El Síndrome de las Piernas Inquietas es un trastorno neurológico, que se caracteriza por una sensación incómoda en las piernas, que obliga a moverlas. Estas molestias suelen aparecer o empeorar con el reposo y por la noche. Te detallamos cuáles son sus síntomas y el tratamiento para sobrellevar la enfermedad.

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Síndrome de las Piernas Inquietas

 

El Síndrome de las Piernas Inquietas (SPI) o enfermedad de Willis-Ekbom provoca una sensación desagradable e incómoda en las piernas y un deseo irresistible de moverlas. Caminar o moverlas suele aliviar esta molestia.

Está clasificado como un trastorno del sueño, ya que sus síntomas aparecen durante el descanso nocturno. Sin embargo, se caracteriza más por un trastorno sensorial neurológico, con síntomas que se producen desde el cerebro.

Este síndrome puede causar agotamiento y somnolencia diurna, así como afectar el estado de ánimo y a la concentración. Puede comenzar a cualquier edad y se presenta tanto en los hombres como en las mujeres.

Según la Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI), este trastorno afecta a un 10% de la población; de la cual la mayoría no está bien diagnosticada o no sabe realmente qué es lo que tiene.

 

Síntomas de las Piernas Inquietas

 

Por lo general, las molestias aparecen al final de la tarde o principios de la noche. También pueden aparecer cuando se está inactivo o sentado durante horas.

Los principales síntomas del Síndrome de las Piernas Inquietas son:

  • Alivio al mover las piernas: la sensación de hormigueo, cosquilleo, dolor o picazón disminuye con el movimiento, como caminar o estirar las piernas.
  • Aumento de las molestias con el descanso: la sensación comienza tras haber estado acostado o sentado durante horas, por ejemplo, en un viaje largo en avión o en coche.
  • Empeoramiento por la noche: esto provoca dificultad para conciliar y mantener el sueño. Durante el día la incomodidad también existe pero con menos intensidad.
  • Presencia de movimientos en piernas: sobre todo, durante el sueño y en ocasiones durante la vigilia.

Según los expertos, entre el 20% y el 50% de las personas que sufren este síndrome lo soportan también en otras zonas del cuerpo, como brazos y manos.

Las consecuencias se traducen en alteraciones del sueño, de la memoria y la concentración, cansancio, dolores de cabeza matutinos, contracturas musculares y desgaste de las articulaciones.

 

Causas del Síndrome de las Piernas Inquietas

 

Aunque se desconocen las causas, la mayor parte de la investigación sobre este síndrome coincide en que puede deberse a un desequilibrio de la dopamina, una sustancia química del cerebro encargada de la regulación del movimiento de los músculos.

Según el Instituto del Sueño (IIS), esta sustancia necesita hierro para funcionar. Se ha visto que en pacientes con el síndrome existe un mal funcionamiento del hierro y, con frecuencia, hay familiares cercanos que también lo padecen.

Normalmente no está relacionado con una enfermedad grave no diagnosticada, aunque en un 20% de los casos hay otras situaciones que explican los síntomas:

  • Anemia
  • Insuficiencia renal
  • Poli neuropatía (disminución de la capacidad para moverse o sentir)
  • Embarazo
  • Fármacos

 

Remedios para el Síndrome de Piernas Inquietas

 

 

Tratamientos para el Síndrome de Piernas Inquietas

 

El principal tratamiento para este síndrome es el farmacológico. Los fármacos usados actuaban sobre la dopamina. Aunque han demostrado su eficacia, este tipo de medicamentos se ha asociado con una pérdida de eficacia a medio/largo plazo.

Para resolver el problema, se han desarrollado otros medicamentos con un mecanismo distinto, entre los que se encuentran los que afectan los canales de calcio (gabapentina) o los que hacen que las neuronas liberen ciertas sustancias que disminuyan los síntomas.

También se ha comprobado que el tratamiento con hierro oral puede ayudar a mitigar los síntomas en numerosos casos. Pero hay que tener en cuenta las dificultades que tiene el hierro oral para llegar al cerebro.

 

Remedios para el Síndrome de Piernas Inquietas

 

Además de los fármacos, es importante mantener hábitos saludables como:

  • Mantener un horario de sueño regular
  • Hacer ejercicio moderado a diario
  • Reducir el consumo de bebidas con cafeína, el tabaco y el alcohol.
  • Evitar ciertos fármacos, como antihistamínicos porque pueden empeorar los síntomas.

Ante cualquier molestia en las extremidades o de falta de sueño, consulta con tu médico, que valorará el diagnóstico y las alternativas de tratamiento más adecuadas.

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