Mientras los datos de algunos estudios sugieren que una tercera dosis de refuerzo redobla la protección frente a la variante Delta de la COVID-19, muchos científicos abogan por dejar las vacunas para cubrir a más población que lo necesita.

Por el Dr. Pedro L. González, especialista en Medicina Preventiva y de Salud Pública y periodista científico

El debate se encuentra entre la salud individual y la salud pública, entre la ciencia y la sanidad. Por un lado, la revisión de los datos de hasta tres estudios sobre población vacunada muestran que la protección de la vacuna contra la hospitalización y la muerte sigue siendo fuerte incluso cuando la variante Delta es la forma de infección dominante. Sólo en los adultos mayores de 75 años las vacunas muestran cierto debilitamiento en la protección contra la hospitalización.

La razón para esta discrepancia en reducción de la defensa frente a la infección, pero mantenimiento de la protección contra la gravedad, radica en que la inmunidad conferida por las vacunas se basa en la protección tanto de los anticuerpos como de las células inmunitarias. Aunque los niveles de anticuerpos pueden disminuir con el tiempo -y aumentar el riesgo de infección-, la memoria del organismo sobre el virus es longeva.

Las vacunas son ligeramente menos efectivas contra la infección con la variante Delta, pero el virus aún no ha evolucionado para evadir las respuestas sostenidas de las células inmunitarias, dicen los expertos. Es posible que con el tiempo se necesiten refuerzos incluso para la población general, si surgiera una variante que eluda la respuesta inmunitaria.

Personas vacunándose de la tercera dosis contra el COVID-19.

Por otro lado, otros científicos afirman que la gente necesitará un refuerzo. Pronto pasaremos de los 6 meses para millones. Deberíamos tener refuerzo autorizado a la edad de 50 como mínimo, no sólo a la de 65. Y, según ellos, para frenar la infección se debería reforzar a todo el mundo.

En su apoyo, se ha publicado un estudio realizado en Israel con participantes de 60 años o más que habían recibido dos dosis de la vacuna mRNA al menos 5 meses antes. Se ha encontrado que las tasas de COVID-19 confirmada y de enfermedad grave fueron sustancialmente menores entre los que recibieron una dosis de refuerzo (tercera) de la vacuna.

Los datos del estudio de Israel sugieren que las dosis de refuerzo aumentan la protección contra la infección hasta 17 veces más con una tercera dosis de refuerzo, después de la disminución observada tras la segunda dosis. Sin embargo, estos datos se obtuvieron una semana después de la tercera dosis y pueden no mantenerse en el tiempo.

Además, los expertos recuerdan que son las personas no vacunadas, los principales vectores de la infección, así como el grupo con mayor riesgo de padecer una COVID-19 grave.

Mayores riesgos cuantas más dosis 

Aunque los beneficios de la vacunación primaria contra la COVID-19 superan claramente los riesgos, podría haber riesgos si los refuerzos se introducen de forma generalizada demasiado pronto, o con demasiada frecuencia.

Las vacunas mRNA pueden tener efectos secundarios mediados por el sistema inmunitario, como la miocarditis, que es más comúnc después de la segunda dosis de algunas vacunas de ARNm, o el Síndrome de Guillain-Barré (una tipo de parálisis nerviosa) tras la vacunación con las vacunas COVID-19 de Janssen y AstraZeneca, que provocó un comunicado de la Organización Mundial de la Salud el pasado verano. Ambas vacunas utilizan los adenovirus atenuados para promover la respuesta inmune.

Si el refuerzo innecesario y a toda la población causa reacciones adversas significativas, podría haber implicaciones para la aceptación de la vacuna debido al aumento de los efectos secundarios. Por lo tanto, el refuerzo generalizado sólo debería llevarse a cabo si hay pruebas claras de qué es apropiado.

Referencias:

  • Considerations in boosting COVID-19 vaccine immune responses. Philip R Krause, MD, Prof Thomas R Fleming, PhD , Prof Richard Peto, FRS , Prof Ira M Longini, PhD , Prof J Peter Figueroa, PhD , Prof Jonathan A C Sterne, PhD et al. Published: September 13, 2021 DOI:https://doi.org/10.1016/S0140-6736(21)02046-8
  • Protection of BNT162b2 Vaccine Booster against Covid-19 in Israel. Yinon M. Bar-On, M.Sc., et al. September 15, 2021 DOI: 10.1056/NEJMoa2114255
  • Safety and Efficacy of the BNT162b2 mRNA Covid-19 Vaccine through 6 Months. Stephen J. Thomas, M.D., et al. September 15, 2021 DOI: 10.1056/NEJMoa2110345
  • Statement of the WHO Global Advisory Committee on Vaccine Safety (GACVS) COVID-19 subcommittee on reports of Guillain-Barré Syndrome (GBS) following adenovirus vector COVID-19 vaccines. 26th July 2021