Como deportista sabes que los músculos de las piernas, en especial los músculos del muslo, como los cuádriceps y los músculos isquiotibiales son susceptibles de sufrir lesiones porque tienen una gran responsabilidad en la gestión de la fuerza y el impulso en todos los movimientos en los que cuerpo está de pie. Hoy vamos a centrarnos en las lesiones de los músculos isquiotibiales.

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Los músculos de la pierna

Los isquiotibiales son los músculos que se encuentran en la parte posterior del muslo. Están formados por el semimembranoso, el semitendinoso y el bíceps femoral y se extienden desde la ingle hasta la rodilla. Es un grupo muscular importante de gran fuerza y candidato a sufrir tendinopatías, contracturas y rotura de fibras, muy molestas y que incluso pueden ocasionar problemas de espalda.

Causas más comunes de las lesiones de los isquiotibiales

  • Estiramiento forzado. En actividades como el fútbol, el pádel, el tenis o el baile, se pueden producir estiramientos excesivos que dan lugar a este tipo de lesión. Unos estiramientos dinámicos adecuados podrían prevenir estos problemas.
  • Gestos bruscos. Cuando se fuerza una postura a una velocidad elevada, por ejemplo en carrera sostenida donde se realiza un giro súbito, se produce una tensión no equilibrada entre la cadera flexionada y la rodilla extendida que da lugar a una lesión en las fibras.
  • Lesión en cremallera. Esto sucede cuando a partir de una pequeña rotura femoral, se produce otra de las fibras adyacentes y mientras unas se curan se van rasgando las contiguas sucesivamente. Es una lesión engañosa y complicada.
  • Un golpe o contacto fuerte, donde se produce impacto con las fibras isquiotibiales ya sobrecargadas.
  • Fatiga o esfuerzo excesivo, por entrenamientos prolongados y sin descanso.
  • Sobrepeso, lo que produce un trabajo extra en la parte posterior de las piernas, para determinados movimientos.
  • Deshidratación, sobre todo durante una prueba larga y máxime si el ambiente es frío y seco.

La sintomatología va a variar dependiendo de que hablemos de una contractura o de una rotura en firme de las fibras y su gravedad. Aún así, lo habitual es notar:

  • Dolor intenso en la zona, tras sentir un chasquido.
  • Incapacidad motora. No se puede seguir corriendo y apenas andar.
  • Debilidad del miembro afectado, que puede ser duradera.
  • Edema y hematomas en la zona dañada.
  • Inflamación de la parte afectada e hipersensibilidad al tacto.

Tratamiento, estiramientos y ejercicios

La primera recomendación es el reposo, con la extremidad elevada. Se realizará un vendaje compresivo de la zona afectada, aplicación de hielo local durante 10 minutos cada hora, y tratamiento con antiinflamatorios orales, tipo ibuprofeno o nolotil.

Cuando el dolor remita se debe comenzar a probar estiramientos isquiotibiales y ejercicios para fortalecer esa zona y prevenir futuras lesiones.

  1. Trabajo aeróbico, como subir y bajar cuestas y escaleras, fortalece el tren inferior de manera intensa. Varía la longitud y el desnivel. lesión músculos isquiotibiales 1: subir escaleras
  2. Elevación de cadera. Boca arriba con los codos apoyados en el suelo y las piernas estiradas. Eleva la cadera de forma que el cuerpo quede en el aire, alineado y apoyado en los antebrazos y un talón. La otra pierna elévala estirada.
  3. Curl femoral con pelota. Boca arriba con una pelota de fitball bajo el hueco poplíteo (bajo las rodillas). Eleva la cadera y deja el cuerpo en el aire estirado. Flexiona las piernas hasta un ángulo de 90 grados y estira de nuevo. Repite 20 veces.lesión músculos isquiotibiales 2: curl femoral con pelota
  4. Retención de isquiotibiales. Ponte de rodillas sobre una colchoneta. Un compañero te sujeta los pies. Pon las manos detrás de la espalda e inclina el cuerpo hacia delante con la espalda recta. Aguanta la posición unos segundos.
  5. Skipping ruso. Desplázate con las piernas estiradas, dando grandes zancadas. Mantén las rodillas bloqueadas y los cuádriceps contraídos. Mejorarás la simetría, la fuerza y la potencia.lesión músculos isquiotibiales 3: skipping ruso

Calienta siempre para minimizar los riesgos. Y recuerda los estiramientos antes y después de correr o de realizar cualquier actividad deportiva.

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