El Sandboard es una nueva modalidad deportiva incluida en los deportes de extremo que consiste en descender por dunas de arena deslizándose con una tabla.

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¿Cuál es el origen de esta actividad deportiva?

En realidad es un deporte que evoluciona del snowboard, deslizamientos en tablas sobre la nieve, como forma de poder practicarlo cuándo y dónde no haya nieve.

Otras teorías lo relacionen con las playas de California, o incluso de Brasil, donde los surfistas practicaban fuera del agua, la postura y el equilibrio e idearon tablas más pequeñas y fáciles de manejar a tal uso.

Sea como fuere, el sandboard es un deporte que casi todo el mundo puede practicar pero es un ejercicio físico intenso, que requiere de un entrenamiento exhaustivo, una preparación física previa y unas ganas inmensas de pasarlo bien.

tablas de sandboarding

Pasos para aprender a practicarlo

  • Para que el deslizamiento sea óptimo la base de tu tabla deberá ser de formica y estar encerada.
  • La arena por la que te deslices deberá estar completamente seca, si no te frenarás y puedes perder el equilibrio y caer.
  • La arena seca debe estar firme. No debe estar suelta o no tendrás agarre.
  • La tabla tiene dos agarraderos para poner los pies y poder maniobrar.
  • Empieza por dunas con menos pendiente, porque la velocidad que se alcanza es alta y al principio no sabrás frenar.
  • Si ya dominas el skate o el surf te resultará más fácil porque la postura de las piernas y la alineación con la espalda es la misma.
  • No olvides llevar siempre caso y coderas. Caer en la arena a gran velocidad puede parecer divertido, pero la arena quema, y producirá rozaduras y abrasiones.

Los amantes de este tipo de deportes no se conforman con unas dunas normales en una playa, sino que rizan el rizo y se desplazan a la falda de volcanes como el volcán de Cerro negro, en Centroamérica, para duplicar la sensación de peligro y libertad. El ascenso a un volcán suele ser más difícil por las piedras sueltas y la inclinación y el descenso tiene un plus de complicación porque la ceniza y la arenilla no es tan regular como la arena fina de una playa.

Frente al surf esta modalidad tiene la ventaja de no depender del viento y las olas, utilizar un material más fácil de transportar, y que no necesita horas a remojo para poder disfrutar apenas de una o dos grandes olas. El inconveniente sin duda, es el calor sofocante que se pasa al estar durante horas bajo el sol, el peligro de quemaduras en la piel, si no se utiliza la protección adecuada, y la necesidad de hidratarse continuamente, para no sufrir un golpe de calor.

Desde luego, si no lo pruebas, no sabrás cuánto te puede gustar. ¿Te atreves?

Desde AXA Health Keeper te animamos a que practiques el deporte que mejor se adapta a ti. Consulta a nuestros entrenadores personales.