El 12 de marzo se celebra el Día Mundial del Glaucoma. Es una enfermedad ocular difícil de detectar y que causa daños irreversibles en la visión. Te explicamos qué es el glaucoma ocular, síntomas y tratamiento.
En AXA Heatlh Keeper tienen oftalmólogos que te recomendarán las pruebas y revisiones para que cuides de tus ojos. Puedes registrarte aquí.

Qué es el glaucoma ocular

Es una enfermedad ocular en la que se produce un daño en el nervio óptico secundario, normalmente consecuencia de un aumento de presión intraocular, que da lugar a una pérdida de visión importante.
Los daños producidos por el glaucoma son irreversibles, por tanto, el diagnóstico precoz es muy importante. El problema reside en que el glaucoma no suele producir síntomas hasta que la enfermedad está muy avanzada, lo que dificulta su tratamiento y abordaje.
Los mecanismos que causan esta enfermedad no están del todo claros, pero se cree que un aumento de la presión dentro del globo acular, podría ser el factor determinante y por ahí se encaminan todos los pasos de la prevención.

Glaucoma mecanismo de acción

Las cámaras anterior y posterior del ojo, son dos espacios llenos de un líquido transparente llamado humor vítreo. El equilibrio entre la producción y eliminación del humor vítreo determina que la presión intraocular se mantenga constante (entre 12 y 21 mm Hg). Si el sistema de drenaje del ojo no funciona correctamente, como sucede en el glaucoma, la presión se eleva y se daña el nervio óptico, produciendo pérdida de visión.
glaucoma

Glaucoma tipos.

El glaucoma más habitual es el glaucoma de ángulo abierto. El daño al nervio es muy lento y la pérdida de visión es progresiva. Como generalmente no produce más síntomas, se suele diagnosticar en una revisión rutinaria, pero muchas veces la enfermedad está ya bastante avanzada.
El otro tipo de glaucoma, menos habitual, es el glaucoma de ángulo cerrado. El iris, en este tipo de pacientes, está muy cerca del ángulo de drenaje y lo tapona.
Si el bloqueo es completo la presión aumentaría rápidamente. Este caso se denomina ataque agudo y se acompaña de otros síntomas como visión borrosa, cefalea, dolor en el ojo, náuseas y vómitos y/o visión de luces o aureolas.
Es un evento de emergencia que precisa de una actuación rápida para evitar la completa pérdida de la visión. El glaucoma de ángulo cerrado también puede en un principio desarrollarse de manera más progresiva y no presentar síntomas hasta el desencadenamiento de un ataque.
Existe un tercer tipo de glaucoma, poco frecuente y de difícil diagnóstico denominado glaucoma de tensión normal, en el que los pacientes tienen una presión ocular dentro de los rangos normales, pero muestran signos de glaucoma como puntos ciegos en el campo de la visión y daño del nervio óptico.

Glaucoma tratamiento

Hay diversos tipos de tratamientos, que van destinados a controlar la presión dentro del ojo. El daño ya producido al nervio no se puede revertir, pero sí se podría ralentizar su progresión, para enlentecer lo más posible la pérdida de visión.
Los tratamientos se basan en medicación, en forma de colirios y/o cirugía láser o tradicional. Todos los tratamientos van destinados a frenar la producción de humor vítreo o a mejorar su drenaje.
Unos hábitos de vida saludables, como hacer ejercicio de forma regular, descansar adecuadamente, tener controlada la presión arterial, proteger los ojos del sol y de la contaminación, llevar una dieta equilibrada y rica en vitamina A, C y antioxidantes y realizarte periódicamente revisiones oculares puede ayudarte a prevenir la aparición de esta importante enfermedad.
Busca en AXA Health Keeper a todos los profesionales que te ayudarán a mantenerte sano y en forma.