Es la sucesión de asanas más ejecutada en las clases de yoga. Una rutina circular de 12 movimientos que (entre otras muchas ventajas) nos ayuda a ejercitar el cuerpo y a relajar la mente. Si aún no conoces el Saludo al Sol, te lo revelamos; y si necesitas perfeccionar la técnica, te damos algunas claves.

 

En Axa Health Keeper existen especialistas en yoga y meditación que te aconsejarán los mejores ejercicios que puedes practicar.

 

 

Significado en Yoga del Saludo al Sol

 

El Saludo al Sol o Surya Namaskar es la secuencia de yoga más conocida y practicada en el mundo, que ayuda a activar el cuerpo, relajar las tensiones y calmar los pensamientos.

Esta secuencia dinámica de posturas (asanas) es una de las formas para honrar al Sol. Durante miles de años, los hindúes han venerado al sol, al que llaman ‘Surya’, como el corazón físico y espiritual del planeta y el creador de toda vida.

La palabra sánscrita ‘namaskar’ proviene de ‘namas’, que significa “inclinarse ante” o “adorar”. No obstante, los antiguos yoguis enseñaron que el sol exterior es en realidad una señal de nuestro propio “sol interior”, que corresponde a nuestro corazón espiritual.

 

Beneficios del Saludo al Sol

 

Las posturas del Saludo al Sol pueden ayudar a despertar la mente, energizar el cuerpo o prepararnos para dormir, en función de la hora en que las realicemos.  Repasemos algunos de sus múltiples beneficios:

1. Favorece las digestiones: estas asanas aumentan el flujo de sangre al tracto digestivo y estimulan la acción intestinal (peristalsis) lo que propicia la asimilación de los alimentos y la liberación de gases atrapados.

2. Fortalece el abdomen: su práctica regular ayuda a estar en forma y perder el exceso de grasa abdominal y tener un vientre más plano, ya que entrena los músculos del abdomen y mejorar la postura y el equilibrio.

3. Ventila los pulmones: puede actuar como agente desintoxicante, eliminando cantidad de dióxido de carbono y otros gases, y favoreciendo la capacidad respiratoria.

4. Promueve el sueño: es un ejercicio aconsejable para casos de insomnio. Su práctica calma la mente y facilita la calidad y la profundidad del sueño, gracias a las técnicas de respiración y a la relajación final.

5. Tonifica el sistema nervioso y mejora la memoria: en la Facultad de Medicina de Harvard han descubierto que, tras dos meses de practicar yoga, se aumenta la densidad de la materia gris en el hipocampo. La densidad de esta parte del cerebro puede incrementar la conciencia y mejorar la memoria y la capacidad de aprendizaje.

6. Ayuda a perder calorías: si se realiza a un ritmo rápido, estas posturas pueden ser un excelente ejercicio cardiovascular que ayude a la construcción muscular y a la pérdida de peso.

7. Refresca la piel: puede favorecer de la salud de la dermis, haciendo que la piel del rostro se muestre más radiante, joven y vital. Igualmente, puede ayudar a prevenir las arrugas e incluso mejorar las manchas y los estados de acné.

8. Mejora la flexibilidad muscular: su práctica diaria hace que el cuerpo sea más flexible, con mayor movilidad en la columna vertebral y en las extremidades.

9. Fortalece los senos: en las mujeres, amplia el pecho, estimulando y reafirmando los senos y embelleciendo los brazos. Ayuda a restaurar la elasticidad perdida, a través de la estimulación de las glándulas y el fortalecimiento de los músculos pectorales.

10. Ayuda a regular la menstruación: ayuda a normalizar los ciclos menstruales, así como a facilitar el parto. El yoga puede tener un efecto positivo en las glándulas pituitaria y suprarrenal, que controlan la regularidad y la duración del ciclo femenino.

Las personas con artritis, patologías cardíacas , movilidad reducida, embarazadas, etc. es conveniente que consideren una opinión médica antes de iniciarse en la práctica de yoga.

 

Saludo al sol, paso a paso

 

El Saludo al Sol se compone de 12 posturas que se realizan de forma seguida y sin pausa, sobre una esterilla o sobre el suelo.

1) Pranamasana (postura de oración): colócate en el borde de tu esterilla, mantén los pies juntos, expande tu pecho y relaja tus hombros. Mientras inhalas, levanta ambos brazos desde los lados y al exhalar, junta las palmas de las manos frente al corazón, en posición de oración.

2) Hastauttanasana (postura de los brazos levantados): inhala, levanta los brazos hacia arriba y hacia atrás, manteniendo los bíceps cerca de las orejas. El esfuerzo está en estirar todo el cuerpo desde los talones hasta las puntas de los dedos. Para ello, empuja la pelvis hacia adelante un poco.

3) Padahastasana (postura de manos a pies): exhala e inclínate hacia adelante desde la cintura, manteniendo la columna vertebral erguida. Expulsado el aire, baja las manos al suelo al lado de los pies. Dobla las rodillas, si es necesario, para que las palmas toquen el suelo.

4) Ashwa Sanchalanasana (postura ecuestre): inhalando, empuja la pierna derecha hacia atrás lo que más puedas. Lleva la rodilla derecha al suelo y mira hacia arriba. El pie izquierdo está entre las manos.

5) Adho Mukha Svanasana (postura de tabla): mientras coges aire, retira la pierna izquierda y pon todo el cuerpo en línea recta. Mantén los brazos perpendiculares al suelo.

6) Ashtanga Namaskara (saludo de ocho puntos): suavemente baja las rodillas al suelo y exhala, tira las caderas ligeramente atrás y deslízate hacia adelante. Las dos manos, dos pies, dos rodillas y el pecho y la barbilla deben tocar el suelo suavemente.

7) Bhujangasana (postura de la cobra): deslízate hacia adelante y levanta el pecho hacia arriba. Los hombros tienen que quedar alejados de las orejas, si lo necesitas, dóblalos. Inhala y empuja el pecho hacia adelante. Cuando exhales, empuja el ombligo hacia abajo.

8) Adho Mukha Svanasana (postura de montaña): suelta el aire y levanta las caderas y el coxis hacia arriba. El pecho queda hacia abajo en una postura de ‘V invertida’ (/ \). Si puedes, intenta mantener los talones en el suelo.

9) Ashwa Sanchalanasana (postura ecuestre):  lleva el pie derecho hacia adelante entre las dos manos, la rodilla izquierda hacia el suelo, presiona las caderas hacia abajo y mira arriba.

10) Padahastasana (postura de manos a pies): exhalando, lleva el pie izquierdo hacia adelante. Mantén las palmas en el suelo. Puedes doblar las rodillas, si es necesario. Si puedes, trata de tocar la nariz con las rodillas.

11) Hasta Uttanasana (postura de los brazos levantados): respirando, desenrolla (vértebra a vértebra) la columna hacia arriba. Una vez recto, sube las manos e inclínate un poco hacia atrás, empujando las caderas hacia afuera. Tus bíceps tienen que estar al lado de tus orejas.

12) Pranamasana: al exhalar, estira el cuerpo y luego baja los brazos. Relájate en esta posición y observa las sensaciones en tu cuerpo.

Los ejercicios anteriores constituyen la mitad de una ronda de Surya Namaskar. Para completarlo, repite los mismos movimientos, pero esta vez adelantando la pierna contraria.

 

¿Sabías que la frase que se usa para abrir y cerrar 
las clases de yoga, "namaste-te" significa "adorarte (tú)"?