Nuestra mente funciona mejor cuando sabe que hay alguien cerca. Y es que, al tener compañía, se activan unas neuronas sociales, que nos hacen ofrecer nuestra mejor versión. Explicamos lo último que han descubierto los científicos.

En AXA Health Keeper tenemos psicólogos y terapeutas que puede ayudarte a conocerte mejor. Pregúntales.

Cuando nos juntamos con otras personas, no somos iguales que cuando estamos solos, y nuestra materia gris tampoco. En realidad, somos mejores.

La prueba del espíritu colectivo se ha encontrado recientemente en las neuronas sociales, unas células nerviosas del encéfalo que solo se activan en equipo.

Qué es el cerebro social

El ‘cerebro social’ es un concepto creado por las neurociencias, que hace referencia a la capacidad innata para relacionarnos con los demás.

Varios estudios han demostrado que existen circuitos cerebrales diferentes cuando estamos con otros y que intervienen en el aprendizaje, en la empatía y en el desarrollo cognitivo.

Según los expertos, la sola presencia de semejantes en nuestro entorno hace que el cerebro cambie su manera de trabajar.

Aprendizaje social

Las personas somos capaces de procesar y comparar todo lo que percibimos de fuera con nuestros propios sistemas emocionales.

Asimismo, tenemos la capacidad de transformar el comportamiento que vemos en los demás en hipótesis acerca de lo que esas personas sienten y planean. Y eso nos hace aprender y evolucionar.

De hecho, el lenguaje, la literatura o la tecnología no serían posible si no supiéramos colaborar estrechamente unos con otros.

Las capacidades sociales están en la esencia de los que nos hace humanos, son nuestro auténtico superpoder.

Las partes del cerebro social

La ciencia ha demostrado que nuestras neuronas les dan a nuestros congéneres absoluta prioridad.

La Universidad Ruhr (Alemania) demostró en 2016 que el encéfalo atiende a lo relacionado con las acciones cotidianas de otros y que otorga prioridad absoluta a la información social.

Hasta hace poco se creía que el cerebro catalogaba el mundo en dos categorías, ‘animado’ e ‘inanimado’. Sin embargo, la Universidad de Trieste encontró que se había obviado la categoría ‘social’. Y es que existen circuitos propios de neuronas dedicadas a detectar todo lo que atañe a grupos de individuos de nuestra especie.

Esto significa que (con intención o sin ella) nos pasamos el día aprendiendo de los demás. La experiencia ajena es nuestra mejor maestra. Los expertos lo llaman “el aprendizaje observacional”.

Ejercicio físico en grupo

En compañía, lo hacemos mejor

Las implicaciones de estar acompañados van mucho más allá del aprendizaje social.

El Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia (CNRS) ha descubierto que existen neuronas sociales (que solo funcionan en presencia de otros) y neuronas asociales (que únicamente intervienen en soledad). Cuanto más intensamente se activan las primeras, mejor hacemos la tarea que tenemos entre manos.

Esto explicaría por qué en presencia del profesor solemos ejecutar mejor un examen y otras tareas simples, que cuando nos dejan solos. Esta capacidad se denomina “facilitación social”.

Sea memorizando, resolviendo problemas o clasificando objetos de forma mecánica, cosas que aparentemente no tienen nada que ver con otro individuo, el cerebro trabaja de otra forma si hay personas cerca. Aunque no interactuemos con ellas, ni las miremos siquiera.

Ventajas de hacer cosas en grupo

Analgesia. La Universidad de Oxford concluyó que tener muchos amigos aumenta la tolerancia de las neuronas al dolor. El apego social libera opioides en el cebero con efectos similares, o incluso, superiores a los de la morfina.

Agilidad mental. Contar con una nutrida red social y de amistades frena el declive cognitivo y la pérdida de retentiva al cumplir años. Eso sí, las relaciones tienen que ser positivas, cálidas y sinceras para que se produzca el efecto beneficioso sobre el encéfalo.

Resolución de problemas. En grupos de tres, cuatro y cinco personas resolvemos problemas más rápido que en solitario. Esto se debe a la capacidad de trabajar juntos para generar respuestas correctas, rechazar las erróneas y procesar la información con efectividad.

Baño de endorfinas. La risa social, en grupo, libera un torrente de endorfinas que contribuye a crear y a reforzar vínculos. Además, nos hace sentir placer y serenidad.

Deporte. Hacer ejercicio físico en grupo mejora la salud mental y reduce el estrés un 26% más que practicarlo en soledad.

Como vemos, nuestro cerebro es social y funciona mejor si estamos en compañía. Y es que interactuar con otras personas está en nuestra naturaleza y nos aporta múltiples beneficios.

Fuentes:

Pain tolerance predicts human social network size. Johnson, KA., Dunbar, R. Sci Rep 6, 25267 (2016). https://doi.org/10.1038/srep25267

Social and asocial prefrontal cortex neurons: a new look at social facilitation and the social brain. Marie Demolliens, Faiçal Isbaine, Sylvain Takerkart, Pascal Huguet, Driss Boussaoud Social Cognitive and Affective Neuroscience, Volume 12, Issue 8, August 2017, Pages 1241–1248, https://doi.org/10.1093/scan/nsx053

Large-Scale Meta-Analysis of Human Medial Frontal Cortex Reveals Tripartite Functional Organization.   Alejandro de la Vega, Luke J Chang, Dartmouth College, Marie T Banich, Tor D Wager, Tal Yarkon. June 2016The Journal of Neuroscience: The Official Journal of the Society for Neuroscience 36(24):6553-6562. DOI:10.1523/JNEUROSCI.4402-15.2016

Social groups have a representation of their own: Clues from neuropsychology. Raffaella I., Andrea Carnaghi, Erika Improta, Ana Laura Diez & Maria Caterina Silveri. Pages 85-96 | Received 27 Jul 2013, Accepted 15 Dec 2013, Published online: 15 Jan 2014. https://doi.org/10.1080/17588928.2013.876981

Intentional action processing results from automatic bottom-up attention: An EEG-invesitgation into the Social Relevance Hypothesis using hypnosis, Consciousness and Cognition. E. Neufeld, E. C. Brown, S. Lee-Grimm, A. Newen, M. Brüne (2016): n, DOI: 10.1016/j.concog.2016.03.002. https://news.rub.de/english/press-releases/2016-04-01-brain-research-brain-processes-social-information-high-priority

Las claves del cerebro social. Elena Sanz. Muy Interesante Neuro & Psico, 2021.