La COVID-19 de larga duración o persistente, con sus múltiples secuelas, también se manifiesta en las personas vacunadas que experimentan una infección por el SARS-CoV-2. Así lo ha demostrado el primer estudio a gran escala que caracteriza los riesgos de las secuelas de la infección entre vacunados.

Por el Dr. Pedro L. González, especialista en Medicina Preventiva y de Salud Pública y periodista científico

El estudio, realizado por la universidad de Maryland, ha utilizado las enormes bases de datos del Departamento de Asuntos de los Veteranos de EE.UU. (el mayor sistema nacional integrado de prestación de asistencia sanitaria de EE.UU.) para caracterizar el riesgo y los incidentes a los 6 meses, en pacientes que sobrevivieron a los primeros 30 días de la infección COVID-19, una vez vacunados.

Se demuestra que, los vacunados que se infectan con el coronavirus, manifiestan una amplia gama de secuelas en el sistema pulmonar, así como otras secuelas, que incluyen trastornos cardiovasculares, trastornos de la coagulación, trastornos gastrointestinales, trastornos generales (por ejemplo, la fatiga), trastornos renales, trastornos de salud mental, trastornos metabólicos, trastornos musculoesqueléticos y trastornos neurológicos. Es posible que algunas secuelas estén mediadas por vías mecánicas del sistema inmunitario bajo la influencia de la vacunación.

En conjunto, los investigadores hallaron un mayor riesgo de muerte y de secuelas en las personas vacunadas que contrajeron COVID-19.  Este mayor riesgo se puso de manifiesto incluso entre los afectados cuya enfermedad aguda no requirió hospitalización.

Sin embargo, este riesgo era mayor aún entre las personas con COVID-19 que no fueron vacunadas previamente. Esto sugiere que la vacunación contra la COVID-19 otrora una reducción del riesgo de gravedad y de secuelas, pero no la anula del todo.

Paciente sometiéndose a test de antígenos.

 

Optimizar las medidas de prevención

Esta constelación de hallazgos subraya la necesidad de seguir optimizando las medidas de prevención de las infecciones por el coronavirus. En concreto, el uso de la mascarilla en interiores y en aglomeraciones. Los países con altas tasas de infección podrían acabar teniendo muchos casos de COVID persistente, incluso con las más altas tasas de vacunación, como demuestra el estudio ZOE en el Reino Unido.

De hecho, algunos expertos han descrito en sus trabajos que, si las personas infectadas con Delta exhalan un gran número de partículas infecciosas, podría permitir que Delta se replicara más fácilmente que otras variantes, incluso en personas totalmente vacunadas. Esta dosis más alta podría dar al virus una mejor oportunidad de mantenerse latente en el organismo o de provocar una respuesta inmunitaria hiperactiva, cualquiera de las cuales podría conducir a una COVID persistente.

La importancia de hacerse test de COVID-19 aunque estés vacunado

 En las agencias de investigación preocupa que los países con una elevada cobertura de vacunación dejen de lado las pruebas de COVID-19 a medida que disminuye la preocupación por las hospitalizaciones y las muertes. Sin embargo, las tasas de infección pueden subir, como ya está sucediendo en gran parte de Europa con las variantes del virus como la Delta que tiene mayor capacidad de transmisión o ahora la Omnicron que parece que multiplica varias veces la de la Delta.

De no hacerse un test y seguimiento adecuado a todo el mundo con síntomas, quienes tienen una infección leve o asintomática podrían no tener la información que necesitan para prevenir la COVID persistente. Es sencillo, si te sientes mal, hazte una prueba. Intentemos no condenar innecesariamente a miles de personas más al COVID persistente.

En cuanto a si los que ya padecen la COVID persistente deben o no vacunarse, aunque no está claro el potencial beneficio de la vacunación, no parece empeorar el curso de la enfermedad y, según algunos estudios, incluso podría mejorar. Por tanto, las autoridades recomiendan la vacunación de estas personas cuando les corresponda, con la vacuna y pauta recomendadas para su grupo de edad.

Referencias:

  • Ziyad Al-Aly, Benjamin Bowe, Yan Xie et al. Long Covid after Breakthrough COVID-19: the post-acute sequelae of breakthrough COVID-19, 15 November 2021, PREPRINT (Version 1) available at Research Square [https://doi.org/10.21203/rs.3.rs-1062160/v1]
  • Do vaccines protect against long COVID? What the data say NEWS FEATURE 23 November 2021
  • Community transmission and viral load kinetics of the SARS-CoV-2 delta (B.1.617.2) variant in vaccinated and unvaccinated individuals in the UK: a prospective, longitudinal, cohort study – The Lancet Infectious Diseases.
  • Complacency could condemn thousands more to long COVID. ZOE Covid Study. July 8, 2021