Existe una posible relación entre la vacuna de AstraZeneca y casos de trombosis, pero los beneficios continúan siendo muy superiores a los riesgos. Es la conclusión a la que ha llegado la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) este miércoles tras la evaluación continua sobre el fármaco de Oxford.

Por el Dr. Pedro L. González, especialista en Medicina Preventiva y de Salud Pública y periodista científico

Después de un análisis en profundidad, se ha llegado a la conclusión de que los casos notificados de coágulos sanguíneos después de la vacunación con el suero de AstraZeneca, deben incluirse como posibles efectos secundarios inusuales de la vacuna.

La mayoría de los casos notificados han ocurrido en mujeres menores de 60 años dentro de las dos semanas posteriores a la vacunación. Al parecer se da una respuesta inmune, que conduce a una reacción de coagulación similar a la que se observa a veces en pacientes tratados con el anticoagulante heparina.

Los expertos de la EMA han insistido en que ni la edad ni el sexo son factores de riesgo añadido en este caso de extraño efecto secundario. Por eso no han abogado por modificar las pautas de aplicación de la vacuna de AstraZeneca, indicada para todos los grupos de edad a partir de 16 años, aunque la EMA recomienda que, en todo caso, se debe evitar administrarla a los menores de 30 años.

Sin embargo, la mayoría de los gobiernos sí han impuesto restricciones de edad y han fijado en los 60 años la menor edad a la que poner la vacuna de Oxford. En el Reino Unido, la edad se rebaja hasta los 30 años. A los menores de esa edad, se les debe ofrecer una vacuna alternativa, pero con condicionantes: tiene que haber otra vacuna disponible en su área; deben ser adultos sanos y no pueden presentar un alto riesgo de COVID-19.

Un estudio de la Universidad de Cambridge con datos de Reino Unido asegura que los beneficios de la inmunización se multiplican según aumenta la edad de los pacientes y la incidencia de la enfermedad.

El Winton Center for Risk Evidence Communication ha elaborado tres gráficos en los que expone, en función de tres escenarios de incidencia, el riesgo/beneficio potencial de vacunarse con el suero de AstraZeneca en función de la edad. Según ello, un mayor de 60 años tiene 70 veces más probabilidades de ingresar en la UCI por no vacunarse, que sufrir un trombo por el suero de AstraZeneca.

Mujer protegiéndose con mascarilla del COVID-19 en el autobús

Qué hacer si te han vacunado con Astrazeneca

Los expertos de la EMA recomiendan buscar asistencia médica de inmediato si se tienen los siguientes síntomas:

  • dificultad para respirar
  • dolor de pecho,
  • hinchazón en la pierna
  • dolor persistente en el vientre
  • síntomas neurológicos, incluidos dolores de cabeza intensos y persistentes
  • visión borrosa
  • pequeñas manchas de sangre debajo de la piel más allá del lugar de la inyección.

En el caso de que ya se haya recibido una primera dosis y se tengan menos de 60 años, los gobiernos aún no han decidido qué hacer cuando a las 12 semanas toque la segunda dosis. La OMS no recomienda utilizar otra vacuna distinta, pero se espera a una decisión conjunta de la Unión Europea.

Las investigaciones del fármaco apuntan a que el nivel de inmunización tras la primera dosis se sitúa en torno al 70%.

Fuentes: