Esta semana se han documentado dos casos de reinfección por coronavirus. Uno, en un joven de Estados Unidos y, otro, en una mujer mayor en Holanda. Estos casos ponen en entredicho una de las grandes preguntas sobre el futuro de la pandemia de COVID-19: ¿Queda una persona inmunizada a largo plazo tras sufrir el contagio por SARS-CoV-2?

Por el Dr. Pedro L. González, especialista en Medicina Preventiva y de Salud Pública y periodista científico

Por el momento, la ciencia ha podido confirmar 23 casos de reinfección en todo el mundo. Hasta ahora, la segunda vez que se contagian, los afectados apenas se enteran de que tienen el SARS-CoV-2 porque desarrollan una COVID-19 muy leve o totalmente asintomática. De entre los casos conocidos, 17 tenían sintomatología clínica y el 53% (9 de ellos) tuvieron una segunda infección peor que la primera.

Sin embargo, en los Estados Unidos se acaba de probar el primer caso de reinfección con consecuencias graves en un paciente de 25 años. La revista The Lancet recoge la reinfección de un joven estadounidense que tuvo una covid leve en abril. A los 48 días de haberse recuperado, terminó en el hospital con un coronavirus genéticamente distinto al encontrado en la primera vez.

El paciente no tenía ninguna enfermedad de base, ni deficiencias conocidas en su sistema inmunitario. Tampoco es 100% descartable que el virus tuviera capacidad, durante el curso de la primera covid, de mutar tanto como para que, meses después, siguiera en el cuerpo y se evidenciase como un virus ‘diferente’.

Por su parte, este pasado lunes se publicó en el Oxford University Press el caso de una mujer holandesa de 89 años que padecía un tipo de cáncer de glóbulos blancos que es incurable (hipoglobulinemia de Wäldestromm). La mujer llegó a urgencias con fiebre y tos persistente, dio positivo en coronavirus y estuvo 5 días en el hospital tras los que fue dada de alta sin casi síntomas, tan solo fatiga severa.

Casi dos meses después, justo dos días después de una nueva tanda de quimioterapia, empezó a tener fiebre, tos y disnea (dificultad para respirar). Cuando llegó al hospital tenía muy poco oxígeno en la sangre (saturación del 90%). El test del coronavirus dio positivo pero los de serología de anticuerpos fueron negativos en los días 4 y 6 después de los primeros síntomas. La mujer falleció al cabo de pocos días.

La investigación sobre las reinserciones está muy limitada porque requiere mucho trabajo de rastreo del virus y su cepa. Muchas personas que han tenido la COVID-19 pueden dar positivo durante varios meses sin ser contagiosos o tener síntomas. Por lo tanto, los investigadores necesitan muestras de las dos infecciones para poder distinguir los marcadores genéticos del virus, lo que muy pocas veces es posible.

La vacunación COVID-19 en entredicho. Gripe

Escenario de vacunación similar a la gripe

La constatación de estas reinfecciones podría poner a la historia natural del coronavirus en un escenario parecido al de la gripe. Las vacunas de la gripe no son 100% efectivas, puesto que hay distintas variantes y cepas, y cada año coexisten, predominando una diferente.

En el caso del coronavirus cerca del 90% de las personas que han experimentado una infección con síntomas claros de COVID-19 tiene luego anticuerpos para defendernos de una segunda infección, más o menos durante un año según los expertos.

Eso deja un 10% que no desarrolla anticuerpos suficientes para luchar contra la segunda infección, lo que daría cobertura a la hipótesis de que la vacuna pudiera no ser efectiva en estas personas.

Por otro lado, la vacuna induce una respuesta inmunitaria más fuerte y de mejor calidad que la infección natural por el virus. Los estudios de los que se dispone hasta el momento revelan que proporcionan una inmunidad más duradera.

En cualquier caso, todas las personas, hayan padecido o no la COVID-19 deben tomar las mismas precauciones de higiene y seguridad: uso de mascarillas, evitar interiores no ventilados y lavado frecuente de manos, con el fin de evitar la infección o reinfección por el SARS-CoV-2.

Fuentes: