Su bajo contenido en grasas y su alto nivel proteico hacen de esta carne blanca un alimento muy recomendable para el organismo. Además, en la cocina ofrece muchas posibilidades.

 

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Valor nutricional de la pechuga de pavo

 

Se consideran carnes blancas la carne de pollo, pavo, conejo y algunas partes del cerdo. Se les llama así porque presentan un contenido en hierro inferior a las carnes rojas, que les hace tener un color más pálido. Estas carnes son las más recomendadas por los nutricionistas, ya que poseen menos grasas.

De este manera, el pavo es un alimento sano, natural y apetecible, rico en proteínas de calidad y vitaminas del grupo B. En 100 gramos de pechuga de pavo encontramos una composición nutricional rica y variada:

 

  • Calorías                100 (Kcal)
  • Agua                     75 (g)
  • Proteínas            24,12 (g)
  • Grasas                  0,99 (g)
  • Hierro                   1 (mg)
  • Calcio                    8 (mg)
  • Zinc                       1,80 (mg)
  • Fósforo                222 (mg)
  • Potasio                333 (mg)
  • Sodio                    46 (mg)
  • Vitamina B12     0,52 (mcg)
  • Colesterol           45 (mg)

 

Cuantas calorías por loncha tiene la pechuga de pavo

 

El principal componente de la pechuga de pavo es el agua (75%), lo que lo convierte en un producto con escasas calorías.

De hecho, esta carne contiene menos calorías (100kcal por cada 100 gr), grasa y colesterol que la pechuga de pollo, el lomo de cerdo o la ternera magra.

Al contener poca grasa y un alto nivel de proteínas, la pechuga de pavo es ideal para cualquier persona pero, especialmente, para aquellas que desean perder de peso y para las que practican mucho deporte y aspiran a ganar musculatura.

 

Propiedades de la pechuga de pavo

 

Vitamina B12: los alimentos de origen animal (como el pavo) son ricos en vitamina B12 (cobalamina), necesaria para la formación de glóbulos rojos (junto con el hierro y el ácido fólico), mejorar la salud del corazón, evitar la mala circulación y prevenir la anemia.

Proteínas valiosas: es una fuente destacada de proteínas de alto valor biológico, muy apreciadas en la infancia, la adolescencia y el embarazo, etapas en las que se requiere un mayor aporte de este nutriente. Además, el organismo absorbe más fácilmente las proteínas de origen animal que las de origen vegetal.

 Minerales valiosos: aunque contiene menos proporción de hierro que la carne roja, el pavo sigue siendo una buena fuente de este mineral. Igualmente, posee alta cantidad de zinc, que interviene en la mineralización de los huesos y de los órganos reproductores.

Pocas purinas: un exceso de estos componentes pueden aumentar el ácido úrico en la sangre, que podría acumularse en las articulaciones y producir gota. El pavo es pobre en purinas, por lo que es beneficioso para personas con problemas de obesidad, hiperuricemia o hígado graso.

Vitamina B3: su alto contenido en niacina o vitamina B13 lo convierten en un alimento casi indispensable en nuestra cesta. Esta vitamina nos brinda energía, nutre el cerebro, mejora la circulación y mantiene la buena salud de la piel.

Digestiva: la pechuga de pavo es de fácil digestión, por lo que es una opción útil para niños y niñas y personas con el estómago delicado o con problemas estomacales.

 

Valor nutricional de la pechuga de pavo: cuál es la mejor

 

Cómo se hace la pechuga de pavo

 

La carne de pavo acepta muchos tipos de preparaciones. Todas resultan saludables y sencillas:

Plancha y horno: son las opciones más recomendables para comer la pechuga de pavo, ya que estos tipo de cocción no añade apenas calorías al alimento.

Aderezos: hay que usar la menor cantidad posible de aceite de oliva, sazonar la carne con especias o agregarle vino blanco si queremos darle esponjosidad.

Más jugosa: para que no quede seca al paladar, se pueden marinar las piezas con zumo de limón, aceite y especias. Deja que la mezcla empape la carne 2 horas antes de cocinarla.

Acompaña con vegetales: consume la pechuga de pavo con alimentos antioxidantes, como verduras, frutas y hierbas aromáticas en la misma comida.

 

Cuál es la mejor pechuga de pavo

 

A la hora de elegir la pieza del pavo en la carnicería, charcutería o supermercado, lo preferible es optar por el muslo y el solomillo, en lugar de la pechuga. Si podemos, mejor pedir que nos corten el contramuslo del pavo en filetes, porque esta parte resulta bastante menos seca.

No hay que confundir la carne magra de pavo con los derivados de este animal, como el fiambre, embutido, salchichas o hamburguesas de pavo.  Estos productos procesados no son tan sanos como piensas, debido a su alto contenido en aditivos, grasas saturadas y sal.

Asimismo, la Organización de los Consumidores y Usuarios recoge en su web un listado con las mejores marcas de pechuga de pavo, comercializadas en lonchas y en envase de plástico. Sobre todo, es importante fijarse en la etiqueta y optar por aquel producto que contenga más del 50% de pavo.

Recuerda que puedes comer carne blanca 3 o 4 veces por semana. Aunque es conveniente incluir en nuestros menús, cuantos más vegetales (hortalizas, verduras y frutas), mejor.

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Fuentes:

Fundación Española de Nutrición

Organización de Consumidores y Usuarios

Revista de Salud y Bienestar Web Consultas