Estamos en una sociedad que rinde culto a la comida. Y que cada día está más preocupada por evitar el sobre peso y la obesidad y los riesgos que conllevan. Pero existen algunos trastornos alimenticios, que afectan a personas muy jóvenes y que son igualmente muy preocupantes. Hoy queremos conocer qué es la bulimia y sus diferencias con la anorexia.

No dudes en consultar a nuestros endocrinos y nutricionistas para evitar llegar a extremos peligrosos para tu salud y si estás agobiado pide ayuda a nuestros psicólogos. Regístrate y consúltales.

Qué es la Bulimia.

La bulimia (bulimina nerviosa) es un trastorno alimentario que se caracteriza por una pérdida de control sobre la comida. Se producen ingestas excesivas (atracones) en poco tiempo y conductas compensatorias como vómitos provocados o uso indiscriminado de laxantes.

Existe un miedo irracional a engordar y una percepción equivocada de cuerpo, pero estos pacientes no son capaces de dejar de comer (como en la anorexia), porque tienen un grado ansioso muy elevado. Tras hacerlo, sin embargo, se sienten culpables y tratan de remediarlo con métodos muy peligrosos.

Puede no haber una pérdida de peso exagerada (como sí lo hay en la anorexia), pero sí existe un sentimiento emocional de vergüenza, angustia y culpa muy importante.

Bulimia. Causas.

No existe una causa física concreta que produzca este trastorno.

La percepción delirante de uno mismo es una cuestión psicológica. Existen factores sociales y emocionales que ayudan a desencadenarla: Un desengaño amoroso, presión social por parecerse a un modelo equivocado de belleza, muerte de un familiar, alejamiento familiar, separación de los padres, fracasos personales (escolares, deportivos, de amistad…).

Normalmente esta enfermedad se da en adolescentes, más en mujeres (aunque no es exclusiva), responsables y perfeccionistas que en un determinado momento dejan de verse bien y achacan todos sus problemas a su aspecto físico.

Los síntomas más característicos son: Preocupación excesiva por los alimentos y sus nutrientes, irritabilidad, bajo rendimiento, estreñimiento y episodios de diarrea, pérdida de la flora bacteriana, colitis e infecciones recurrentes. Pierden esmalte dental por los continuos vómitos y pueden presentar úlceras en la boca y la garganta. Sus uñas y su pelo están frágiles y pueden sufrir anemia y deshidratación, así como falta de potasio. En ocasiones se vuelven adictos al deporte, lo que les da cobertura para después darte atracones de comida. Muchos terminan en la vigorexia, que es otro trastorno igualmente peligroso.

El tratamiento pasará por una terapia conductual, fármacos antidepresivos y modificación de hábitos alimentarios. Siempre con el acompañamiento y vigilancia de los profesionales sanitarios y de la familia, cuyo apoyo es esencial en todo el proceso.

bulimina y anorexia

Bulimia y anorexia.

La anorexia es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por un temor incontrolable por aumentar de peso y un concepto de la imagen propia distorsionado. Esto lleva a los pacientes a dejar de comer, lo que acarrea una gran pérdida de peso y la posibilidad de llegar a un estado de desnutrición.

Al igual que en la bulimia, no existe una causa concreta, sino un grupo de situaciones que actúan como desencadenante: Un fracaso amoroso, o escolar, un problema familiar, falta de conexión con el grupo, modelos estéticos equivocados…

Síntomas de la anorexia

Comienzan a perder peso, porque se saltan comidas o comen muy poca cantidad. Rechazan su cuerpo y a pesar de su delgadez verbalizan su percepción de tener sobrepeso. El peso adecuado para su estatura, edad y complexión se les antoja muy por encima de sus deseos. Están débiles pero hiperactivos, ojerosos, duermen mal, bajan sus calificaciones o su rendimiento laboral, se obsesionan con el deporte, su carácter se modifica para mal y en las mujeres puede desaparecer la menstruación. Tienen siempre frío y utilizan trampas o excusas para no comer, o hacerlo siempre en privado. Sufren anemia, hipotensión, estreñimiento, piel seca, arritmias, uñas y pelo quebradizo y pérdidas dentales.

En ocasiones, son los propios familiares los que normalmente se dan cuenta del problema y buscan solución y en otros casos es el entorno, de amistades, o escolar, el que alerta a los familiares.

El tratamiento pasa por un acompañamiento psicológico, recuperación del peso perdido y adquisición y hábitos alimentarios saludables.

Prevención de la anorexia y la bulimia.

La prevención de estos trastornos pasa por un trabajo conjunto de la sociedad y las familias:

  • Cambiar el patrón de belleza.
  • Evitar los perfeccionismos.
  • Comer en familia.
  • Promover hábitos saludables (deporte, cultura, dieta equilibrada, 5 comidas al día…)
  • Cultura alimentaria (alimentos sanos, recetas, talleres, educación primaria…).
  • Críticas constructivas, nunca relacionadas con la apariencia.
  • Aceptar las cualidades propias y ajenas y las limitaciones.
  • Comunicación y vigilancia, por parte de la comunidad educativa, familia y amigos.

No te obsesiones con el peso ideal, ni hagas caso de las dietas milagrosas que circulan en internet. De verdad. NO funcionan. Sigue una dieta lo más variada posible, come de todo (incluso una pizza de vez en cuando) y haz ejercicio regular, el que más te guste. Puede ser alpinismo, patinar o bailar, la disciplina es lo de menos.

Equilibra tu vida en todos los sentidos y pide ayuda siempre que dudes. AXA Health Keeper estará siempre para aconsejarte.