Cualquier alimento o fármaco puede causar una reacción alérgica grave o shock anafiláctico. ¿Reconoces sus síntomas? Aprende cómo actuar en estos casos de emergencia y ayuda a evitar complicaciones graves.

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Definición de shock

El shock o choque se define en la Real Academia Española como el estado de profunda depresión nerviosa y circulatoria, sin pérdida de la conciencia, que se produce después de intensas conmociones, principalmente traumatismos graves y operaciones quirúrgicas.

En esta situación los tejidos no reciben suficiente aporte de sangre y no llega la cantidad de oxigeno necesario para que los órganos realicen sus funciones correctamente.

Se trata de una afección seria que requiere de un tratamiento urgente, ya que puede provocar daños irreparables en los órganos o, incluso, la muerte. Si detectamos que una persona está sufriendo un shock es importante ofrecer una actuación inmediata de primeros auxilios.

Tipos de shock

El estado de shock no es una enfermedad, sino una respuesta originada por traumatismos, reacciones alérgicas o fallo cardíaco, entre otros.  En función de la causa se clasifican tres tipos diferentes:

Shock cardiogénico: cuando tiene origen cardíaco, como un infarto de miocardio, en el que el corazón no bombea la sangre de forma adecuada.

Shock hipovolémico: ocurre cuando hay un volumen bajo de líquidos corporales. Por ejemplo, cuando existe una hemorragia grande y se ha perdido mucha sangre.

Shock anafiláctico: debido a una reacción alérgica grave, que puede dificultar la respiración y provocar erupciones cutáneas.

Qué es un shock anafiláctico

El shock anafiláctico o anafilaxia es una reacción alérgica grave, multisistémica, que progresa rápidamente y  puede poner en peligro la vida de una persona. Se considera un shock de este tipo cuando hay una bajada de tensión, arritmia, pulso débil y desfallecimiento.

Según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, se estima que afecta entre 3 y 30 personas de cada 100.000, aunque la prevalencia está aumentando en todo el mundo.

Las causas más frecuentes de alergia son alimentos (leche, frutos secos, huevo, pescado), fármacos y picaduras de abejas o avispas. En la infancia, los alimentos son la causa más importante y los fármacos son más frecuentes en adultos.

Posición antishock

Si se sospecha que alguien está sufriendo un shock anafiláctico, hay que actuar de inmediato:

1. Colocar a la persona en posición cómoda, tumbada, con las piernas elevadas para aumentar el flujo sanguíneo. Esta postura no es aconsejable en caso de vómitos o ahogo.

2. Los pacientes que estén inconscientes, pero que respiren, deben colocarse tumbados y de lado. Las mujeres embarazadas, mejor del lado izquierdo para evitar la compresión de la vena cava (que está a la derecha del abdomen).

3. Cubrirle con mantas o ropas para que no pierda calor.

4. Evitar los cambios posturales, especialmente el levantarse o mantenerse en pie, ya que puede empeorar los síntomas.

5. En caso de vómitos o ahogo, permanecer sentado.

6. Comprobar si lleva consigo medicamentos de emergencia. Administrarle la adrenalina autoinyectable. Hay que mantener la aguja durante 10 segundos en la piel.

7. Pedir ayuda médica lo antes posible, llamando por teléfono al 112 ó 061.

8. En caso de parada cardiorrespiratoria, hay que iniciar con maniobras de reanimación cardiopulomar o RCP.

Síntomas de un shock anafiláctico

El diagnóstico de una anafilaxia se realiza por los síntomas que presenta el paciente. Las señales de alarma aparecen rápidamente (en minutos o pocas horas) y progresivamente van afectando diferentes partes:

– Síntomas cutáneos: se manifiestan habones rojizos e hinchazón en la piel, la cara y la lengua se inflaman, dificultad para tragar y calor en manos y pies.

– Síntomas respiratorios: falta de aire, sensación de hinchazón en la garganta, silbidos en el pecho.

– Síntomas circulatorios: palpitaciones, disminución de la tensión arterial, mareo, dolor de cabeza.

– Síntomas digestivos: vómitos, náuseas, diarrea.

Tratamiento de un shock anafiláctico

La adrenalina intramuscular es el tratamiento empleado en la anafilaxia en cualquier ámbito y se debe administrar rápidamente.

Las personas en riesgo de sufrir un shock anafiláctico tendrían  que llevar siempre consigo los medicamentos autoinyectables. Además, su entorno (familiares, compañeros de trabajo, escuela, etc.) deberían poder reconocer los síntomas para poder actuar ágil y adecuadamente.

Si crees ser alérgico a algún medicamento, alimento o sustancia acude cuanto antes al alergólogo para un estudio.