Se la conoce como la “asesina silenciosa”, porque no suele acompañarse de síntomas. Medirse la presión arterial es la única manera de detectarla. Una vida activa, comer bien y mantener un peso saludable pueden ayudarnos a prevenirla.

En AXA Health Keeper contamos con un amplio cuadro médico que puede dar respuesta a cualquier afección. Regístrate.

El corazón ejerce presión sobre las arterias para que lleven la sangre a los órganos del cuerpo.

Cuando esa presión se eleva de forma continuada aparece la hipertensión, que afecta más de 1.200 millones de personas en todo el mundo.

Este trastorno no provoca síntomas y por ese motivo, el 48% de los hipertensos no saben que padecen esta afección, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Qué es la presión arterial

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias, que son grandes vasos por los que circula la sangre.

Esa tensión es esencial para que la sangre circule por el organismo y pueda transportar los nutrientes necesarios a todas las células.

Además, también ayuda a que los glóbulos rojos lleguen a los tejidos y se produzca oxigenación y combustión necesarias para obtener energía.

Qué es la hipertensión

Se considera hipertensión cuando la presión arterial es demasiado elevada, según la Fundación Española de Cardiología.

La presión arterial elevada conlleva a que el corazón, las arterias y los riñones realicen un sobreesfuerzo. Esto aumenta el riesgo de padecer infartos cerebrales y de miocardio, e insuficiencia renal y cardiaca.

Además, si la hipertensión arterial se acompaña de obesidad, tabaquismo, colesterol alto o diabetes, el riesgo de padecer infartos cerebrales o de miocardio se multiplica.

Una mala alimentación (rica en sal y grasas saturadas, y pobre en vegetales), el sedentarismo, el consumo de tabaco y alcohol y el sobrepeso son factores de riesgo de hipertensión. 

Síntomas de la hipertensión

Se conoce a la hipertensión como ‘la asesina silenciosa’. Y es que la mayoría de hipertensos ignoran que lo son, porque la enfermedad no siempre va acompañada de síntomas.

Por eso, es importante medirse la tensión al menos una vez al año, a partir de los 35 años.

Asimismo, la dolencia puede presentarse de varias maneras:

Cefaleas matutinas

Hemorragias nasales

Ritmo cardiaco irregular

Alteraciones visuales y acúfenos (zumbidos)

De esta manera, la hipertensión grave puede provocar cansancio, náuseas, vómitos, confusión, ansiedad, dolor torácico y temblores musculares.

La única manera de detectar la hipertensión es recurrir a un profesional para que mida nuestra presión arterial.

Cuando la presión arterial es normal y cuando alta

Para medir la presión arterial se observan la presión sistólica (máxima), que se obtiene en cada contracción del corazón, y la diastólica (mínima), referida a cada relajación cardíaca.

La presión arterial se mide en milímetros de mercurio (mmHg).

Presión arterial normal. Se sitúa entre 120-129 mmHg (máxima) y 80-84 mmgHg (mínima). Cifras más bajas pueden considerarse normales, si no provocan ningún síntoma.

Presión arterial normal-alta. La máxima está entre 130-139 mmHg y la mínima entre 80-89 mmHg. En personas diabéticas, los niveles superiores a 140/85 mmHg también son altos.

Tratamiento para la hipertensión

Medicación. Pregunta al médico qué fármacos debes tomar para controlar la presión arterial e infórmate de los posibles efectos secundarios que pueden aparecer.

No fumar. El tabaco aumenta la presión y la frecuencia cardiaca. Dejar de fumar tiene efectos positivos sobre la hipertensión y pueden ser incluso mayores que los de un medicamento.

Frutos rojos. Gracias a sus flavonoides, protegen de hipertensión. El Instituto de Salud Pública de Finlandia encontró que su consumo regular puede prevenir dolencias cardiovasculares.

Hacer deporte. Entrena 30 minutos al día, de 3 a 5 días a la semana. La Universidad de Bristol afirmó que combinar ejercicios de fuerza y resistencia da resultados similares a los fármacos.

Meditar. Hacerlo regularmente reduce la presión arterial. La Universidad de Kent (EE.UU.) halló que la meditación es una herramienta valiosa para tratar la hipertensión.

Reducir la sal. Disminuir la sal es imprescindible para que cualquier tratamiento funcione. Esto es, no tomar más de 5 g por día (una cucharadita de café). Sustitúyela por especias.

Infusiones. Bajo supervisión médica, puedes combinar la medicación con tisanas. La pasiflora, el espino blanco y el olivo ayudan. Hazlas en decocción y toma de una a tres tazas al día.

Aunque estos consejos pueden ayudar a disminuir la presión arterial, en ningún caso se deben cambiar los medicamentos por el deporte o la meditación.

Como ves, una alimentación equilibrada, la práctica de ejercicio regular, evitar el tabaco y el alcohol son clave para tener una presión arterial equilibrada.

Evalúa tu riesgo cardiovascular 
con el Test de la App.

Fuentes:

Hipertensión. Prevención. Pacientes. Dr. Alfonso Valle Muñoz. Fundación Española del Corazón. https://fundaciondelcorazon.com/prevencion/riesgo-cardiovascular/hipertension-tension-alta.html

Hipertensión. 25 de agosto de 2021. Organización Mundial de la Salud. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hypertension

Favorable effects of berry consumption on platelet function, blood pressure, and HDL colesterol. Iris Erlund, Raika Koli, Georg Alfthan, Jukka Marniemi, Pauli Puukka, Pirjo Mustonen, Pirjo Mattila, Antti Jula. The American Journal of Clinical Nutrition, Volume 87, Issue 2, February 2008, Pages 323–331, https://doi.org/10.1093/ajcn/87.2.323

How does exercise treatment compare with antihypertensive medications? A network meta-analysis of 391 randomised controlled trials assessing exercise and medication effects on systolic blood pressure. Naci H, Salcher-Konrad M, Dias S. British Journal of Sports Medicine 2019;53:859-869. https://bjsm.bmj.com/content/53/14/859

«Current Perspectives on the Use of Meditation to Reduce Blood Pressure». Carly M. Goldstein, Richard Josephson, Susan Xie, Joel W. Hughes. International Journal of Hypertension, vol. 2012, Article ID 578397, 11 pages, 2012. https://doi.org/10.1155/2012/578397