Pasar mucho tiempo en el agua predispone a sufrir esta infección. Aprende a prevenirla y tratarla.

La otitis externa es una inflamación y/o infección del canal auditivo externo. Se denomina comúnmente otitis del nadador pues es muy frecuente en niños, adolescentes y deportistas que pasan mucho tiempo en el agua.

¿Cuáles son las causas?

  • La humedad.
  • La temperatura extrema.
  • La piel muy seca del canal auditivo.
  • Lesiones o heridas en el canal auditivo.
  • Limpieza agresiva del canal auditivo.
  • Dermatitis que rasga y abre la piel en el canal auditivo.
  • Ausencia o escasez de cerumen, que protege el canal de microorganismos.

¿Qué síntomas vas a notar?

  • Supuración de un líquido seroso, amarillento y con mal olor.
  • Dolor agudo y muy molesto.
  • Picazón o escozor en el canal.
  • Edema y enrojecimiento del canal auditivo y la zona externa del oído.
  • Inflamación de los ganglios detrás de las orejas y dolor la presión.
  • Hipoacusia.
  • Fiebre leve.

Atento al tratamiento más adecuado:

En primer lugar, mientras dura la infección, es recomendable no estar en contacto con el agua. Sigue las recomendaciones de tu médico. En health Keeper by AXA tienes atención médica telefónica las 24h.

El médico te prescribirá:

  • Gotas antibióticas que deberás administrarte durante 7-14 días.
  • Corticoesteroides que ayuden a reducir la inflamación y con ello el picor.
  • Analgesia para disminuir el dolor, tipo ibuprofeno o paracetamol.

¿Qué puedes hacer para prevenir este tipo de infecciones?

  • Evita bañarte en aguas contaminadas, o sin condiciones óptimas de salubridad. Si lo haces, dúchate nada más salir y seca bien el conducto auditivo externo.
  • Si tienes propensión a las infecciones, utiliza alcohol con ácido bórico, que el médico puede recetarte. Seca la piel y evita que la humedad la reblandezca. Consulta a tu médico, no es de uso diario.
  • Sécate bien tras salir del agua. Cuidado con los bastoncillos de algodón. Hazlo de forma suave para no dañar la piel.
  • Retira tapones de cera, para que no quede agua residual.
  • Acelera la evaporación del agua en el oído, con una mezcla de vinagre y alcohol isopropílico. Se vierte en el oído y tras unos segundos se drena. Así se previene la proliferación de bacterias.
  • Utiliza tapones si el médico lo considera oportuno, para que no te entre agua.

Ten en cuenta estos consejos y disminuirás los riesgos de parecer otitis externa.

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