No nos cansamos de repetir que el desayuno es la comida más importante del día, pero es que además de repetirlo, te lo demostramos. Echa un vistazo a las claves fiundamentales de un desayuno saludable. Además si tienes alguna duda… ¿Sabías que por registrarte en HealthKeeper tienes acceso telefónico gratuito a un nutricionista? Así de fácil.

Las claves de un desayuno saludable

El desayuno es la comida más importante del día. Porque tras un ayuno prolongado, el cuerpo necesita energía para despertar y comenzar con las actividades diarias. Por eso no sólo es importante no saltárselo sino que debemos intentar realizar un desayuno sano, completo y nutritivo.

¿Sabes cómo preparar un desayuno saludable?

Recuerda que debe contener:

  • Fruta. Ya sea entera o en zumo. Aporta agua, vitaminas y fibra. Puede ser cualquier tipo de fruta, aunque es habitual tomar fruta acuosa como naranjas, kiwis, piña, melón sandía…. También puedes hacer una macedonia o un batido con varias frutas. Evita los zumos envasados que contiene azúcares añadidos y toma el zumo nada más hacerlo para que la vitamina C no se oxide. Eso decía tu madre…y tenía razón!! 😉
  • Leche y derivados. La leche aporta proteínas de alto valor biológico, vitaminas del grupo B (B1, B2 y B12), vitamina A, D y E, minerales importantes como el calcio, además de fósforo, hierro e hidratos de carbono.
    Para un desayuno de dieta, o si estás intentando controlar tu peso, es mejor que optes por los lácteos desnatados que conservan los mismos nutrientes pero sin grasas. Puedes tomar leche con café, té, cacao o cereales solubles, o bien derivados como yogur o algún queso que puedes combinar con fruta o con cereales.
  • Cereales. Son importantes pues te aportan energía, que vas a necesitar a lo largo del día, y son ricos en carbohidratos complejos, minerales como fósforo, zinc o hierro y vitaminas del grupo B (B1, B2, B12 y ácido fólico) y fibra. Procura que los cereales no sean azucarados, y aprovecha para tomarlos integrales y así dar un plus de fibra a tus mañanas y añadir vitamina E, que se pierde en los cereales refinados.
    Pueden ser galletas, cereales para tomar con leche, o tostadas de pan. Además la fibra te sacia y consigue que la energía que viene del almidón se libere poco a poco y no vuelvas a tener hambre tan pronto.
  • Es conveniente que el desayuno contenga algo de energía que provenga de los lípidos. Puede ser un bocadillo con algo de embutido como jamón york o de queso, o bien una tostada con margarina o mantequilla, o con aceite de oliva. También un puñado de frutos secos, es una buena idea. Te darán energía y grasas cardiosaludables.
  • ¿Y la bollería? Déjala para los días especiales. Tiene muchas grasas saturadas y azúcares así que intenta que no sea tu desayuno diario. Y si eres un fan incondicional, prueba a cocinar tú mismo un bizcocho o unas magdalenas. Utiliza ingredientes naturales como el aceite de oliva, la margarina o el yogur desnatado y serán más ligeras.

¿Quieres algún ejemplo de desayuno sano, sanísimo?

Ejemplo 1: Un kiwi. Café con leche desnatada. Tosta de pan integral con aceite de oliva.

Ejemplo 2: Un zumo de naranja sin azúcar. Cacao con leche desnatada. Sándwich de pan de cereales con pavo cocido y queso de untar light.

Ejemplo 3: Un bol de fresas con muesli y yogur griego. Un té verde.

Ejemplo 4: Una rodaja de piña. Un vaso de leche semidesnatada con cacao. Una tostada de pan de centeno con margarina y mermelada.

Ejemplo 5: Un bol de frutos rojos. Un tazón de leche con cereales integrales y trocitos de chocolate negro.

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