Para conservar en buen estado la fruta fresca es fundamental guardarla en un lugar fresco, seco y protegido de la luz solar. Algunas piezas no deben guardarse en el frigorífico y otras sí. Te contamos cómo organizar adecuadamente tu frutero para que disfrutes al máximo del sabor y los beneficios nutricionales de la fruta fresca.

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La nevera fue un gran descubrimiento que mejoró la seguridad alimentaria en los hogares. Desde hace más de un siglo, ayuda a prolongar la vida útil de los alimentos y a mantenerlos frescos y en buenas condiciones. Y es que, a bajas temperaturas, los microorganismos crecen de manera más lenta (incluso se detienen) y evitan que la fermentación aparezca antes de tiempo. De esta forma, se pueden evitar muchas infecciones e intoxicaciones alimentarias.

Sin embargo, a pesar de las múltiples ventajas que tienen las neveras, a los consumidores les surgen multitud de dudas a la hora de organizarlas correctamente y desconocen qué tipo de alimentos han de guardarse en ellas, durante cuánto tiempo y cuáles no deberían formar parte de la comunidad alimentaria frigorífica.

Dónde guardar la fruta fresca

Las frutas frescas no escapan de esa indecisión doméstica. La máxima principal es que, para conservarlas en buen estado, es fundamental guardarlas en un lugar fresco, seco y protegido de la luz solar. La nevera puede ser un buen lugar, siempre que se coloquen en la parte menos fría y siempre aisladas de otros alimentos para aumentar su vida útil.

Aun así, no todas las frutas frescas que adquirimos en los supermercados deben introducirse en la nevera si queremos que se conserven adecuadamente. Estas son algunas indicaciones más concretas de cómo conservar cada fruta para disfrutar al máximo de su sabor y de su calidad nutritiva:

 

EN EL FRIGORÍFICO

A TEMPERATURA AMBIENTE AMBOS
(temperatura ambiente unos días
y, después, en nevera)
Bayas y frutos del bosque: arándanos, moras, fresas, frambuesas

Cerezas

Higos

Manzana (más de 7 días)

Melón

Piña

Uvas

Fruta cortada

Manzana (hasta 7 días)

Melón (madurará rápidamente)

Piña, granada, caqui y papaya

Sandía (en un lugar oscuro y seco)

Tomate (lejos del sol o el calor)

Aguacate

Cítricos: mandarinas, pomelos, limones, limas, naranjas

Frutas de hueso: nectarinas, melocotones, ciruelas, albaricoque

Kiwi

Mango

Plátanos

Pera

 

Recomendaciones por tipo de fruta

Frutas de nevera:

  • Bayas y frutos del bosque: los arándanos, las moras, las fresas y las frambuesas son frutos muy delicados. No deben lavarse hasta que estén listos para comer. Mantenlos en el frigorífico en recipientes secos y cubiertos. Las bolsas de plástico con pequeñas aberturas ayudarán a mantener estos frutos frescos durante más tiempo, liberando la humedad. Cuando vayas a consumirlas, lávalas suavemente.
  • Cerezas y uvas: guárdalas en la nevera sin lavar y en sus envases de plástico hasta que estén listas para lavarlas y comerlas. Las bolsas de plástico con pequeñas aberturas ayudan a mantenerlas frescas durante más tiempo.
  • Manzana: como productoras de etileno, almacénalas lejos de otros productos. Puedes guardarlas en el refrigerador más de una semana.
  • Melón: almacénalo en la nevera, incluso antes de ser cortado, para que no madure tan rápidamente.
  • Piña: almacénala colocada del revés durante uno o dos días en la nevera para permitir que el dulzor se extienda por toda la fruta.
  • Plátano: puedes guardarlos en la nevera. Ennegrecerán, pero no perderán su calidad nutritiva. Si los envuelves en papel de periódico, podrás evitar el oscurecimiento de la piel.
  • Fruta cortada: refrigera todos los productos que compres cortados o pelados.

Que frutas no se deben guardar Recomendaciones

Frutas a temperatura ambiente:

  • Manzana: como productoras de etileno, almacénalas lejos de otros productos. Puedes guardarlas en el refrigerador más de una semana.
  • Melón: puedes almacenarlo a temperatura ambiente, pero ten en cuenta que madurará rápidamente.
  • Piña: almacénala colocada del revés durante uno o dos días a temperatura ambiente para permitir que el dulzor se extienda por toda la fruta. Ten en cuenta que madurará más rápido.
  • Sandía: pueden guardarse en un lugar oscuro y seco, lejos de otros productos. Si lo cortas, consérvalo en el frigorífico.
  • Tomate: almacénalos siempre a temperatura ambiente. El frigorífico hará que se pudran rápidamente. Mantenlos sueltos en un recipiente lejos del sol o del calor. Lávalos justo antes de usarlos.

Frutas a temperatura ambiente y nevera:

  • Aguacate: déjalos madurar en la encimera de la cocina y, luego, consérvalos en el frigorífico.
  • Cítricos: mantenlos en un lugar fresco y seco y prolonga la vida útil de las mandarinas, los pomelos, los limones, las limas y las naranjas guardándolas en el cajón inferior del frigorífico o en una bolsa de malla en la nevera.
  • Frutas de hueso: guarda las nectarinas, los melocotones y las ciruelas en una bolsa de papel en el mostrador hasta que estén maduras y, luego, consérvalas en el frigorífico. Durarán unos días más.
  • Mango y pera: pueden madurar a temperatura ambiente en una bolsa de papel y deben refrigerarse para un almacenamiento más prolongado.
  • Plátano: mantén los plátanos verdes fuera de la nevera y déjalos madurar en la encimera de la cocina. Si los metes en el frigorífico, pueden ennegrecer, pero no perderán su calidad nutritiva. Si los envuelves en papel de periódico, podrás evitar el oscurecimiento de la piel.

Ten en cuenta, además, que las frutas de corta conservación (plátanos, melocotón o peras) no deben guardarse junto a las de larga conservación (como cítricos o manzanas). Se podrían generar sabores extraños y las piezas se estropearían más fácilmente. Y no descartes el congelador como lugar para conservar las frutas. De hecho, congelarlas es una forma rápida de preservarlas en su máxima madurez y calidad nutricional.

Ante todo, recuerda la importancia de tomar 3 piezas de fruta fresca al día. Invertirás en salud por su alto contenido en agua, su aporte de fibra y por ser fuente de vitamina C y antioxidantes. ¡Cuida tu alimentación!

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Fuentes:

  • Half your plate
  • American Heart Association
  • Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)