera dosis, el 50% de las perdonas eran ya resistentes a la infección, llegando al 95% tras la segunda dosis.

Efectos secundarios detectados de la vacuna contra la COVID-19

La aplicación de la vacuna no está exenta de efectos secundarios. En las horas subsiguientes al primer pinchazo pueden parecer fatiga, fiebre, dolores de cabeza y musculares o de articulaciones.

Aunque estos síntomas son leves y desaparecen por sí solos en cuestión de horas, sugieren, según algunos expertos, que muchas personas tendrán que pedir un día libre en el trabajo para recuperarse de la vacuna. De acuerdo con los ensayos clínicos, entre los voluntarios de 16 a 55 años que recibieron la vacuna, más de la mitad experimentó fatiga y dolores de cabeza. Un tercio de ellos se encontraron destemplados o experimentaron dolores musculares.

En lo que respecta a las reacciones alérgicas, los datos de Pfizer revelaron que el 0,6% de los voluntarios tuvieron algún tipo de respuesta alérgica a la vacuna durante los ensayos clínicos. Al comenzar la administración real de la vacuna, el Servicio Nacional de Salud británico (NHS) ha recomendado a todas las personas con historial de alergias (a alimentos, asma alérgica, etc.)  que eviten la vacuna, después de que dos sanitarios tuvieran una reacción anafiláctica grave.

Los expertos recomiendan también cautela en la vacunación a menores de 12 años puesto que no hubo voluntarios menores de esta edad en los ensayos clínicos. Si bien los resultados positivos por encima de los 12 años, fueron los mismos que los de los adultos.

Aún hay algunas preguntas no respondidas, como si los ya vacunados podrían contagiarse sin síntomas y transmitir así la infección o durante cuánto tiempo persiste la protección de la vacuna.

Fuentes:

Why COVID-19 is more deadly in people with obesity—even if they’re young . Science Magazine https://www.sciencemag.org/news/2020/09/why-covid-19-more-deadly-people-obesity-even-if-theyre-young

Individuals with obesity and COVID‐19: A global perspective on the epidemiology and biological relationships. Barry M. Popkin, et al. Obesity Reviews First published: 26 August 2020 https://doi.org/10.1111/obr.13128

Vaccines and Related Biological Products Advisory Committee December 10, 2020 Meeting Briefing Document- FDA

A Nursing Researcher’s Experience in a COVID-19 Vaccine Trial. Choi KR. JAMA Intern Med. Published online December 07, 2020. doi:10.1001/jamainternmed.2020.7087