‘Deporte’ y ‘agua’ son una combinación perfecta para la mejora de nuestro bienestar. Y es que ejercitarse en la piscina ayuda a tonificar el cuerpo, ganar flexibilidad y relajar las tensiones diarias.  Descubre por qué tantas personas se han apuntado ya a la gimnasia acuática. Tal vez tú seas el próximo en sumergirte…

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Qué es Aquagym

 

El Aquagym, fitness o gimnasia acuática es una modalidad derivada del aeróbic que se realiza normalmente en una piscina, con el objetivo de entrenar el cuerpo y tonificar la musculatura. El agua permite duplicar los efectos del ejercicio, ya que ofrece mayor resistencia pero generando menor impacto.

En los últimos años la práctica y demanda de Aquagym en los centros deportivos han aumentado notablemente, ya que ayuda a mantener o lograr un peso adecuado y, además, aporta numerosos beneficios para la salud.

A diferencia del aeróbic de suelo (ambos son entrenamientos cardio), el fitness acuático plantea la resistencia y flotabilidad del agua, lo que hace que activemos todos los grupos musculares. Pese a que la frecuencia cardíaca no aumenta tanto como el aeróbic tradicional, el corazón puede trabajar igual y el ejercicio bajo el agua puede bombear aún más sangre.

 

Beneficios del Aquagym

 

1. Fortalece la musculatura: dado que el agua fluye en múltiples direcciones, la resistencia en la piscina puede variar de 4 a 42 veces más que el aire, lo que garantiza que todos los grupos musculares del cuerpo se entrenen más duramente.

 

2. Quema calorías: la combinación de ejercicios de fuerza y ​​cardio con la resistencia en el agua garantiza que el cuerpo realice un entrenamiento muy completo. Además, si se tiene en cuenta el uso de pesas u otros accesorios, la temperatura del agua, su volumen y flotabilidad, podemos llegar a quemar unas 400 calorías en una hora.

 

3. Aumenta la resistencia: a diferencia del levantamiento tradicional de pesas, que requiere que el cuerpo empuje y jale el peso en contra de la gravedad, la resistencia en el agua es más natural y necesita que el cuerpo se esfuerce a través del fluido y no contra él.

 

4. Mejora la rehabilitación: la flotabilidad del agua ayuda a eliminar parte del impacto que tiende a afectar el cuerpo cuando realizamos ejercicio físico. Esto es particularmente ventajoso para aquellos que están en rehabilitación física. Se ha demostrado que puede aumentar la fuerza, reducir el dolor y disminuir el tiempo de recuperación.

 

5. Cuida las articulaciones: los deslizamientos en el agua permiten un ejercicio muscular, con una barrera de seguridad para las articulaciones, evitando que se desgasten y manteniéndolas en forma. Por ello, se recomienda en casos de artritis, osteoporosis y articulaciones débiles, porque la densidad del agua permite una fácil movilidad y de bajo impacto.

 

6. Reduce la presión arterial: la fuerza del agua influye también en la sangre y permite que su flujo circule de manera más efectiva por el cuerpo, disminuyendo la presión arterial y, a la larga, reduciendo la frecuencia cardíaca en reposo. Así lo publica un estudio reciente de la Universidad de Texas.

 

7. Potencia el equilibrio: una investigación publicada en el Journal Physical Therapy Science concluyó que los ejercicios acuáticos pueden ayudar a los ancianos a prevenir caídas y mejorar sus patrones de marcha. Tras 12 semanas de tratamiento con agua se comprobó que había aumentado su fuerza física, flexibilidad y equilibrio, lo que a su vez ayudaría a mejorar la capacidad de reacción de los ancianos.

 

8. Facilita el parto: según un estudio de la Universidad de Granada, el ejercicio físico acuático moderado durante el periodo de gestación aporta beneficios tanto a la mujer embarazada como al feto. Se vincula la actividad física con un parto más fisiológico y con una reducción del número de cesáreas y partos instrumentados. Además, previene la ganancia excesiva de peso de la mujer, disminuye el riesgo de diabetes gestacional y de hipertensión arterial.

 

9. Alivia el estrés: el ambiente acuático puede ayudar a aliviar el estrés y la tensión, una vez que nos sumergimos en el agua y a medida que los músculos se aflojan. Observar los cuerpos en el agua en movimiento puede ser una de las actividades más relajantes y que ayudan a elevar los estados de ánimo negativos.

 

 

Ejercicios en el agua

 

Caminar o trotar: ponte en una zona de la piscina en la que el agua te llegue al pecho o a la cintura. Camina unos 10-20 pasos hacia adelante, y luego hacia atrás. Alterna el trote durante 30 segundos y camina otros 30 segundos, durante 5 minutos.

Avances laterales y hacia adelante: con un pie apoyado en la pared de la piscina, da un paso grande hacia adelante con la otra pierna. Regresa a la posición inicial y repite con la otra pierna. Para una zancada lateral, mira hacia la pared de la piscina y da un paso hacia el lado. Repite en el otro lado. Haz 3 series de 10 zancadas con cada una.

Bicicleta de aguas profundas: en la parte más honda, enróllate 1-2 churros (una pieza cilíndrica larga de espuma que flota) alrededor del tronco y apoya los brazos encima de los churros. Mueve las piernas como si estuvieras montando una bicicleta durante 3-5 minutos.

Levantamiento de brazos: coge una mancuerna de piscina en cada mano y aguanta con los brazos a los lados. Dobla los codos a 90 grados. Sube y baja los brazos hacia la superficie del agua, mientras que los codos permanecen flexionados. Repite 3 series de 10 veces.

Levanta la rodilla: contra la pared de la piscina con ambos pies en el suelo. Levanta una rodilla como si estuvieras dando un paso grande. Dobla y estira la rodilla 10 veces, y luego repite con la otra pierna. Completa 3 series de 10 en cada pierna.

Planchas en el agua: de pie en la piscina, sostén un churro verticalmente con ambas manos. Presiónalo hacia abajo en el agua e inclínate hacia adelante hasta que tu cuerpo, esté totalmente inclinado, manteniendo la cabeza fuera del agua. Intentar estar 1 o 2 minutos.

 

La mayoría de las clases de Aquagym duran una hora, son grupales y crean un ambiente agradable y distendido al ritmo de música. Asimismo, existe un amplio abanico de modalidades de gimnasia en el agua para elegir; desde aqua zumba, hasta yoga o spinning acuático.

Aquagym es una forma efectiva y atractiva para que personas (de todas las edades y sea cual sea su condición física)  incorporen ejercicios aeróbicos y de fuerza a su rutina diaria.

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