Primeros auxilios ante un golpe de calor

Un golpe de calor es un acontecimiento sanitario que se produce como consecuencia de un aumento en la temperatura corporal por encima de 40 grados.

Influye la temperatura ambiente, la humedad, el ejercicio físico y la sudoración.

En el golpe de calor, la causa es el calor y su efecto en el organismo, aunque te haya dado el sol directamente en la piel. Es diferente a la insolación que se produce por una exposición directa al sol, en especial en la cabeza, durante un tiempo prolongado.

Cuando la temperatura ambiente es muy alta y la temperatura corporal rebasa los 37grados, tu cuerpo se auto refresca sudando. Si la humedad es muy alta, la sudoración es más lenta y el calor corporal sigue subiendo.

El golpe de calor activo, es frecuente en deportistas que durante una sesión de entrenamiento demasiado intensa, bajo temperaturas de más de 27 grados y humedad de más del 40%, se deshidratan y sufren una hipertermia.

¿Reconocerías los síntomas clásicos del golpe de calor?

Mareo, confusión, desorientación, fatiga intensa, sudoración excesiva en inicio y escasa después, piel seca y enrojecida, fiebre alta, cefalea, vómitos, frecuencia cardíaca elevada, pulso débil y en casos graves convulsiones y pérdida de consciencia.

¿Qué debes hacer antes un cuadro de golpe de calor?

  • Ante cualquier síntoma de fatiga o mareo durante la práctica del deporte en situación de calor y humedad suspende el movimiento, ponte a la sombra y siéntate para evitar un golpe por un desvanecimiento.
  • Túmbate con los pies en alto. Pero si te cuesta respirar quédate semisentado.
  • Disminuye la temperatura. Lo ideal es poder sumergir a la persona en agua fría, en una bañera, una piscina, o bajo la ducha, con mucha precaución.
  • Es una situación de emergencia: Acude a urgencias o avisa una ambulancia.
  • Rehidrátate con suero salino, o con agua en la que se añadas una cucharada de sal, una de azúcar, una de bicarbonato y zumo de un limón, por cada litro. Toma bebidas isotónicas o refrescos azucarados, lo que sea más fácil, para recuperar líquido, azúcar y sales y evitar daños en sistema nervioso central.

Es muy posible que todo esto no lo puedas hacer solo, así que… pide ayuda!!

¿Cómo evitar que esto suceda de nuevo?

  • No salgas a hacer deporte durante las horas de más calor.
  • Utiliza ropa cómoda y ligera, de tejidos traspirables y colores claros.
  • Protégete con gorras, gafas de sol y ponte protector solar.
  • Bebe agua o bebidas isotónicas, antes de salir a entrenar, durante al finalizar. En AXA Health Keeper tienes un artículo que te enseña cuánto debes beber.
  • No ingieras alimentos pesados antes de salir a comer. Te harán sudar.
  • Modera la intensidad y la duración del entrenamiento en los días calurosos.

Ten cuidado, el calor no es el mejor aliado de los deportes al aire libre.

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